Colombia vive una de las transiciones demográficas más rápidas del mundo. Se proyecta que hacia el 2036 la población de más de 60 años superará a la de menos de 15 años, lo que refleja un avance sostenido en el envejecimiento y trae nuevos retos económicos y sociales.
Pensiones. Foto:iStock
Diferentes expertos abordaron los desafíos y oportunidades que representa la nueva longevidad en el ámbito económico, social y de desarrollo en el foro ‘Más canas, menos cunas’ celebrado por Corficolombiana en Bogotá.
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“El envejecimiento será una realidad para Colombia en las próximas décadas. Aunque los retos son grandes y exigirán profundos debates en materia de política pública, no hay que quedarse solo en la preocupación. No debe ser visto como una carga, sino como una oportunidad y transformación profunda y positiva de la sociedad”, señaló Milena López Rocha, presidenta de Corficolombiana.
En los últimos años, se ha evidenciado una aceleración en la disminución de los nacimientos en el país, lo que ha impactado las tasas de fecundidad, en especial, tras la pandemia del covid-19. Esta caída, según los expertos, se debe a factores estructurales ligados al desarrollo económico por razones como el mayor acceso de las mujeres al mercado laboral y a métodos de planificación anticonceptiva, entre otros.
Según el Dane, si bien en 2015 había 14,3 nacimientos por cada 1.000 habitantes la cifra se redujo a 8,4 en el 2024. Además, entre 2015 y 2017, la tasa global de fecundidad se mantuvo constante en 1,7 hijos por mujer; sin embargo, a partir del 2018 disminuyó y en el 2024 llegó a 1,1.
Al mismo tiempo, se ha presentado una tasa de mortalidad más baja que la prevista y las personas están cada vez viviendo más años. Según explicó la directora del Dane, Piedad Urdinola, el país está viviendo el fenómeno que se denomina ‘bono demográfico’, el cual se define por ser el periodo en que la población en edad de trabajar en más numerosa que las personas dependientes, y el país tiene que aprovecharlo.
“El bono demográfico sucede una vez en la vida y hay que aprovecharlo. Si nosotros no estamos empleando la mayor parte de la población, si no incrementamos sus ingresos para que aumenten sus tasas de ahorro, no vamos a lograr profundizar el capital para sobrevivir el envejecimiento. Si no cambiamos el contrato social y empezamos a darle ingresos a ese 75 por ciento de los colombianos que hoy en día no reciben pensión la economía se revienta”, manifestó.
En especial, la región del Eje Cafetero es la que tiene en estos momentos la población más envejecida: Quindío (21,1 por ciento), seguido de Caldas (20,8 por ciento) y Risaralda (19,4 por ciento). Le siguen Tolima (19,1 por ciento), Boyacá (18,3 por ciento) y San Andrés (17,8 por ciento).
Ciudadanos de la tercera edad caminan por las calles del centro. Foto:Sergio Acero/El Tiempo
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“Solo el 25 por ciento de la población se pensiona, la mayoría hombres. Se necesita hacer una transformación social que debe arrancar desde las mujeres que se enfocan más en tareas no remuneradas”, opinó.
Para el médico y escritor Diego Bernardini, la nueva longevidad representa una nueva etapa de la humanidad y hay que saber cómo aprovecharla con innovación de productos y servicios para un público que envejece con nuevas necesidades, con estrategias de bienestar y salud para los empleados y con una transformación digital para integrar mejor a todas las generaciones en el entorno laboral.
“Los colaboradores mayores aportan experiencia, estabilidad, habilidades interpersonales y lealtad a la empresa. Las compañías que entiendan que la longevidad es un valor estratégico serán las que lideren el futuro”, aseguró en el foro.
Lo bueno y lo malo de un envejecimiento acelerado
Se estima que hoy en día uno de cada 10 colombianos es mayor a 65 años, pero en el 2050 será uno de cada cinco y en el 2070 uno de cada tres. Esta transición demográfica acelerada es diferente a la de otros países desarrollados debido al contexto de bajos ingresos, alta desigualdad, baja cobertura pensional y limitaciones fiscales que tiene el país.
Apenas una de cada cuatro personas con la edad requerida está debidamente pensionada. Foto:Federico Puyo. Archivo EL TIEMPO
“¿Qué pasará con la fuerza laboral? ¿Cómo sostendremos los sistemas de seguridad social? Estas preocupaciones macroeconómicas y sociales son mayores teniendo en cuenta que somos un país en desarrollo, con limitado espacio fiscal y alta desigualdad”, dijo la presidenta de Corficolombiana.
Por ejemplo, según Colpensiones, solo una cuarta parte de los adultos mayores se pensiona con un ingreso pensional promedio de 1,5 millones de pesos. Entre tanto, el 28 por ciento aún sigue activo laboralmente a esa edad. Por ello, el envejecimiento de la población podría afectar no solo el crecimiento económico de largo plazo, sino también el ingreso per cápita.
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El envejecimiento impacta de manera transversal a la economía. Según señaló César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, hay sectores ganadores como el de la salud, el financiero, las actividades inmobiliarias y la comunicación. En cambio, en otros puede haber oportunidades, pero se requieren transformar como la vivienda, el entretenimiento, la hotelería o el transporte.
“Este segmento poblacional no solo demanda una mayor provisión de servicios de salud y cuidados de larga duración, sino que también representa un mercado en crecimiento para sectores como la vivienda adaptada, la tecnología asistida, los servicios financieros, la movilidad, el turismo especializado y el entretenimiento”, contó.
César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana. Foto:Corficolombiana
Pabón señaló que elevar la productividad, promover el financiamiento privado y aumentar la participación laboral mitigaría los efectos adversos del envejecimiento de la población.
“Hay que empezar a hablar de aumentar la edad de pensión, de incentivar la migración o del reentrenamiento y reinserción de las personas mayores en el mercado laboral. Además, el aumento del envejecimiento va a llegar a generar presiones fiscales, por lo que hay que pensar en seguros de renta vitalicia inmobiliaria, seguros especializados y el ahorro para la vejez”, dijo.
Más canas, menos cunas: Retos de la nueva longevidad Foto:
