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Pedro Pascal, la estrella de moda que está en todas partes y al mismo tiempo

En Amores materialistas, la película de Celine Song que veremos en los cines a partir del 31 de julio, una especialista en organizar encuentros entre personas solteras afines, con la expectativa de que a partir de allí puedan crearse vínculos amorosos, encuentra por fin la figura más codiciada en ese tipo de búsquedas, lo que el mundo del matchmaking define como “unicornio”. El candidato ideal en todos los órdenes, el único que responde a los requisitos exigidos para garantizar, al menos desde el papel, un final feliz en el armado de una pareja: la ceremonia nupcial con garantía de éxito.
En la nueva película de la directora de Vidas pasadas, una historia romántica ambientada en la Nueva York de nuestros días, ese “unicornio” está personificado por Pedro Pascal, el actor de moda en este momento. No solo eso, todos parecen quererlo y buscarlo, al punto de que cada vez cuesta menos descubrir su nombre en los créditos de proyectos audiovisuales de alto perfil. Vemos su cara en todas partes: en la cartelera de los cines y en el lugar más destacado del catálogo de varias plataformas de streaming.
“Hay tanta delicadeza, tanta sensibilidad y vulnerabilidad en Pedro, que resultan ideales para ese personaje. Para mí, es perfecto”. Así fundamentó Song a La Nación de Argentina la elección del actor nacido en Santiago, Chile, para encarnar al “unicornio” de la historia romántica que propone en Amores materialistas: un apuesto, cortés y elegantísimo millonario, tan seguro de sí mismo que todo lo que hace y emprende tiene un aura de triunfo completamente natural.
Hay tanta delicadeza, tanta sensibilidad y vulnerabilidad en Pedro, que resultan ideales para el personaje de Harry. Para mí, es perfecto
Celine SongDirectora de ‘Amores materialistas’
Song parece haber encontrado en Amores materialistas la manera de reproducir desde la ficción algunos de los atributos que hacen hoy de Pascal un verdadero “unicornio” en la mirada de Hollywood. Si aparece hasta en la sopa, con la sonrisa a pleno y un poder de seducción a toda prueba, es porque el mundo entero siempre encuentra en él alguna cualidad que lo hace irresistible.
“Cada uno quiere un pedazo de Pedro Pascal”, dice el título de un extenso retrato que le acaba de dedicar Vanity Fair. Allí se cuenta que Pascal alcanzó a toda velocidad la cima en la lista de figuras codiciadas por todos los grandes directores del momento. Y hoy también es visto como un verdadero símbolo sexual de la masculinidad de este tiempo para la mediana edad: cumplió 50 años el 2 de abril.
La presencia constante de Pascal en la pantalla tiene un rango amplísimo. Desde este jueves lo podemos ver como Reed Richards en Los 4 Fantásticos: primeros pasos, el nuevo intento de Marvel por encontrar el lugar propicio para estos personajes en su universo cinematográfico.
Pedro Pascal y Vanessa Kirby durante la gira de ‘Los 4 fantásticos: primeros pasos’ Foto:Marvel
Pascal reconoció en las últimas semanas que la elección de su nombre para personificar a Mr. Fantástico abrió más de una controversia. “Soy mucho más consciente de todo ese descontento que de cualquier otra cosa que haya hecho antes”, admitió. Dijo también que tiene bien en claro por dónde pasan las quejas: “Escucho todo el tiempo que es demasiado viejo, que no está bien, que necesita afeitarse…”.
El inminente veredicto de la taquilla global será decisivo para saber si Marvel puede recuperarse de sus últimos tropiezos con esta película y, de paso, sacar ventaja de la presencia de Pascal en un lugar decisivo del relato. ¿Habrá tenido en cuenta Marvel también su enorme popularidad actual para sumarlo al proyecto?
“Queremos más Pedro Pascal en nuestras vidas. Nunca te cansas de él. Quieres que sea tu héroe, tu inspiración en las cosas de la moda, tu amigo e incluso tu papá”. Así lo describió hace un par de años una nota de la revista Esquire, justo en el momento en que, por primera vez, la figura sonriente y el clásico bigote de otra época que caracterizan al actor empezaron a aparecer aquí y allá. Todo en todas partes y al mismo tiempo.
Queremos más Pedro Pascal en nuestras vidas. Nunca te cansas de él. Quieres que sea tu héroe, tu inspiración en las cosas de la moda, tu amigo e incluso tu papá
Artículo de EsquireSobre Pedro Pascal
Romper el estereotipo
Tal vez por un golpe de fortuna, pero mucho más seguramente desde un convencimiento puro, Pascal evitó el destino de otros actores de origen hispano o nacidos en América Latina que lograron hacer pie en la poderosa industria de Hollywood y permanecer allí con razonable éxito, pero volviendo una y otra vez, de manera casi irreversible, a caer en cierto estereotipo étnico propio de sus orígenes.
¿Quién sería capaz de descubrir esos rasgos en el Reed Richards de Los 4 Fantásticos o el Harry de Amores materialistas? Lo mismo podría decirse de Joel Miller, el protagonista de las distópicas historias de The Last of Us, la serie de HBO Max que, con toda seguridad, le brindó la popularidad más amplia y extendida de toda su carrera hasta el momento. La segunda temporada, estrenada este año, lo corrobora con creces.
Pedro Pascal en su famoso papel de Joel Miller en ‘The last of us’ Foto:HBO/ Max
Hay más. Pascal también es Clint, un exladrón contratado para un trabajo final en la delirante comedia de acción Freaky Tales. Y lo esperamos en la próxima temporada al frente del primer largometraje de The Mandalorian, la puerta de entrada del actor en el universo Star Wars. Antes de eso, una década atrás, vio nacer el interés global por su nombre y su presencia en Game of Thrones, de la mano de un personaje tan atrapante como el cruel príncipe Oberyn Martell.
Al mismo tiempo, es posible reencontrarse con las raíces de Pascal. Para hacerlo, también deberíamos viajar 10 años hacia el pasado y reencontrarnos con Javier Peña, el agente antidrogas de la DEA que encarnó en las tres temporadas de la serie Narcos (Netflix). Esa búsqueda reaparece en la actualidad gracias a Eddigton, el western contemporáneo de Ari Aster, ambientado en tiempos del covid-19 en un pequeño pueblo de Nuevo México. Allí interpreta a Ted García, el alcalde enfrentado, por cuestiones de la pandemia con el sheriff del lugar (Joaquin Phoenix). El estreno está previsto para el 14 de agosto.
Historia de exilio
El pequeño Pedro tenía solo nueve meses cuando sus padres (un médico especialista en fertilidad y una psicóloga infantil) abandonaron a la fuerza la capital de Chile, escapando de la dictadura de Pinochet, que dos años antes había llegado al poder. La familia Pascal obtuvo asilo político en Dinamarca, pero más tarde decidió mudarse a EE. UU. con un destino errante a partir de ese momento: primero se estableció en San Antonio (Texas) y luego en el condado de Orange (Los Ángeles), cuando Pedro había llegado a los 11 años.
A partir de ese momento, la vida del futuro astro (cuyo nombre completo es José Pedro Balmaceda Pascal) se movió de una costa a la otra, fortaleciendo en él la naturalidad del idioma inglés y las costumbres de un país en el que permaneció casi desde que empezó a tener uso de razón.
Su hermana mayor, Javiera Balmaceda, es una influyente figura ejecutiva de Amazon Prime Video, y su hermana menor, Lux Pascal, siguió el mismo destino actoral. Pedro estuvo muy cerca de ella en su primer papel protagónico relevante, el de una mujer trans que consigue trabajo en una mina de carbón de la Patagonia argentina: Miss Carbón.
Lux, 17 años menor que Pedro, inspiró a su famoso hermano a levantar en los últimos años con mucha más fuerza las banderas reivindicatorias de la comunidad LGBTQ+.
Pedro Pascal y su hermana Lux. Foto:Instagram: @luxpascal_
Siguiendo los pasos
Pascal pertenece a una generación de actores muy privilegiada que definió con su presencia buena parte del perfil más comprometido y exigente que tuvo el cine de Hollywood, sobre todo en la última década y media. Allí están, por ejemplo, Leonardo DiCaprio (50), Christian Bale (51), Colin Farrell (49) y el último ganador del Óscar, Adrien Brody, el más “veterano” de todos con 52.
Se trata de cuatro nombres que ya pisaban fuerte a fines de la década del 90 con papeles protagónicos de muy alto impacto en el público y también en la industria. Pascal había nacido casi al mismo tiempo, pero siempre le costó muchísimo más subir cada uno de los escalones del camino hacia el soñado triunfo en Hollywood.
El esfuerzo finalmente se coronó con el éxito. Más de una vez ha recordado aquella dura etapa, desde su holgada posición actual, que pudo sortear gracias a una pequeñísima aparición en la serie Buffy, la cazavampiros. “Fue en 1999. Mi etapa de aspirante novato se había extendido por casi 15 años y estoy hablando de no tener recursos para poder ir al médico o pagar el alquiler. Tenía prohibido enfermarme en ese tiempo”, le contó a Esquire hace un par de años.
Mi etapa de aspirante novato se extendió por casi 15 años y estoy hablando de no tener recursos para poder ir al médico o pagar el alquiler. Tenía prohibido enfermarme en ese tiempo
¿Por qué todo el mundo quiere hoy trabajar con Pedro Pascal? No parece haber a la vista otra respuesta que la asombrosa adaptación total que logró una figura como la suya a estos tiempos cambiantes, volátiles e impredecibles.
Tal vez el recuerdo de todos los apuros que debió superar para llegar al lugar que ocupa hoy fortaleció todavía más su imagen en la industria. Además, todos hablan bien de él, mientras que la comunidad progresista de Hollywood observa con simpatía cómo Pascal sabe mejor que nadie levantar la bandera de la diversidad.
Parece hasta ahora inmune a fracasos como el de Mujer Maravilla 1984, en donde personificó a un intenso villano, y capaz al mismo tiempo de potenciar cada una de sus nuevas apariciones. Le basta con sonreír y aparecer frente a las cámaras y los focos sin la más mínima pretensión. Nunca se muestra o se viste como una celebridad. Pero todo el mundo ve en Pascal a una estrella.
Símbolo de una suerte de nueva masculinidad, expresada a través de esa presencia emocional tan vulnerable que tanto destaca Celine Song, Pedro Pascal parece dispuesto a aprovechar su momento de gloria. Al comprobar hoy que todos lo quieren y que está en todas partes, parece que va a durar un buen tiempo.







