En julio, la demanda de energía fue de 7.294,30 gigavatios hora, lo que significa que aumentó 4,39 por ciento si se compara con el consumo que se registró hace un año.
En lo que va acumulado del 2025, y con corte al 31 de julio, el consumo de energía eléctrica ha crecido 1,56 por ciento, un porcentaje inferior al 4,07 por ciento que se tuvo en el mismo periodo del año pasado.
Discriminado por tipo de consumidor, el consumo residencial y de pequeños negocios (mercado regulado) presentó un crecimiento de 3,99 por ciento, equivalente a 214,92 gigavatios hora.
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Por su parte, la industria y comercio (mercado no regulado) aumentó su consumo de energía eléctrica en un 5,34 por ciento, equivalente a 134,61 gigavatios hora.
Las actividades económicas que más aumentaron su demanda de energía eléctrica fueron Explotación de minas y canteras (12,58 por ciento) y agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (7,02 por ciento).
En cuanto a las regiones, Caribe fue la que registró el mayor crecimiento, con un 7,08 por ciento. Después aparecen Centro (5,54 por ciento), Chocó (4,97 por ciento), Antioquia (4,89 por ciento), Tolima, Huila y Caquetá (3,67 por ciento), Sur (2,78 por ciento), Valle (2,33 por ciento), Caldas, Quindío y Risaralda (1,45 por ciento).
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Por el contrario, las únicas regiones en donde cayó el consumo de energía eléctrica fueron Oriente (-0,66 por ciento) y Guaviare (-3,03 por ciento).
Adicionalmente, la región con mayor crecimiento en la demanda regulada (hogares y pequeños comercios) fue Caribe, con una variación de 6,62 por ciento.
Este comportamiento se debe, en gran parte, a las condiciones climáticas atípicas que se presentaron a mediados de julio de 2025.
Históricamente, la región norte del Caribe se caracteriza tener temperaturas máximas promedio entre 35 °C y 37 °C en julio, y acumulados diarios de precipitación relativamente bajos, por lo que se considera un mes seco y caluroso.
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Y como durante la segunda semana de julio de 2025 se registró un fenómeno climático oscilatorio que afectó el norte de Colombia, hubo una disminución significativa de las lluvias.
Como resultado, en julio de 2025 se presentaron días consecutivos con acumulados de lluvia cercanos a cero, lo que intensificó las condiciones de calor en esta parte de la región.
Esta ausencia de lluvias contribuyó a un aumento inusual en las temperaturas máximas, que de acuerdo con los registros del Ideam, alcanzaron valores entre 39 °C y 40 °C en algunos sectores del Caribe colombiano.
