Los bajos precios de la papa han llevado a diferentes organizaciones del sector a crear un pliego de peticiones en el que le piden al Gobierno crear un programa que garantice un precio mínimo por carga, en función de la variedad y de los costos de producción por región, tal y como se acordó hace unos días con los arroceros.
El gremio de papicultores pidió al Gobierno Nacional que escuche sus ideas. Foto:Foto: César Melgarejo / CEET
LEA TAMBIÉN
“Los productores de papa exigimos respuestas estructurales y acciones urgentes del Gobierno Nacional. Nuestra voz es la de más de 90.000 familias campesinas que alimentan al país y hoy están al borde de la quiebra. Este pliego no es una petición aislada, es un clamor colectivo por la producción agropecuaria nacional”, se puede leer en el documento firmado por algunas asociaciones como Dignidad Papera p Productores de Papa de Colombia.
Aseguran que producir un bulto de papa de 50 kilogramos cuesta entre 80.000 y 100.000 pesos, dependiendo de la región y del paquete tecnológico utilizado. Sin embargo, el precio de venta ha caído por debajo de los 30.000 pesos, lo que les genera pérdidas.
Más peticiones
A esta situación se suma el impacto de las importaciones. Dicen que la papa precocida y congelada que proviene de países europeos por los tratados de libre mercado, principalmente Bélgica, Países bajos y Francia, alcanza las 87.000 toneladas anuales y está desplazando cerca de 250.000 toneladas de papa fresca nacional. “Esto ocurre bajo condiciones de competencia desleal, muchas veces en esquemas de importación de la misma firma”, sostienen.
Paperos barajar la idea de ir a paro nacional. Foto:César Melgarejo. EL TIEMPO
LEA TAMBIÉN

Ante ello, solicitan salvaguardias y medidas antidumping sobre las importaciones de papa precocida congelada, así como revisar la legalidad y el origen de estas y fortalecer el control del contrabando desde Ecuador.
Igualmente, hablan de implementar una resolución de estabilización de precios para la papa ante la distorsión del mercado y los precios de compra para los papicultores, piden que se creen mecanismos legales que obliguen a las empresas a cumplir contratos de compra y que se realicen campañas de fomento al consumo.
“Las prácticas en las centrales de abastos, especialmente en Corabastos, favorecen la especulación y la manipulación de precios. No hay trazabilidad, no se exige factura electrónica ni hay control sobre las bodegas subarrendadas”, sostienen.
También solicitan una política de alivios financieros y crédito accesible. En concreto, hablan de la suspensión inmediata de cobros jurídicos por deudas agrarias y la eliminación de reportes negativos en centrales de riesgo.
“El acceso al crédito se hace bajo condiciones asfixiantes. Las tasas de interés de casas comerciales y del Banco Agrario superan la rentabilidad del cultivo y no existen mecanismos efectivos de alivio ante situaciones de emergencia como la actual”, señalan.
Crisis de la papa. Foto:Foto: Cesar Melgarejo / CEET
LEA TAMBIÉN

En su pliego, también exigen un proceso de concertación territorial sobre las restricciones ambientales en los páramos. “Los pobladores de los páramos y las zonas de alta montaña llevan más de 200 años habitando esas regiones y realizando actividades económicas que aportan al desarrollo nacional y a la producción de alimentos”, concluyeron.
Mesa de diálogo con el Gobierno
Con el objetivo de buscar soluciones, hace unos días se instaló en Bogotá de manera oficial la Mesa Técnica Nacional de la Papa liderada por el Ministerio de Agricultura, entidades del Gobierno y autoridades departamentales.
Este ejercicio tendrá cuatro submesas que abordarán los principales retos que enfrenta el sector y sus posibles salidas. Hace unos días, los paperos habían advertido que si no se presentaban avances como este irían a paro, así como lo hicieron los arroceros.
