La decisión de mantener a Colombia bajo un arancel adicional del 10 por ciento hacia Estados Unidos implica un efecto directo sobre los sectores agroexportadores y de manufactura. El impacto no es uniforme: algunos productos logran ventaja relativa frente a competidores con tarifas más altas, mientras otros pierden competitividad frente a países exentos como México.
La aplicación de un 10 por ciento adicional sobre los principales bienes exportados hacia Estados Unidos podría representar una carga cercana a los 335 millones de dólares anuales.
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Este cálculo se deriva de cinco productos clave del agro colombiano: aguacate hass, café, flores (especialmente rosas), banano tipo Cavendish Valery y limón Tahití. En conjunto, estas exportaciones superaron los 3.351 millones de dólares en 2024, lo que equivale al 48,2 por ciento de la canasta no minero-energética (NME) hacia Estados Unidos.
De acuerdo con Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, rubros agrícolas no tradicionales, como los filetes de tilapia (65,4 millones de dólares), hierbas aromáticas frescas (50,5 millones de dólares) y uchuvas frescas (6,7 millones de dólares), enfrentarían un sobrecosto aproximado de 12,2 millones de dólares adicionales en conjunto.
Estados Unidos es uno de los países con los que Colombia ha firmado Tratado de Libre Comercio. Foto:Vanexa Romero. EL TIEMPO / Gobernación del Huila / Invías
El sector de bienes de capital, encabezado por transformadores eléctricos con exportaciones superiores a 300 millones de dólares, también enfrenta encarecimiento de costos en un segmento donde México compite con ventaja bajo el régimen actual.
En el metalmecánico, las exportaciones de puertas y ventanas de aluminio y acero, que sumaron 566,8 millones de dólares en 2024, permanecen sujetas al arancel agravado del 50 por ciento bajo la sección 232 de seguridad nacional. Este nivel, que no se modificó con la nueva orden ejecutiva, limita su permanencia competitiva en el corto plazo.
Exportaciones Foto:Carlos Arturo García M.
Los más afectados y las oportunidades
Javier Díaz, el presidente de Analdex advirtió que la falta de claridad sobre la duración de los aranceles añade complejidad: “Lo de saber cuánto cuestan los aranceles no es tan fácil de medir”, explicó, subrayando que el efecto depende de la elasticidad de la demanda, la estructura de contratos y la capacidad de negociación en destino.
Díaz detalló que exportadores ya renegocian condiciones con compradores estadounidenses. En algunos acuerdos, el impacto se distribuye: cerca del 2,5 por ciento se traslada al consumidor final y el resto lo absorbe el productor para mantener contratos vigentes. Importadores de insumos industriales y agroindustriales evalúan cambios de proveedores y rutas logísticas para mitigar el efecto de la tarifa en la cadena interna.
El agroexportador es el segmento con mayor sensibilidad, pero hay otro que sentirán el impacto según detalla Martín Ibarra, presidente de la consultora Araújo Ibarra. Petróleo y oro: Excluidos de la tarifa adicional; exportaciones cercanas a 7.000 millones de dólares mantienen condiciones actuales.
“El café con el 10 por ciento que da ventaja frente a Brasil (50 por ciento) y Vietnam (20 por ciento); en este producto tenemos exportaciones de 1.300 millones de dólares. En las flores, con el 10 por ciento se logran ventajas frente al 23,8 por ciento de Ecuador; allí son exportaciones anuales por 1.100 millones de dólares, mientras que en banano también se tiene una ventaja sobre Costa Rica y Ecuador que tendrán aranceles del 15 por ciento y unas ventas cercanas a los 200 millones de dólares. La desventaja está en el aguacate hass por que México tiene el 0 por ciento”, apuntó.
El aguacate hass es uno de los productos impactados con la medida. Foto:iStock
La Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia) explicó que la ubicación del país en la franja del 10 por ciento responde al modelo definido por la Casa Blanca: aplicar tarifas mayores (15 por ciento o más) a los países con los que Estados Unidos mantiene déficit comercial y mantener la base del 10 por ciento a socios con superávit, como Colombia.
En este esquema, Colombia enfrenta una carga menor frente a Vietnam (20%), India (25%), Indonesia (19%), Myanmar (40%) o Serbia (35%), pero pierde ventaja frente a México, que conserva acceso libre de arancel para múltiples productos agrícolas e industriales bajo el T-MEC.
Entre las estratégicas identificadas para que Colombia saque ventaja de la situación, Amcham recomienda aprovechar el diferencial competitivo frente a países con aranceles más altos (Vietnam, India, Indonesia) en sectores de confecciones, agroindustria y productos con mayor valor agregado.
Solicitar un tratamiento preferencial mediante negociación diplomática, replicando experiencias de exclusión parcial obtenidas por otros socios comerciales de Estados Unidos.
También se sugiere fortalecer la trazabilidad de origen a través de certificaciones robustas que cumplan estándares internacionales para evitar sanciones por transbordo y acceder a programas de confianza aduanera.
“Minimizar riesgo de sanciones por transbordo a través de certificación robusta (Plan Vallejo, Zonas Francas u otros esquemas de trazabilidad internacional). Estados Unidos acepta certificaciones que acrediten el origen mediante documentación confiable y verificable conforme a los estándares del CBP (U.S. Customs and Border Protection), tales como certificados de origen firmados por la autoridad competente del país exportador, declaraciones de proveedor, auditorías trazables, o participación en programas como CTPAT (Customs Trade Partnership Against Terrorism) o Trusted Trader si aplica)” destaca Amcham.
Además la cámara enfatiza en que se debe monitorear el debate judicial en Estados Unidos sobre la legalidad de los aranceles bajo el IEEPA, ya que un eventual fallo adverso podría alterar el esquema actual.
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