Economia
‘Asofondos: Urge un impulso mayor para optimizar los $545 billones de ahorros en AFP de los colombianos’

A pesar de que Colombia ha realizado un considerable esfuerzo para aumentar su nivel de ahorro, este ha resultado insuficiente para, al menos, aproximar al país a los estándares que tienen sus vecinos regionales, como Perú y Chile. La inquietante cuestión de esta situación es que de aquí en adelante, las oportunidades de reducir esas diferencias se volverán más complicadas, aunque no imposibles, en un contexto donde la población envejece a un ritmo acelerado, las personas viven más años, pero, a su vez, hay menos nacimientos.
Estas son algunas de las consideraciones que Juan David Correa Solórzano, presidente de la AFP Protección y del Consejo Directivo de Asofondos, expuso al inaugurar el 18.° Congreso Anual del gremio que se lleva a cabo en Cartagena. Subrayó que en tales circunstancias, sumadas a la alta informalidad laboral existente en el país (55,8 por ciento), será sumamente complicado garantizar la sostenibilidad de los sistemas de pensiones de prima media y que millones de colombianos logren mejores condiciones de pensión.
Desde su perspectiva, el único camino viable es el ahorro gestionado adecuadamente, forjado con disciplina, y apoyado por administradores profesionales que posean la experiencia, las herramientas y la capacidad para enfrentar dicho desafío a largo plazo.
Algo que no resulta suficiente per se, ya que aunque a través de las AFP los colombianos han conseguido acumular un ahorro (pensiones y cesantías) del orden de los 545 billones de pesos, que corresponde al 32 por ciento de su producto interno bruto (PIB), es esencial “mantener y fomentar un régimen de inversión versátil y con perspectiva de diversificación global e incentivos fiscales”, dado que ese ahorro individual es el que puede mejorar las pensiones de los colombianos en el futuro.
“Nuestro compromiso es con la nación, con su desarrollo, con su población y con las generaciones venideras, porque entendemos que cada peso bien administrado no solo resguarda el futuro de un individuo, sino que también potencia el futuro de Colombia”, opinó el directivo.
Grandes desafíos
Uno de los principales retos que enfrenta Colombia es el aumento de su ahorro a largo plazo, coincidieron varios expertos y analistas presentes en el citado congreso, y aunque este no es un desafío fácil de superar, existen diversas vías para alcanzar dicho objetivo.
Es necesario fomentar la cultura del ahorro entre los jóvenes del país, para asegurar su futuro. Foto:Getty Images
Según datos proporcionados por Correa Solórzano, la actual tasa de ahorro en Colombia es del 14,5 por ciento del PIB, un nivel similar al de hace dos décadas y deja al país bastante lejos de las tasas observadas en Perú (22,38 por ciento del PIB) y Chile (21,74 por ciento). Sin mencionar la notable diferencia con economías asiáticas como la de China, cuyo ahorro se sitúa en niveles del 45,71 por ciento, lo que destaca los considerables desafíos que enfrenta Colombia en este ámbito.
En este contexto, el directivo resaltó el papel que han jugado las AFP no solo en la promoción y fortalecimiento de ese ahorro mediante una gestión profesional cuyos resultados son evidentes.
“En términos de rentabilidad, obtuvimos los mejores resultados en 31 años de operación. En un año, se abonaron cerca de 52 billones de pesos en rendimientos a los afiliados, y en las últimas tres décadas, las AFP han alcanzado una rentabilidad nominal acumulada de 14,06 por ciento y una rentabilidad real promedio de 6,8 por ciento, un desempeño excepcional incluso en contextos de alta volatilidad global”, mencionó el presidente del Consejo Directivo de Asofondos.
No obstante, reconoció que el reto que tienen por delante las AFP y el país en general es cómo preparar a sus trabajadores, jóvenes, mujeres y familias para enfrentar los retos que plantea el envejecimiento, la menor natalidad, la informalidad laboral y la transformación del empleo.
“Cada individuo debe asumir la responsabilidad de construir su propio futuro. Sin embargo, esa responsabilidad no puede, ni debe, ser individual. Debe estar acompañada de instituciones confiables, políticas públicas coherentes y un sistema de pensiones robusto, transparente y sostenible, que proporcione las herramientas y la confianza necesarias para lograrlo”, subrayó el directivo.






