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Así fue la angustiosa huida de Munir de Irán con vuelo abortado y 16 horas de coche: “Una locura”
Munir El Haddadi, ex de Barcelona, Valencia, Getafe, Sevilla, Las Palmas, Leganés o Alavés, logró salir de Irán tras el ataque lanzado por Estados Unidos e Israel este sábado sobre distintos objetivos en el país persa. Lo que debía ser un viaje más o menos sencillo terminó convertido en una carrera contrarreloj.
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Personas del entorno del futbolista hispano-marroquí explican a MARCA una escena de película: “Estaba en el avión, a punto de despegar con Iván Sánchez”. Todo listo para salir cuando, en el último suspiro, llegó la orden. “Les dicen que fuera, que ha habido un ataque aéreo”. Obligados a bajar. Vuelo cancelado. El plan, hecho añicos.
El mensaje que puso Munir en redes.
Tocaba buscar otra salida. El club le puso un conductor y Munir se lanzó a la carretera. Dieciséis horas por tierra hasta la frontera con Turquía. “Una locura”, explican a este medio. Ya está en territorio turco y el siguiente paso será regresar a España. “Está bien, está sano”, insisten. La liga iraní ha sido cancelada y el panorama es incierto.
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No es el único español atrapado en el campeonato iraní. Allí compiten también el portero Antonio Adán y el propio Iván Sánchez. El Ministerio de Asuntos Exteriores recomendó este sábado a los 158 españoles que permanecen en Irán que abandonen el país utilizando los medios disponibles ante la escalada bélica.
Munir, en una imagen de archivo.
Una situación complicada
La Real Federación Española de Fútbol activó un Gabinete de crisis para prestar apoyo a entrenadores, jugadores y técnicos desplazados en la zona. Habilitó un canal específico (internacional@rfef.es) y se coordinó con las Embajadas y con las federaciones locales.
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El conflicto deja cifras dramáticas. Según la agencia oficial iraní ISNA, al menos 201 personas han muerto y 747 han resultado heridas tras los bombardeos sobre Teherán y otras ciudades. Munir cambió el fútbol por una frontera, el vuelo cancelado por una carretera interminable, y ahora aguarda el momento de subir a otro avión que esta vez sí le lleve de vuelta a casa.

