Economia
“El Auge del Emprendimiento: Cómo el Trabajo Autónomo Está Transformando el Panorama Laboral en Colombia”

A pesar de que el empleo autónomo (principalmente informal, de improvisación y de escasa calidad) representa el principal impulsor reciente para reducir el desempleo, la Reforma Laboral continúa su proceso en el Congreso, cuyas decisiones fundamentales no favorecen a los trabajadores informales, que constituyen la mayoría: el 56 por ciento, es decir, 13,3 de los 23,7 millones de individuos que laboran.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en los meses de diciembre y enero se observaron reducciones en el desempleo, siendo el principal factor el incremento del trabajo autónomo. En diciembre, 9 de cada 10 nuevos puestos de trabajo fueron por cuenta propia, y en enero, 7 de cada 10.
Estos datos del Dane podrían estar evidenciando un empeoramiento en el mercado laboral, en medio de advertencias de que el proyecto de reforma podría ocasionar precisamente un efecto en esa dirección.
El fenómeno está ocurriendo mientras se discute la reforma. Para la mayoría de trabajadores en el país -13,3 millones con empleo informal- los aspectos del proyecto como horas adicionales, recargos nocturnos o costos de trabajo en domingos y festivos, no se relacionan con la labor que realizan.
La alerta que emiten analistas es que, por el contrario, el aumento de los costos de la formalidad impedirá a estas millones de personas acceder a condiciones formales de empleo con contratos escritos, a término indefinido, y las respectivas vinculaciones a salud o aportes para pensiones en el futuro.
Restringir la oportunidad para que estas personas superen la informalidad las condena, además, a ingresos notablemente inferiores a los del empleo formal e incluso a percibir menos de la mitad del salario mínimo, como experimentan más de la mitad de los trabajadores autónomos informales, según un análisis de investigadores de la Universidad Externado.
El investigador Stefano Farné, del Observatorio Laboral del Externado, menciona que “hasta noviembre, los trabajadores autónomos informales venían en descenso y la tasa de informalidad entre ellos estaba disminuyendo. Es decir, se incrementaba la proporción de autónomos formales. En diciembre y enero, esta tendencia se revierte. Se produce una explosión de autónomos, en su mayoría informales (la informalidad la confirmamos en los datos de diciembre), y en los datos de enero es muy probable que ocurra lo mismo, ya que la informalidad total aumentó proporcionalmente más”.
En enero, este patrón en el mercado laboral coincidió con la implementación del ajuste del salario mínimo del 2025, que fue 4,3 puntos superior a la inflación. Este tipo de cambios, alertan los expertos, pueden cerrar las puertas a más empleo formal, considerando que en el país, por cada cien pesos que se abonan al trabajador que gana el salario mínimo, el empleador debe sufragar 53 pesos adicionales, incluyendo las cargas parafiscales.
Según un análisis de Farné y Andrés Escobar, el empleo informal se distingue porque los trabajadores “se ocupan en actividades de improvisación y/o de bajo valor agregado, principalmente como autónomos. Pocos de ellos han completado estudios superiores y, en el caso de las mujeres, tienden a desempeñarse a tiempo parcial. En promedio, sus ingresos laborales son bajos, y especialmente entre los autónomos, lo que hace muy remotas las posibilidades de formalizar a gran parte de ellos”.
El rol de la reforma laboral que se encuentra en discusión en el Congreso
Anteel elevado fenómeno de la informalidad en Colombia, desde hace años se ha solicitado una reforma laboral que brinde un impulso al crecimiento del empleo formal en el mercado laboral.
Actualmente, en el Congreso continúa su proceso un proyecto de reforma, sin embargo, hay advertencias en sentido opuesto, ya que podría fomentar la informalidad. Desde el Observatorio de Gremios anticipan que los gastos operacionales en las Mipymes podrían aumentar entre un 17 y un 34 por ciento , lo que provocaría un incremento del desempleo entre un 1,7 y un 3,4 por ciento, y disminuiría la formalidad entre un 7 y un 14 por ciento.
Además, un estudio de investigadores del Banco de la República indica que la implementación de dicha reforma podría resultar en la pérdida de 450.000 empleos, principalmente debido al adelanto en el horario de la jornada nocturna y el pago de horas extras propuestos.
Por el contrario, otra investigación realizada por el Banco Central descubrió que cuando las cargas parafiscales (como las destinadas a cajas de compensación o al Bienestar Familiar, entre otras) se reducen en un 1 por ciento, puede surgir un crecimiento de entre 0,5 y 0,9 por ciento en el sector formal.
Recientemente, un grupo de senadores de la Comisión Séptima manifestó que se inclinarían por rechazar el proyecto, ante lo cual, el presidente Gustavo Petro expresó que solicitaría al Senado en pleno que autorice una consulta popular para regular su trámite, junto con la reforma de la salud.
Así gana terreno el trabajo independiente
Como se indicó, para enero, por segundo mes consecutivo, el trabajo independiente ha sido el principal motor de la creación de nuevos empleos y de la reducción del desempleo, además de manera bastante notable.
Asimismo, este aumento significativo coincide con un mayor crecimiento en esos dos meses del empleo independiente en comparación con el de los obreros y empleados en los sectores público y privado.
En diciembre, los puestos de trabajo independientes representaron 9 de cada 10 nuevos empleos. Luego, en enero de este año, esos empleos independientes fueron 7 de cada 10 nuevos puestos en comparación con el año anterior.
Mientras tanto, de acuerdo con los datos del Dane, los obreros y empleados tanto en el sector privado como en el Gobierno (donde se concentra la mayor parte del empleo formal) generaron en diciembre menos de dos de cada 10 nuevos empleos, y en enero, cuatro de cada diez nuevos puestos.
Los empleados y obreros formales han perdido relevancia en la creación de nuevos empleos. Foto:Getty Images
Farné subraya que el crecimiento de la economía en general se está produciendo gracias al impulso del sector agropecuario y el turismo (es decir, la rama de la hostelería), “pero estos dos sectores presentan las tasas más altas de informalidad, es decir, son áreas que generan empleos de baja calidad, con escasa afiliación a la seguridad social contributiva y salarios reducidos”.
Acelera el número de ocupados vinculados al rebusque
Mientras que en diciembre, de acuerdo con los datos del Dane, los trabajadores independientes crecían a un ritmo anual del 6,9 por ciento, los empleados del sector privado y del Gobierno lo hacían en un 1,2 por ciento. Luego, en enero, la cantidad de trabajadores autónomos se incrementaba en un 7 por ciento, superando el aumento de empleados y obreros, que era del 4,3 por ciento.
Con esas variaciones en la cantidad de personas empleadas, para enero, los trabajadores independientes representaban el 41 por ciento de todas las personas ocupadas, y habían aumentado 1,16 puntos porcentuales en comparación con el 39,9 por ciento que representaban.un año atrás.
Mientras tanto, los empleados de los sectores estatal y privado disminuyeron del 48,6 al 48,3 por ciento en un año, lo que representa una reducción de 0,24 por ciento.
Respecto al cambio de dirección que se observa en el incremento de los trabajos informales por cuenta propia, Farné menciona que aún no se ha hallado una explicación. Por el contrario, indica que cuando los cuentapropistas estaban cayendo, y especialmente que los trabajadores independientes informales eran menos, “me parecía coherente con el aumento del salario mínimo y de las remesas, es decir, con el crecimiento de los ingresos de los hogares de bajos recursos”.
No obstante, existe la posibilidad de que lo ocurrido en diciembre y enero también se revierta y no se establezca un aumento de la informalidad en el ámbito laboral. Según Farné, “los datos del DANE son extremadamente volátiles de un mes a otro. No es sorprendente que cuando se revelen los datos de febrero, estemos comentando cosas distintas…”
El diagnóstico de la informalidad laboral en Colombia
En el documento “¿Qué realizan los trabajadores informales?”, los investigadores de la Universidad Externado, Stefano Farné y Andrés Escobar, presentan una caracterización económica de las personas que en Colombia se encuentran en esta situación, y que en 2024 constituían la mayoría de los ocupados, es decir, el 56,4 por ciento.
Género: diferencias en la informalidad entre hombres y mujeres
La informalidad laboral es más común en hombres que en mujeres. El 57,8 por ciento de los hombres empleados se encuentra en esta situación, mientras que en las mujeres es del 54,3 por ciento. Además, dentro del total de trabajadores por cuenta propia, la mayoría son hombres: según el observatorio, el 60 por ciento de quienes laboran de forma independiente son hombres y el 40 por ciento, mujeres.
Posición ocupacional: tipos de empleo entre los informales
La mayor parte de los trabajadores informales se desempeña por cuenta propia, es decir, el 62,4 por ciento, lo que equivale a unas ocho millones de personas. A continuación, el 21,9 por ciento son empleados en empresas privadas. Les siguen los jornaleros, que representan el 4,9 por ciento del total de informales.
Según el informe del Externado, “los trabajadores independientes no solo forman la mayoría de los empleados informales, sino que presentan la tasa más alta de informalidad: 85,9 por ciento. La incidencia de la informalidad es igualmente elevada entre los jornaleros (84,6 %) y los trabajadores domésticos (79,5 %).
Por su parte, el 63,8 por ciento de los empleadores o patrones son informales, mientras que el 27,9 por ciento de los asalariados del sector privado no contribuye a pensiones, según lo estipulado en el documento.
Ingresos: mayoría de informales, por debajo del mínimo
La mayor parte de los trabajadores informales tiene ingresos inferiores al salario mínimo. Así, el 61,5 por ciento de los asalariados informales gana menos del mínimo, y el 80,1 por ciento de los cuentapropistas informales. “Incluso -advierte el informe del Externado-, entre estos últimos, el 50,6 por ciento no logra obtener ni la mitad de un salario mínimo mensual”.
Además, para las mujeres, el ingreso es aún más bajo. Si son asalariadas informales, el ingreso promedio asciende a 990.000 pesos mensuales, mientras que el de los hombres es de 1,192 millones de pesos mensuales. Si la trabajadora informal labora de forma independiente, el ingreso promedio es de 639.000 pesos en comparación con 957.000 pesos para los hombres.
Estos ingresos son considerablemente más bajos que
los de los empleados formales. El informe del Externado revela que un hombre empleado formal percibe en promedio 2,45 millones de pesos al mes y una mujer, 2,363 millones. Si el trabajador es autónomo, pero está formalizado, su ingreso mensual asciende a 3,434 millones si es hombre, y a 3,148 millones si es mujer.
Educación: si es menor, hay un mayor riesgo de informalidad
El 33,8 por ciento de los trabajadores informales solo ha culminado la educación primaria, mientras que en los formales, los que únicamente completaron primaria constituyen el 6,3 por ciento. Por otro lado, el 52 por ciento de los informales son bachilleres, comparado con el 36,3 por ciento de los formales. Aquellos informales que poseen un título profesional o de posgrado representan el 14,2 por ciento, en contraste con el 57,5 por ciento de los empleados formales.
Horas trabajadas: son menores en el empleo informal
Según los descubrimientos del Externado, los trabajadores informales laboran menos horas a la semana que los formales, “y esta brecha se amplía si son autónomos y además mujeres“. Una trabajadora asalariada informal trabaja en promedio 42 horas por semana, mientras que las asalariadas formales laboran 46,6 horas. Por otro lado, los autónomos informales trabajan en promedio 34 horas a la semana, y los formales, 42,3 horas.
En qué trabajan: los sectores con mayor informalidad laboral
De acuerdo con el informe del Externado, el sector con mayor cantidad de trabajadores informales es el de Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (excluyendo los subsectores de floricultura y palma), donde la tasa de informalidad laboral se sitúa en el 87,3 por ciento. En este sector se encuentran 2,845 millones de personas en trabajos informales. A continuación están los restaurantes y cafeterías, donde el 83 por ciento son informales y hay 1,138 millones de individuos que laboran sin contribuir a pensiones.






