El Índice de Precios al Consumo subió 0.2% el mes pasado, tras avanzar 0.3% en junio, según informó el martes la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo (BLS, por sus siglas en inglés).

En los 12 meses transcurridos hasta julio, el IPC avanzó 2.7% tras subir 2.7% en junio. Los economistas encuestados por Reuters esperaban un alza de 0.2% y 2.8% interanual.

Excluyendo los volátiles componentes alimentario y energético, el IPC ganó 0.3%, su mayor alza desde enero, tras subir 0.2% en junio. El denominado IPC subyacente aumentó 3.1% interanual en julio, tras avanzar 2.9% en junio.

La Reserva Federal realiza un seguimiento de diferentes medidas de inflación para alcanzar su objetivo del 2%. Antes de los datos del IPC, los mercados financieros esperaban que la entidad volviera a recortar las tasas de interés en septiembre, tras un débil informe de empleo de julio y fuertes revisiones a la baja de los datos de nóminas no agrícolas de mayo y junio.

El mes pasado, la Fed mantuvo su tasa de referencia a un día en 4.25%-4.5% por quinta vez consecutiva desde diciembre.

El informe del IPC se publicó en medio de crecientes preocupaciones sobre la calidad de los informes de inflación y empleo tras los recortes presupuestarios y de personal que han llevado a la suspensión de la recopilación de datos para partes de la cesta del IPC en algunas áreas del país.

Esas preocupaciones se vieron amplificadas por el despido por parte del presidente Donald Trump de Erika McEntarfer, la jefa de la BLS, a principios de mes, tras las fuertes revisiones a la baja de los recuentos de nóminas no agrícolas de mayo y junio.