Durante la instalación del 12° Foro Energético Andeg, los generadores de energía eléctrica lanzaron una nueva alerta por el riesgo de apagón que existe en la región Caribe, debido a la billonaria deuda que aún no les ha pagado Air-e.
Según comentó Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de Andeg, las deudas de Air-e con el sector eléctrico sumaban 700.000 millones de pesos antes de su intervención.
Pero después de que la empresa pasó a ser controlada por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (12 de septiembre de 2024), se acumuló una nueva deuda de 1,4 billones de pesos.
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Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de Andeg Foto:Andeg
Esta deuda total se desglosa así:
- Térmicas: 900.000 millones de pesos
- Hidroeléctricas: 300.000 millones de pesos
- Empresas de transmisión: 200.000 millones de pesos
Si estos recursos no se pagan cuanto antes, las térmicas no tendrán cómo comprar sus combustibles (gas natural o carbón) para seguir generando energía eléctrica, para lo cual necesitan de 400.000 a 500.000 millones de pesos cada mes.
“Si las térmicas se apagan, estamos dejando la región Caribe a oscuras en un 35 por ciento del día. Esta es una bomba que no se ha desactivado y esto es por la inoperancia de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios”, aseguró Alejandro Castañeda.
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Tebsa Foto:Tebsa
Entre tanto, el presidente de Tebsa, Luis Miguel Fernández, manifestó que la situación de Air-e no es un tema exclusivamente regional sino un problema nacional que está poniendo en “grave riesgo” la atención de la demanda en la región Caribe.
Adicionalmente, está afectando la confiabilidad eléctrica de Colombia ante la ocurrencia de un fenómeno de El Niño o un verano levemente seco.
“Esta situación es insostenible para las generadoras térmicas de la región Caribe, pues compromete gravemente su liquidez y las acerca a la imposibilidad de operar por falta de recursos para adquirir combustible”, añadió durante el 12° Foro Energético Andeg.
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Presidente de Tebsa, Luis Miguel Fernández. Foto:Andeg
Persiste el riesgo de apagó en Colombia
Pero el riesgo de apagón no solo está latente en la región Caribe sino también en el resto del país por la falta de energía eléctrica para atender la demanda de los colombianos después de 2028.
“Al Gobierno no le gusta que se prendan alarmas y que se hable de un riesgo de apagón, pero hay que poner las cosas sobre la mesa porque si no hablamos las cosas como son, no vamos a tomar las decisiones y mecanismos que nos permitan desatrasarnos y ponernos al día”, comentó Alejandro Castañeda.
De acuerdo con el presidente ejecutivo de Andeg, en los próximos años deberían comenzar a operar entre 2.500 y 3.000 megavatios de nueva capacidad de generación, de los cuales, aproximadamente 800 megavatios tendrían que ser térmicos.
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Foto:iStock
“Con esto podríamos estar más o menos tranquilos porque para el 2028 tenemos un hueco del 4 por ciento y en el 2029 sería del 6 por ciento. Si no tenemos 800 megavatios térmicos, más algo de hidráulico y de renovables, será muy complejo lograrlo y estamos a la vuelta de la esquina”, agregó.
Debido a este déficit de energía eléctrica también reiteró la necesidad de realizar una nueva subasta de cargo por confiabilidad lo antes posible que “sea exitosa”, porque la del año pasado hizo asignaciones a más de 4.000 megavatios solares que no suman energía firme al sistema.
“La subasta de cargo por confiabilidad de 2024 no logró adjudicar la energía firme mínima para garantizar el equilibrio energético en el mediano plazo. Y lo más preocupante: de los proyectos adjudicados, solo se estima que cerca del 25 por ciento entraría realmente en operación”, advirtió el presidente de Tebsa.
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Foto:EFE
Además, Alejandro Castañeda manifestó que Colombia está atravesando una situación muy compleja y con unos indicadores en rojo. “No estamos haciendo una crítica al Gobierno. El Gobierno encontró una situación y tiene que solucionarla, no podemos seguir en el discurso, hay que pasar a la acción y el discurso nos está llevando a que no tomemos decisiones”, agregó.
Si Colombia llegara a enfrentar un nuevo apagón, como el de 1992, se tendría que racionar el 50 por ciento de la demanda eléctrica del país.
Este apagón podría costar cerca de 30 billones de pesos, es decir, el 2 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional. “Los costos para la economía de un evento de racionamiento superan ampliamente los costos asociados a la sostenibilidad de la confiabilidad”, afirmó Luis Miguel Fernández.
