[ad_1]
Las batallas de freestyle son un fenómeno que se ha tomado las calles de Bogotá de extremo a extremo. Desde la Biblioteca del Tintal hasta el Parque de la Colina, todos los días de la semana en la capital colombiana se celebran eventos de freestyle a los que cientos de jóvenes acuden a demostrar su talento para improvisar en bases de rap.
Es una disciplina artística en la que, cumpliendo únicamente con el requisito de rimar, sonar bien e improvisar, el freestyler tiene permitido decir lo que quiera sin ningún tipo de filtros. Desde una enseñanza de vida o una frase graciosa, hasta un insulto o una frase melancólica, todo siempre y cuando sus palabras logren emocionar al público y a los jurados de la competencia en la que participa.
Verso DiVerso, un proyecto creado por el programa ‘Bogotá, libre de machismo’ perteneciente a la Secretaría de Cultura, es un circuito de batallas de freestyle que busca cambiar las reglas del juego y premiar a aquel freestyler que logre demostrar su talento para improvisar, pero sin necesidad de recurrir a rimas machistas, discriminatorias o que se basen en humillar al contrincante.
En la primera temporada en 2024, el campeón fue el freestyler Zulaim. La segunda temporada de Verso DiVerso arrancó el 25 de julio con 144 participantes y tendrá ocho rondas preparatorias en las que grandes figuras dentro de la escena del freestyle como Nazo, Arci y el mismo Zulaim enseñarán a los participantes a improvisar lejos de los insultos. Se disputará una gran final el 3 de octubre a las 5 p. m. en La Media Torta de Bogotá.
Zulaim fue el ganador de la primera edición de Verso DiVerso en 2024. Foto:Cortesía Verso DiVerso
Formados en su mayoría por hombres, pero cada vez con más participación femenina, estos circuitos se caracterizan por disfrutar de la crudeza para insultar al rival, algo que da lugar a soltar rimas machistas, misóginas o racistas y que estas sean celebradas en ocasiones, cuando cumplen con el objetivo de entretener a la audiencia y demostrar creatividad para la improvisación.
“Nos dimos cuenta que el freestyle se ha convertido en el proyecto de vida de cientos de jóvenes en el país. Al tratarse de una disciplina artística, queremos insertar un torneo en el que los participantes puedan demostrar su talento para las rimas, pero generando una conversación desde las masculinidades corresponsables y no violentas”, explica Felipe Duarte, director de transformaciones culturales de la Secretaría de Cultura y líder del proyecto.
En el 2024, Verso DiVerso tuvo su primera edición y afrontó diferentes retos. El primero de ellos, convencer a los jóvenes freestylers de participar en un torneo que los sacaba de su zona de confort y los invitaba a asumir el reto de demostrar su habilidad para rimar pero lejos de las burlas y los insultos al rival.
La primera jornada no alcanzó ni siquiera los 15 participantes, pues para muchos freestylers el no poder improvisar insultando o diciendo lo primero que se les ocurriera por polémico que fuera se convertía en un tipo de censura, por lo que desistían de participar en la dinámica.
Esta percepción de algunos participantes, llevó a la organización a permitirles improvisar con libertad temática, pero dejando en claro que las reglas del evento seguían siendo las mismas: ganaba aquel que priorizara un mensaje positivo y lejano a la agresión verbal.
“En el freestyle de todo el mundo si existe el machismo y la discriminación porque son escenarios donde se busca atacar al oponente, sea por su género, por su país o por el color de piel, pero cada vez hay más espacios en los que se busca potenciar el freestyle sin groserías y sin discriminación”, cuenta al respecto Camilo Hernández, mejor conocido como Nazo, uno de los pioneros de las batallas de freestyle de Colombia.
Nazo es uno de los maestros de ceremonias más importantes de las batallas de freestyle en Colombia. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
Gracias a sus más de 20 años dedicado a ser maestro de ceremonias de los eventos más importantes de batallas de freestyle, Nazo conoce muy bien el circuito y fue uno de los elegidos, junto a otros freestylers experimentados del país como Elevn, para dirigir los entrenamientos en los que se enseñó a los jóvenes freestylers la práctica de improvisar por amor al arte y sin necesidad de agredir de manera verbal a nadie.
Luego de varios talleres y entrenamientos, los jóvenes se fueron sumando, los profesores lograron enseñarles el arte de improvisar sin insultos y se logró contar con el número suficiente de competidores para hacer el primer torneo de freestyle de Verso DiVerso, libre de machismo y discriminación en la Media Torta de Bogotá.
“Fue lindo ver cómo se terminaron uniendo raperos que llevan muchos años en esto y también pelados que recién están comenzando. Este fue un espacio en el que las mamás de los participantes llegaron a apoyar, la gente que no conocía mucho del tema se acercó y vieron una cara más amable del freestyle”, sostiene Nazo, que presentó el evento frente a cerca de casi tres mil personas.
El ganador de la primera temporada de Verso DiVerso fue Andrey Stiven Villamil, mejor conocido como ‘Zulaim’ un MC de 24 años que, a pesar de llevar 11 años participando en torneos callejeros de freestyle, en donde todos los participantes buscan atacar a su rival, logró acoplarse al formato y demostrar su habilidad improvisando lejos de los insultos, los improperios y las groserías.
Lo que más me costó de participar en este evento fue cuidar el vocabulario. La mayoría de freestylers venimos de batallas en donde se acostumbra ser muy grosero o muy agresivo. Aquí había que improvisar siendo muy consciente de que debía primar un mensaje positivo
ZULAIMPRIMER GANADOR DE VERSO DIVERSO
Zulaim fue el ganador de la primera temporada de Verso DiVerso en 2024. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
En Verso DiVerso, Zulaim se enfrentó ante rivales que ya conocía, con los que se habían tirado las rimas más agresivas e insultantes que se les ocurrían, y ahora competían de nuevo en freestyle, pero con un discurso diferente.
Zulaim recuerda que una de las rimas más agresivas o polémicas que dijo en una batalla callejera fue contra un joven con movilidad reducida en un pie. “Le dije: le iba a regalar unos tenis de cumpleaños al zoquete, le pregunté cuánto calza y me dijo rin 17”.
En Verso DiVerso, el objetivo era afrontar las batallas sin burlarse ni aprovecharse de ningún defecto, discapacidad o rasgo físico de sus rivales. En los primeros talleres de entrenamiento, Zulaim reconoce que aún le salían rimas insultantes de vez en cuando, pero con el pasar de las jornadas, fue puliendo su freestyle para mejorar el contenido y acoplarlo a un formato amigable.
“Una de mis rimas favoritas en Verso DiVerso fue una en la que le dije a mi rival: “porque no cumpliste tus sueños te sientes triste, y que yo no podía cumplirlos me dijiste, no me digas que no puedo solo porque tú no pudiste”, recuerda.
Las batallas de freestyle nacen en Estados Unidos y se popularizan a finales de los años 80 ‘s como una manera de resolución de conflictos entre pandillas del Bronx que reemplazara la agresión física. Es por eso que desde su origen se ha caracterizado por ser una práctica muy confrontativa, agresiva y en la que muchos jóvenes buscan humillar a su rival para demostrar su gallardía ante las personas que lo observan. Sin embargo, con el paso de los años, la disciplina ha tomado un tono más artístico en la que jóvenes se acercan al rap, la usan como una forma de expresar sus sentimientos e inconformidades y desarrollan habilidades para la música, la poesía e incluso la actuación.
Verso DiVerso es una de esas iniciativas que busca contribuir la transformación cultural de las masculinidades y el machismo en la sociedad, pero también la evolución de las batallas de freestyle como un arte desligado de la discriminación.
“Una de las cosas que hice para mejorar el contenido de mi improvisación fue leer más. También enfocar mi freestyle en sonar bien, rapear, preocuparme más por la forma”, agrega Zulaim, que en 2025 pasó de ser el campeón de la primera edición de este circuito a ser uno de los evaluadores que elegirá al freestyler ganador de la segunda edición.
GABRIEL ÁVILA
PERIODISTA EL TIEMPO
IG: GABO.AVILA23
[ad_2]