[ad_1]
Las barras criminales, las Barcrim del fútbol, son un cáncer. Esas barras, además, van regando su peste delincuencial por donde pasan, como lo hacen a diario en los barrios, como lo hicieron el miércoles cuando se enfrentaron a puñal en el Movistar Arena, luego de romper las puertas para entrar al concierto del grupo argentino Damas Gratis que, al ritmo de las cumbias que el Cuartero Imperial colombiano llevó hace 60 años a Buenos Aires, canta a la marginalidad, a la violencia y al ‘fútbol’ de las barras criminales.
Hubo un muerto: en la estampida por la batalla entre pandillas criminales, fue atropellado por una camioneta, según contaron familiares a EL TIEMPO.
LEA TAMBIÉN

Hombre relató lo que presenció en el Movistar Arena Foto:Redes sociales
El viernes pasado, la Comisión Distrital de Seguridad, Comodidad y Convivencia para el Fútbol de Bogotá no autorizó por “razones de seguridad” los clásicos entre Santa Fe y Millonarios de las Ligas masculina y femenina, en una decisión política. ¿Qué tienen que ver los partidos de fútbol con el desastre de seguridad en el concierto?
Millonarios vs. Santa Fe. Foto:EL TIEMPO
El fútbol, esta vez, no tiene la culpa
Aunque he repetido durante 35 años que el fútbol colombiano tiene la malsana costumbre de no admitir ninguna culpa sobre todo lo que le pasa, en este caso puntual, el fútbol no tiene por qué ser castigado.
Como pasó hace unos años cuando hubo un muerto en TransMilenio por puñaladas de pandilleros con camisetas de equipo y pararon la jornada.
Es tan absurdo como suspender la actividad bancaria por los fleteos que hay a diario. No voy a dar más ejemplos descabellados porque, por la vía sofista, tocaría cerrar la ciudad y el país.
Un asesino es un asesino, no un hincha de… Un político corrupto es un político corrupto, no un hincha de… Un extorsionista es un extorsionista, no un hincha de… Un traficante es un traficante, no un hincha de…
¿Se imaginan titulares de prensa como “hincha de tal es condenado a 15 años por desfalco” o “cayó cargamento de cocaína de hincha de tal” o “hincha de tal, condenado por violación…”?
El criminal es criminal independiente de su ropa o del lugar en el que haga sus crímenes: una calle, una oficina, una ciclovía, un estadio… Las barras criminales son de criminales.
Las culpas que le caben al fútbol
El fútbol tiene la culpa y la responsabilidad de los actos violentos cuando sus dirigentes y actores patrocinan a los hampones con boletas, pagos para “servicios de autoseguridad en el estadio” (tan parecido a una extorsión), desplazamientos, mosaicos en las tribunas, artefactos y materiales para las salidas de los equipos, para presionar a jugadores y entrenadores (rivales o propios) o a periodistas. Y lo son cuando, como los organizadores de los partidos, no pueden garantizar la seguridad durante el espectáculo del fútbol en el estadio y sus cercanías.
Barras bravas del América protagonizaron disturbios en la final de Copa Foto:Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO
Las Barcrim, las barras criminales, son un cáncer sobrediagnosticado que toca extirpar. Punto. No hay que recetar de afán una aspirina. Eso es tan político…
Meluk le cuenta…
Gabriel Meluk
Editor de Deportes
@MelukLeCuenta
Más noticias de Deportes
[ad_2]
