Entretenimiento
Amparo Grisales llora en vivo por su madre en un conmovedor instante de ‘Yo me llamo’

El escenario de Yo me llamo, que corresponde al programa de imitaciones de Caracol Televisión, experimentó uno de sus instantes más conmovedores en su episodio más reciente.
En medio de luces, melodías y talento, la estrella de la televisión colombiana, Amparo Grisales, no pudo contener las lágrimas al escuchar una interpretación que tocó las fibras más sensibles de su ser y la llevó a un recuerdo muy frágil que atesora.
La figura central de la situación fue la imitadora de la artista Kany García, quien interpretó la canción Confieso, una balada de la puertorriqueña que originalmente fue compuesta en honor a su padre, pero que en esta ocasión adquirió un significado completamente diferente para Grisales.
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Mientras esperaban la presentación de la artista, todos sonreían, pero desde que sonó el primer acorde, el entorno del “Templo de la imitación” cambió, ya que sabían cuán emotivo podría ser el show.
La imitadora apareció vistiendo una camisa blanca y pantalones negros, comenzando su actuación tras recibir un consejo fundamental de Mini Mon Laferte en los ensayos: “Habla más alto”. Ese pequeño ajuste fue crucial, y su voz no solo logró llenar el escenario, sino también el espíritu de quienes la escuchaban, especialmente el de Amparo.

La interpretación fue tan conmovedora que, a la mitad de la canción, las cámaras captaron a la jurado Amparo Grisales visiblemente emocionada, aunque intentó respirar profundo en varias ocasiones y contenerse, las lágrimas comenzaron a caer por su rostro.
Esto ocurrió principalmente cuando la letra decía: “Cuando no está, se siente tristeza, al no escuchar sus palabras… lloré porque tu voz no está en la casa y reí porque me amaste con todo tu ser”.
Estas palabras, el tono de la canción y la emoción que se vivió durante la presentación hicieron aflorar las memorias y sentimientos de la actriz manizaleña, quien no dudó en reaccionar de forma emotiva y, al finalizar el espectáculo, realizó una confesión.
“Yo sentí que se la cantaba a mi mamá porque cuando dicen: ‘Hace falta para decirle a uno que todo estará bien’ (llora), entonces cuando no está sientes tristeza al no escuchar sus palabras. Como dice la canción: ‘Lloré porque tu voz no está en la casa y reí porque me amaste con todo tu ser’. Y eso es lo que yo siento cada día, te lo juro. Converso con mi mamá todos los días, la siento conmigo. Fue muy hermosa tu interpretación”, expresó Amparo.
Grisales, en un gesto de total sinceridad ante las cámaras y el público, habló sobre la conexión que aún mantiene con su madre, quien partió hace varios años, pues afirmó que continúa dialogando con ella a diario.
Este episodio puso de manifiesto una vez más la faceta más humana y sensible de una de las personalidades más emblemáticas del entretenimiento colombiano. Lejos del personaje fuerte y exigente que suele mostrar como jurado del programa, Amparo permitió que saliera a relucir su lado más íntimo y emocional, conectando de inmediato con la audiencia.

No es la primera ocasión en que Yo Me Llamo actúa como un desencadenante de los recuerdos más significativos de la actriz y cantante, puesto que en una temporada previa, concretamente durante la etapa de audiciones, Amparo también fue conmovida por un participante que realizó un gesto que la hizo llorar.
En aquella ocasión, el imitador de Ricardo Arjona le regaló una imagen tallada de su perrito Tango, su leal compañero durante 17 años.
El presente venía acompañado de una carta simbólica, redactada como si fuera Tango desde el cielo: “Mami, donde me encuentro tengo muchos amiguitos. Desde el cielo cuido de ti. Te quiero, Tanguito”.







