Colombia
Descubre la Fascinante ‘Hermana Menor’ de la Majestuosa Piedra del Peñol.

Antioquia es uno de los destinos del país que atrae a viajeros nacionales e internacionales que llegan para conocer y Gozar de su riqueza natural y cultural.
Aunque muchos lo hacen con el anhelo de visitar sitios icónicos como la Piedra del Peñol o Peñón de Guatapé, como también se le conoce, lo que muy pocos saben es que esta enorme roca que se eleva en el oriente antioqueño tiene una hermana menor al otro lado del departamento.
A 56 kilómetros de Medellín, en la subregión norte y en medio de un vasto tapiz de tonalidades verdes, se alza el Peñón de Entrerríos, otro monolito que embellece el paisaje antioqueño.
Monolito de Entrerríos, Antioquia, que fue un sitio sagrado de los indígenas Nutabes. Foto:Alcaldía de Enterrerríos
Con 72 metros de altura, es uno de los lugares que el escritor español José María Gutiérrez de Alba, quien residió en el país entre 1870 y 1884, visitó y documentó en uno de los volúmenes de su manuscrito ‘Intereses de un viaje a América’, el cual acompañó con una hermosa ilustración de la época.
“Peñón o monolito de una dimensión mucho mayor [que la piedra grabada de Gámeza] y de forma cilíndrica, ubicado en un terreno rocoso a 2.127 metros sobre el nivel del mar, cerca de un pueblito que recibe el mismo nombre. Su presencia en aquel sitio, su tamaño y su forma solo se explican por los grandes trastornos que sufrió aquel suelo, y por la acción de los agentes atmosféricos sobre las rocas de su superficie”, escribió Gutiérrez de Alba.
La llegada al lugar
Para acceder a esta obra de la naturaleza se puede hacer a través de rutas y caminos en medio del bosque del altiplano norte o por una carretera que comunica con el casco urbano de Entrerríos, uno de los municipios reconocidos por su ganadería lechera.
En esta región han comenzado a implementar un trabajo con las comunidades para fomentar la visita al monolito mediante un turismo sostenible y respetuoso del medio ambiente, del que participan guías locales y las juntas de acción comunal cercanas.
Daniel Carvajal Pérez, Secretario de Gestión Ambiental, Agropecuaria y Comunitaria, menciona que en la cima de la piedra se encuentra un Cristo Redentor que mandó construir un sacerdote que fue párroco años atrás en la localidad.
Cristo Redentor ubicado en la parte alta del monolito. Foto:Alcaldía de Enterrerríos
Para llevarlo hasta allí, se construyeron unas escaleras de madera que, con el transcurso del tiempo, la lluvia y el sol, se fueron deteriorando hasta dejar la imagen religiosa sin acceso para locales y visitantes.
“Hace aproximadamente unos 10 años, otro padre organizó para que unos escaladores subieran a la cima y realizaran la reconstrucción de ese Cristo Redentor, y lo lograron”, agregó el Secretario Carvajal.
Aunque la parte alta del peñón es accesible para escaladores profesionales con el equipo adecuado, los visitantes pueden ascender hasta el lugar donde se instaló una virgen y desde donde se observan vistas panorámicas.y el tipo Municipios de Santa Rosa de Osos, Donmatías, San Pedro de Los Milagros, Belmira y El Propio Enterrerríos.
Desde lo Alto del Monolito se Observa El Cristo Redentor. Imagen:Alcaldía de Enterrerríos
¿Quiénes Habitaron Allí?
“Los Nutabes se encontraban allí y esa roca funcionaba como un centro de veneración para ellos y, de acuerdo con indagaciones realizadas por investigadores que han llevado a cabo estudios y exploraciones, ese sitio era un lugar de adoración y poseía gran significado para ellos. Un espacio sagrado y de congregación”, añadió el Secretario.
Sandra Muñoz, parte de la Secretaría de la Junta de Acción Comunal de la Vereda Yerbabuenal, una de las organizaciones comunitarias que impulsan el turismo sostenible en esta zona del municipio, comenta que esta Roca formaba parte de un trayecto ancestral que utilizaban los comunitarios para dirigirse al municipio de Barbosa, en la parte norte del Valle de Aburrá.
Vista panorámica de Barbosa, Antioquia, situada en el Valle de Aburrá. Imagen:Alcaldía de Barbosa
“Ellos habitaban y tenían un corredor vial que conectaba desde el área de Sopetrán, San Jerónimo, La Vereda Yerbabuenal, pasaban por el Monolito y continuaban hacia Barbosa. En nuestros recorridos recuperamos una parte de la ruta que ellos marcaron hace siglos, lo que impacta mucho a la gente”, expresa la Señora Sandra.
La presencia de los Nutabes en el territorio se evidencia a través de las piezas arqueológicas encontradas por el Padre Abelardo Jaramillo, misionero que vivió en una finca cercana al lugar. Fueron entregadas a la Casa de la Cultura del municipio para que puedan ser visitadas y así preservar la historia de ellos en el territorio.
Las Leyendas y Mitos del Monolito
Como ocurre en otros lugares de Antioquia, este municipio ha transmitido de generación en generación una serie de relatos que forman parte de la tradición popular, de los cuales al menos tres giran en torno al peñón de Entrerríos.
El primero de ellos es el cuento de la Gallina de los Pollitos de Oro. Según la tradición oral, ella salía con sus crías y, cuando la buscaban desaparecía.
Monolito de Entrerríos, Antioquia, que fue un sitio de culto para los indígenas Nutabes. Imagen:Alcaldía de Enterrerríos
A esta historia le sigue la del Soldado Fantasma. Se dice que fue un militar que, durante la época de la conquista, fue asesinado por los indígenas en medio de combates, y aparece durante las noches como un esqueleto en la piedra.
Por último, está el mito de la Luz, que se dice en la población que desde la roca se puede ver una luz hacia las veredas más cercanas.
Laura Rosa Jiménez Valencia
Periodista de nacida
Medellín






