Debido al deslizamiento de tierra que se registró en el corredor vial Bogotá–Villavicencio como consecuencia de la temporada invernal, actualmente no se cuenta con una fecha estimada para su reapertura.
Por eso, se recomienda como ruta alterna la Transversal del Sisga, con el propósito de garantizar la movilidad y seguridad de los usuarios.
Esta vía conecta los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Casanare, pero presenta restricción de carga para vehículos superiores a las 16 toneladas.
Este lunes se adelantó una visita por parte del equipo técnico de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) al sitio del deslizamiento entre el PR18+300 al PR18+600, sector localizado en el municipio de Chipaque, para verificar el avance en la remoción de material.
Deslizamiento en la vía Bogotá–Villavicencio Foto:ANI
Tras el deslizamiento de la ladera, las estimaciones iniciales del volumen trasladado por el movimiento en masa se estimaron en 100.000 metros cúbicos, de los cuales, a la fecha se han retirado 3.200 metros cúbicos, trabajos encaminados a recuperar la movilidad del corredor.
También se realizó un recorrido con la alcaldía de Chipaque, comunidad, Corporinoquía, Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca, Coviandina e interventoría a los predios con afectaciones con el fin de tomar medidas de mitigación.
“El concesionario adelanta actividades de mejoramiento del bypass que posibilitaría un paso alterno solo de vehículos livianos en el sitio del deslizamiento”, explicó Oscar Torres, presidente de la ANI.
Deslizamiento en la vía Bogotá-Villavicencio Foto:ANI
Atención en puntos críticos de la Vía al Llano
En el marco de las labores de atención y recuperación de este importante corredor que conecta el centro del país con los Llanos Orientales, se han identificado 38 puntos críticos, de los cuales, 34 se ubican en el departamento de Cundinamarca y cuatro en el Meta.
Estos sitios han sido intervenidos de manera inmediata con el fin de mitigar riesgos y permitir el avance progresivo de las obras de estabilización y remoción de material.
Hasta la fecha, la ANI ha suscrito convenios interadministrativos con el Instituto Nacional de Vías (Invías) por un valor de 40.000 millones de pesos, destinados a la atención de los puntos más críticos.
Entre las intervenciones más relevantes se encuentra el sector de la quebrada Estaquecá, considerado prioritario por su impacto en la movilidad y en la seguridad de los usuarios.

