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Economia

Alquileres y precios de gas impulsan inesperadamente la inflación en enero y febrero

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A pesar de que el ritmo de la inflación había mostrado una tendencia a la desaceleración desde 2023, el comienzo de este año ha estado caracterizado por dos incrementos en la cifra, que a pesar de no ser muy relevantes, no se ajustan a las expectativas de los analistas.

El estudio de Citi, un documento de respaldo que revela las expectativas de las principales entidades financieras y centros de análisis del país, erró en los datos de inflación de enero y febrero. Aunque se anticipaba una desaceleración a 5,12% para el primer mes y 5,14% para el segundo, en ambos periodos se reportaron cifras más elevadas (5,22% y 5,28% respectivamente).

Gráfico LR

Según Julio Romero, economista principal de Corficolombiana, la variación inesperada de la cifra se debe a las presiones en los sectores regulados, como las tarifas del gas. “El impacto de los aumentos en las tarifas de febrero, aunque fue puntual, afectó el dato de ese mes”, indicó Romero.

El componente del gas experimentó una variación positiva del 14% y aportó 15 puntos básicos a la inflación total. Asimismo, mencionó el aumento en los precios del transporte público y las matrículas educativas como factores que contribuyeron al incremento de la cifra inflacionaria.

Para el economista, los alimentos del hogar han sido la sorpresa en la cifra inflacionaria. “No se había anticipado el impacto de esta categoría, es un reflejo del aumento en los costos laborales”, agregó el especialista.

Por otro lado, Camilo Pérez, director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, atribuyó la aceleración de la cifra de inflación en los primeros dos meses del año al comportamiento de los arrendamientos, que constituyen una cuarta parte del gasto de la canasta familiar. En este sentido, es importante aclarar que los arrendamientos están indexados a la cifra de inflación del año anterior y los incrementos en este rubro tienen como límite esta cifra.

“Aunque en enero, los arrendamientos mostraron un buen comportamiento, en febrero eso no ocurrió. En este mes, la transmisión (aumento del precio respecto al IPC del año anterior) fue casi del 100% mientras que el promedio del año pasado estuvo en el 80% y en enero fue del 60%”, comentó Pérez.

El director explicó que si se mantuviera una transmisión del 60%, se lograría una inflación cercana al 3% que cumpliría con las previsiones del Banco de la República para este año.

Respecto a las expectativas para los meses siguientes, los analistas coinciden en que se iniciará la tendencia a la baja, dado que los cambios en los precios que se indexan al salario mínimo ya han tenido sus ajustes en la primera parte del año.

“La energía incluso podría experimentar variaciones negativas en los próximos meses, contribuyendo a la desaceleración de la categoría de servicios . Los bienes transables también se verán favorecidos por un tipo de cambio favorable”, concluyó Julio Romero.

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