Tuve un compañero de colegio al que le decíamos el ‘Facilísimo’, porque al terminar una previa o un examen siempre, pero siempre, con cara de protagonista de novela, sobrador y canchero, gritaba: “¡Facilísimo!”.
Entonces, resolvía mágicamente la prueba y encontraba el valor de la integral más compleja, dibujaba árboles de carbono como si fueran planas de palitos y bolitas y explicaba la Crítica de la razón pura, de Emmanuel Kant, como la Chimoltrufia, que como decía una cosa decía la otra. Y siempre terminaba con un: “¡Facilísimo!”.
Pero cuando el profesor entregaba los resultados su la nota era 6 o menos. Nada era tan “facilísimo…”.
Facilismo en el fútbol colombiano
El ‘síndrome del facilísimo’ invade también a nuestro fútbol. Este es un país que se acostumbró a conseguir todo por el camino corto. Culturalmente quizás sea eso.
Neiser Villarreal (23) se despidió con un gol y dos asistencias. Foto:AFP
Entonces, facilísimo andan gritando, con patrioterismo y populismo incluidos, que todas las selecciones de Colombia están para ser campeonas del mundo, el universo y sus alrededores, y que los equipos de entrecasa deben ser los reyes de las copas Libertadores y Sudamericanana sin comparar ligas, chequeras, nóminas…
La Selección juvenil dio pelea seria en el Suramericano Sub-20, terminó de tercera, le ganó una vez a Brasil y empató otra con Argentina, y perdió con ambos por la mínima cuenta porque el fútbol es fútbol. Jugó mano a mano con sus muchas virtudes y sus varios defectos y clasificó al próximo Mundial como tercera del área y con Néiser Villarreal como goleador. ¡Para nada mal!
Colombia vs. Chile Foto:AFP
Ataques a la Selección Colombia Sub-20
Pero desde los medios, los ‘facilísimos’, escudándose en la falacia de la “mentalidad”, condenan al equipo por no ganar el título, y en las redes sociales muchos acabaron con la selección de los ‘pelaos’ dizque por ser unos “mediocres”.
El equipo no salió campeón porque perdió dos partidos por fútbol, no por la dizque “falta de mentalidad”. En el hexagonal final, contra Brasil, le hicieron un gol de entrada y luego no pudo romper la defensa rival: 1-0 por fútbol y nada más. Y contra Argentina perdió porque le hicieron un gol al final en un exceso de cuidado para no cometer un penalti después de equilibrar un juego a contramano: 1-0 por fútbol y nada más.
Colombia Sub-20. Foto:EFE
El fútbol colombiano lleva 40 años escribiendo su historia. Pongo el hito desde la Selección Juvenil de Luis Alfonso Marroquín en 1985. Antes, era tan última del área como Venezuela.
Ahora, 40 años después, estamos en la discusión –¡y la ganamos varias veces– por ser los terceros de la región. ¡Hasta ahora estamos haciendo el curso!
Miren: Argentina necesitó 48 años para salir campeón jugando en casa y con el apoyo de una dictadura militar. ¡Y para lograr su tricampeonato esperó otros 36 años! Italia, que con Mussolini en la tribuna ganó los títulos del 34 y el 38, esperó 34 años para convertirse en tricampeón. Brasil gastó 24 años para ganar su cuarta corona en 1994 y lleva 23 sin volver a ganar! Holanda lleva décadas pasando agachadita.
Selección Colombia Sub-20 Foto:Federación Colombiana de Fútbol
Francia ganó su primer título después de casi un siglo e Inglaterra va para 60 años, y nada.
Colombia está haciendo el curso con un fútbol de menor infraestructura, recursos y organización que el del primer mundo: ¡una obviedad!
No se puede recurrir a la falacia de la “mentalidad”, como cualquier ‘Facilísimo’, para dictar cátedra al resolver un examen de biología con el teorema de Pitágoras…
Meluk le cuenta
GABRIEL MELUK
Editor de DEPORTES
@MelukLeCuenta
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