La Contraloría General de la República alertó sobre los riesgos fiscales y presupuestales que tiene en estos momentos el país, los cuales incrementan aún más la incertidumbre sobre el devenir de las finanzas públicas colombianas y, según el ente, deben resolverse para evitar contratiempos en la correcta ejecución de los recursos.
LEA TAMBIÉN
“El país necesita una estrategia integral de responsabilidad fiscal que combine eficiencia del gasto, realismo en los supuestos de ingreso y medidas estructurales para fortalecer el crecimiento económico y la equidad social”, afirmó.
El Presupuesto del 2026 está desfinanciado. Foto:iStock
De un lado, la Contraloría indicó que el recaudo tributario se encuentra por debajo de las metas establecidas, lo que puede llevar a una “desfinanciación” del gasto que conllevaría a mayores ajustes presupuestales o mayor endeudamiento.
Según el ente de control, a junio de 2025 el recaudo llegó a 135,4 billones de pesos, lo que equivale al 44,1 por ciento de la meta anual. Si bien presentó un aumento de 6,9 por ciento frente a junio del año pasado, si se compara con la meta estimada por la Dian tiene una desviación de 12,4 billones de pesos.
Por otra parte, la Contraloría dice que le preocupa la ejecución del gasto, pues del total presupuestado solo se ha obligado el 37,7 por ciento hasta junio, registro ligeramente inferior en 0,3 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del 2024.
“Es necesario notar la baja ejecución de los recursos de inversión en 24,2 por ciento faltando un semestre para culminar el año, similar a lo ocurrido en 2024. De persistir esta tendencia en el gasto, se pueden presentar altos niveles de pérdidas de apropiación y de constitución de reservas presupuestales como sucedió en la vigencia pasada reflejando una falta de eficacia en el gasto público que no se traduce en bienes y servicios públicos tan necesarios para el desarrollo del país”, señaló.
Germán Ávila, ministro de Hacienda. Foto:Néstor Gómez EL TIEMPO
LEA TAMBIÉN

No hay un plan de ajuste “creíble”, dice
Otra alerta que emitió la Contraloría fue que el Gobierno activó la cláusula de escape para poder gastar más y saltarse hasta por tres años las metas de la regla fiscal; sin embargo, no presentó un plan de ajuste “creíble”.
Así, ahora se espera que el déficit fiscal sea de 7,1 por ciento del producto interno bruto (PIB) este 2025 y que para el 2026 se reduzca a 6,2 por ciento del PIB.
“Aunque se anticipa un mayor recaudo gracias a una tributaria estimada en 26,3 billones de pesos y una reducción del pago de intereses por 10 billones de pesos, el déficit primario aumentaría de -1,45 a -1,97 por ciento del PIB”, se puede leer.
Según la Contraloría, este deterioro preocupa debido a que no se vislumbra un plan de ajuste para retornar a la senda de cumplimiento de la regla fiscal. “El Marco Fiscal de Mediano Plazo y la actualización del plan financiero de 2026 no incluye un esfuerzo real por contener el gasto público”, afirmó el ente.
Además, aseguró que aunque se mejora la gestión de la deuda, no se aprovecha esta oportunidad para reducir el gasto de funcionamiento o recortar ciertas inversiones o rubros no prioritarios.
LEA TAMBIÉN

“Esto pone en entredicho el compromiso del Gobierno con un verdadero pacto fiscal enfocado en la sostenibilidad a mediano y largo plazo. Frente a la perspectiva de la deuda, para 2025 se estima que la deuda neta será del 61,3 por ciento del PIB, superando en 6,3 puntos el ancla fiscal”, expresó.
El Gobierno depende de una reforma “incierta”
Por último, la Contraloría indicó que hay incertidumbre por el proyecto de Presupuesto General de la Nación del 2026 presentado por el Gobierno, ya que depende de una ley de financiamiento “incierta” por 26,3 billones de pesos.
“El proyecto presenta una alta dependencia de una reforma aún no aprobada, lo cual introduce riesgos fiscales y presupuestales. Además, el crecimiento del gasto de funcionamiento sin un plan claro de racionalización preocupa en términos de sostenibilidad fiscal”, manifestó.
De acuerdo con el ente de control, hay contradicciones entre el crecimiento proyectado y la reducción esperada del recaudo tributario de 1,8 por ciento, lo que requiere una aclaración por parte del Ministerio de Hacienda. “No es normal que con una economía con tasas de crecimiento positivo en dos años consecutivos el recaudo tributario caiga”, añadió.
Comienza el último ‘round’ del Gobierno en el Congreso Foto:Archivo
LEA TAMBIÉN

Adicional a ello, dijo que el gasto de funcionamiento crece 11,1 por ciento, por encima del crecimiento nominal del PIB (6,3 por ciento), lo que no refleja un compromiso con la eficiencia del gasto, y que el pago del servicio a la deuda pública disminuye en términos absolutos, producto de menores pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI) y operaciones de manejo de deuda.
