La Superintendencia Financiera ha otorgado su aprobación a Revolut Group Holdings, una entidad británica que proporciona servicios bancarios digitales mediante una aplicación móvil, para que establezca Revolut Bank Colombia, que será el banco número 30 del sistema financiero del país y el sexto en abandonar la noción de oficinas físicas para operar en el emergente sector de los neobancos.
La novedad acerca de esta nueva entidad se hace pública a pocas semanas de que los directivos de Grupo Bolívar informaran que Daviplata, su billetera digital creada hace 14 años, realizaba la transición a neobanco, donde ‘competirán’ con Lulo Bank, Ualá (Bancar Tecnología), Pibank, Rappipay y pronto con Revolut Bank, entre otras organizaciones digitales.
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Asimismo, los dirigentes de Nequi, entidad supervisada por Grupo Cibest, recibieron recientemente de la Superfinanciera la autorización para que inicie operaciones como empresa de financiamiento (con sede en Medellín), aprobación que fue concedida el pasado 4 de noviembre a través de la Resolución 2021 de este año.
El neobanco británico tendrá su sede en Bogotá, surge con un capital autorizado cercano a los 146.430 millones de pesos, estará registrado en el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín) y bajo la supervisión de la Superfinanciera, tal como se establece en la Resolución 1859 del 6 de octubre de 2025, que le concede permiso para establecerse en el país.
La idea de entidades que operan exclusivamente en el ámbito digital apareció en Colombia en 2011 con el lanzamiento de Daviplata, a la que se le unieron otras billeteras como Nequi, de Bancolombia, dale!, de Grupo Aval; Movii y Tpaga. No fueron los únicos avances, a partir de ese año, la oferta digital financiera comenzó a aumentar y tuvo su mayor impulso durante la pandemia de 2020.
Actualmente, en el sector financiero colombiano operan otras entidades digitales como Nu Colombia, Mercado Pago, KOA, empresas de financiamiento digitales, así como nueve Sociedades Especializadas en Depósitos y Pagos Electrónicos (Sedpes), entre las que se encuentran Tecnipagos, Pagos GDE, Coink, Global Colombia 81, Stonex Global Payments Colombia y PayCash.
Aunque los términos ‘neobanco’ y ‘banco digital’ suelen utilizarse como sinónimos, no son equivalentes. El primero se crea y opera solo en el entorno digital sin sucursales físicas, mientras que el segundo puede ser una filial completamente en línea de un banco tradicional con infraestructura física, explican los especialistas.
La Superfinanciera es responsable de supervisar el sistema financiero colombiano y sus entidades. Foto:Archivo EL TIEMPO
Regulación
Para los organismos del mercado en Colombia, esa
la distinción entre uno y otro no se encuentra, según Sebastián Duran, subdirector (e) de regulación de la Superfinanciera. “La norma únicamente admite la figura de establecimiento de crédito, que podría ser un banco, una corporación financiera o una compañía de financiamiento. Los términos “neobanco” o “banco digital” corresponden más al léxico del sector que al ámbito legal”.
El funcionario enfatiza, sin embargo, que “lo esencial es que, sin importar el canal o la tecnología empleada, la regulación asegura los mismos criterios de protección al consumidor, gestión de riesgos y solidez patrimonial que se requieren a los bancos tradicionales.”.
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Los inversores deben satisfacer los mismos criterios que cualquier otra entidad financiera: certificar un capital mínimo de 141.000 millones de pesos, mostrar la idoneidad y solvencia de los socios, presentar un plan de negocios viable y obtener el permiso previo de la Superintendencia Financiera.
Competencia y Madurez
La competencia, la dinámica propia del mercado y la necesidad de alcanzar al segmento más joven de la sociedad con productos ágiles, de menor costo y adaptados a sus necesidades están fomentando esta nueva forma de hacer banca, no solo en Colombia sino en el mundo.
Javier Suárez Esparragoza, presidente del Banco Davivienda Foto:Banco Davivienda
Javier Suárez Esparragoza, presidente del Banco Davivienda, indica que aunque DaviPlata nació como billetera digital enfocada en facilitar un mayor acceso a la población para realizar transferencias y pagos, actualmente está evolucionando para acompañar toda la vida financiera de las personas. “Hemos pasado de ser un medio de uso diario a transformarnos en una plataforma de servicios financieros que incluye ahorro, crédito, seguros y experiencias digitales que conectan propósito con bienestar”.
El directivo manifiesta que la fortaleza de los neobancos reside, precisamente, en la rapidez para innovar y responder con agilidad al mercado, así como en la cercanía y confianza que generan con los usuarios. “En el caso de DaviPlata, conseguimos conectar desde la emoción, utilizando un lenguaje claro y soluciones simples. En ese equilibrio entre tecnología y empatía, DaviPlata posee una ventaja única”.
Andrés Vásquez, presidente de Nequi, por su parte, menciona que la competencia que se está produciendo en el sector financiero del país, con la llegada no solo de más entidades sino con modalidades distintas de hacer banca y de atender a los diversos segmentos del mercado son un indicativo de la madurez que ha alcanzado el sector.
Andrés Vásquez, presidente de
Nequi Imagen:Nequi
“La incorporación de nuevos participantes en el sector y la llegada de Bre-B son indicios alentadores que refuerzan la interoperabilidad y robustecen el ecosistema, lo que se traduce en ventajas para los usuarios financieros. Asimismo, nos impulsa a seguir progresando en aspectos fundamentales como la accesibilidad, la experiencia del cliente y la seguridad”, enfatiza el ejecutivo.
En la organización tienen claro que su enfoque está en preservar la confianza de los más de 26 millones de personas que utilizan Nequi para gestionar su dinero a su propio ritmo. “Lo que nos distingue —afirma Vásquez— es que continuamos evolucionando e innovando con un propósito: creando soluciones sencillas, seguras y humanas, fusionando lo físico con lo digital para acompañar a las personas en su día a día, según su etapa de vida y sus requerimientos”.
La utilización de tecnologías representa, indudablemente, una oportunidad para mejorar la inclusión financiera. Imagen:BBVA
El porvenir
El acelerado desarrollo que trae esta forma de realizar banca en la región sugiere que para el final del presente año las entidades que ya operan bajo este modelo contarán con cerca de 340 millones de clientes, pero esta dinámica, según analistas, exigirá mayores esfuerzos para seguir siendo competitivos ante instituciones que llevan más de un siglo en el sector bancario, deberán proporcionar experiencias superiores a sus clientes.
“Durante 2025 observamos cómo los ecosistemas de pago dejaron de competir en velocidad para empezar a competir en valor. Las organizaciones que logran combinar seguridad, usabilidad y conectividad en tiempo real están marcando la pauta en la nueva economía digital”, sostiene Alejandro del Río, director Regional para Latinoamérica de Paymentology.
Por su parte, Gabriela Utrera, directora Regional de Operaciones VML The Cocktail Latam, menciona que “en un entorno multibanco, ya no es suficiente contar con una app funcional; es esencial transformarla en un ecosistema financiero personalizado, que anticipe necesidades y genere valor más allá de lo transaccional”.
“El sector financiero colombiano necesita replantear su propuesta desde las verdaderas prioridades del usuario digital. En la actualidad, la fidelización no se obtiene con infraestructura, sino con relevancia y cercanía en cada punto de contacto”, concluyó Julio Pedrazuela, director de esta misma compañía.

