Aunque en junio la inflación nacional cayó a 4,82 %, Pereira volvió a liderar como la ciudad con más alzas en el país, donde el consumo por fuera del hogar aumentó un 10 %.
Mientras la inflación en Colombia continúa desacelerándose y en junio se ubicó en 4,82 % —su tercer mes consecutivo a la baja y por debajo del umbral del 5 %—, Pereira sigue en el primer lugar entre las ciudades más caras. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la capital risaraldense registró una inflación anual del 5,62 %, por encima de Armenia (5,47 %), Bucaramanga (5,45 %), Bogotá (5,20 %), Medellín (5,03 %) y Manizales (5,01 %).
Entre los principales factores que impulsaron el aumento de precios en la capital risaraldense están los arriendos y los “corrientazos”, explicó Andrea Ramírez, subdirectora del DANE. La variación mensual del IPC en Pereira fue de 0,16 %, destacándose además el alza del café, mientras que productos como la papa, el tomate y la carne de cerdo registraron una reducción.
¿Cómo está el consumo de los hogares?
A pesar de estos incrementos, el profesor Henry Amorocho, profesor titular de Hacienda Pública y Presupuesto de la Universidad del Rosario, aseguró que el consumo de los hogares colombianos continúa siendo una de las fuerzas que sostiene el crecimiento económico nacional.
“La situación actual de los hogares colombianos, de acuerdo con el último porcentaje de inflación, muestra que, pese a que los precios vienen aumentando, lo hacen en una dinámica menor, especialmente en alimentos. La papa, por ejemplo, tuvo un comportamiento de crecimiento negativo del -0,06 %”, señaló Amorocho.
Aunque el país ha enfrentado diferentes variaciones climáticas que encarecen algunos alimentos, el precio no ha subido al ritmo esperado. Según el académico, esto se explica, en parte, por la revaluación del peso frente al dólar, que en junio llegó a estar por debajo de los $4.000. “Eso mejora la posibilidad de compra de insumos importados, lo cual abarata costos de producción y ayuda a que los precios de los alimentos bajen”, explicó.
De hecho, el consumo privado ha sido uno de los motores que permite que la economía nacional crezca a un ritmo de 2,7 %, tanto en el primer como en el segundo trimestre del año. “El consumo está ayudando con el crecimiento y la economía está creciendo al 2,7 %; eso tiene una gran razón de ser: cuando la inflación crece menos, se favorece el poder adquisitivo de las personas”, afirmó Amorocho. Solo en mayo, la firma Raddar evidenció que el gasto de los hogares creció un 10 %, pasando de $86,5 billones en 2024 a $95,2 billones en 2025.
¿Si baja la inflación, mejora el gasto?
“El consumo ha venido aumentando. Si el Banco de la República baja la tasa de intervención, y si el Gobierno evita una nueva reforma tributaria de $19 billones y limita el endeudamiento —que hoy es el más alto en la historia del país—, nosotros vamos a tener en el consumo la fuerza dinámica que más va a expresar el crecimiento, tanto en los hogares como en el consumo de las empresas para producción”.
Para el segundo semestre, Amorocho proyecta un crecimiento del PIB de 2,7 %, una inflación anual de 4,6 % y una tasa de interés del 8,5 %. No obstante, señaló que estos pronósticos dependen de que el Gobierno y el Congreso actúen con racionalidad fiscal: “Hay que aminorar el exceso de gasto, no pensar en más reformas tributarias y permitir que el sector privado siga su camino”.
¿Por qué Pereira lidera la inflación nacional?
El académico atribuye la situación de Pereira a una combinación de factores estructurales y especulativos. A pesar de no ser una ciudad de gran tamaño —con casi 500.000 habitantes—, presenta una dinámica de precios atípica frente a otros centros urbanos del país.
“La Alcaldía tiene mucho que ver con eso. La Tesorería Municipal, la Unidad de Pesos y Medidas y otras áreas deberían estar muy pendientes del crecimiento de los precios en sectores sensibles como la construcción, el metro cuadrado, los arrendamientos, hoteles y restaurantes”, recomendó.
Amorocho sugirió que una posible explicación del fenómeno inflacionario local es la falta de control en ciertos sectores, especialmente el inmobiliario. “Nosotros no tenemos un país de propietarios, sino de arrendatarios. Si suben los arriendos, eso incide directamente en los costos y en la inflación. Se requiere una coordinación entre la Alcaldía y la Superintendencia de Industria y Comercio para revisar si hay especulación”.
En cuanto al consumo constante en sectores como restaurantes y entretenimiento, incluso con precios elevados, el experto apuntó a razones culturales y a la estructura económica de la ciudad. “Pereira tiene un buen sector comercial, una mediana industria y un sector cafetero fuerte. Además, el pereirano es alegre, familiar y busca espacios de esparcimiento fuera del hogar. Esa es una costumbre muy arraigada que sigue vigente, incluso con inflación”, dijo.
