Carlos Alcaraz y Jannik Sinner se vigilan y saltan a jugar uno detrás del otro en el Open 500 de Doha. Sucedió este miércoles en la central del Khalifa International Complex y volverá a pasar este jueves, con Alcaraz abriendo de nuevo las hostilidades con Karen Khachanov. A Sinner le tocará después asistir a un bombardeo con Jabuk Mensik.
El ruso parece, a priori, más rival que Valentin Royer para frenar la racha de imbatibilidad del murciano en la presente temporada y que se alarga hasta los nueve partidos ganados.
Alcaraz pasó a cuartos de Doha, cerrando un tanteo de 6-2 y 7-5, con Holger Rune y Fernando Verdasco en el palco y el exmadridista Joselu en su banquillo. Joselu había tenido el detalle de visitarle a su llegada al país de Oriente Medio.
Royer, al igual que su compatriota Arthur Rindeknech, lo hizo todo para plantar cara a su condecorado adversario. El número 60 del ranking incluso llegó a dominar por 4-1 en el segundo set y 0-30 desde el resto.
Su primer triunfo del curso había llegado en la ronda inicial con el ‘qualy’ Pierre Hugues Herbert. La humedad volvía a presidir la noche catarí en detrimento del viento. Costaba mover las pelotas porque se ponían muy grandes.
Carlitos, como había hecho el día anterior, se abonó a la fórmula de acoso y derribo. Dos roturas le valieron para anotarse la manga inicial. En la continuación, sin embargo, Royer se puso gallito y lo dejó todo sobre la superficie de cemento azul que recuerda a la del Open de Australia.
Las dificultades que tenía el pupilo de Samuel López se demostraron con su grito de “vamos” en el momento de sumar el segundo juego. Valentin buscaba algo que a estas alturas se puede considerar histórico: ser el primer verdugo del murciano al aire libre desde Sinner en la final de Wimbledon. Había que remontarse al 13 de julio.
Reacción de número uno
Royer hizo buena su ventaja hasta el 5-2. Pero delante tenía a alguien con 26 victorias seguidas en el hábitat de Doha y que se apuntó los últimos cinco juegos enrabietado porque le habían llevado al límite. Había sacado el tenis y la casta de campeón. Alcaraz ya ha defendido los cuartos de la pasada edición, pero quiere más.