Si bien los microempresarios colombianos, en especial los que están situados en zonas rurales, cada vez están teniendo mayor acceso al crédito formal, además acompañado de asistencia técnica y asesoría por parte de las entidades financieras, a muchos aún les cuesta lograr ese nivel en que sus unidades productivas les permita vivir con tranquilidad.
Según el más reciente Índice de Salud Financiera (ISF), elaborado por la Fundación Microfinanzas BBVA y Bancamía, medido a través de encuestas realizadas a emprendedores clientes del banco, solo el 24 por ciento de los consultados se considera saludable (con solvencia y ahorros), el 14 por ciento expuestos (gestionan su día a día con algo de ahorros), el 26 por ciento son supervivientes (no tienen ahorros) y el 36 por ciento tiene un nivel de salud financiera crítico, es decir, tienen dificultades para gestionar su día a día y no tienen ahorros.
El ISF mide la capacidad que tienen los hogares para gestionar sus
finanzas en el presente, manejar sus imprevistos y anticipar situaciones futuras que los puedan afectar.
Así, frente a la capacidad de ahorro de los hogares, más de la mitad de los indagados (53 por ciento) manifestó no tener ahorros, el 28 por ciento vive de estos máximo seis meses y el 19 por ciento indicó que esos recursos les alcanzarías para más de medio año.
Sin embargo, 4 de cada 10 encuestados mencionaron haber incrementado o sostenido su ‘colchón financiero’, y al cruzar la información con el nivel educativo de las personas se descubrió que, a mayor conocimiento, más ahorran las personas.
El 36 % de los emprendedores atendidos por Bancamía tiene un nivel de salud financiera crítico. Foto:iStock
“La salud financiera va más allá del crédito”, sostiene Stephanie García Van Gool, directora de impacto de la Fundación, para quien lo importante es proteger lo que más importa a los clientes: su bienestar y el de su familia.
Por eso —dice— que más de 200.000 personas están construyendo un futuro financiero más sólido a través de seguros voluntarios. “Lo notable es que el 99 por ciento de ellos lo hace de forma asequible, invirtiendo menos del 4 por ciento de su excedente mensual. Mantener esta protección esencial no sacrifica la tranquilidad económica actual, sino que refuerza la capacidad de respuesta ante cualquier desafío”, afirma .
Otro de los aspectos que resalta el ISF es cómo están viendo su futuro los encuestados. Así, ocho de cada 10 cree que pueden mejorar. Pero esto varía de acuerdo con los niveles de vulnerabilidad: en los segmentos más pobres, solo la mitad considera que sus entradas para los próximos meses pueden aumentar y en cuanto al cumplimiento de las metas financieras el 86 por ciento de los clientes sienten que las lograrán.
La Fundación también presentó su ‘Informe de Impacto Social 2024, en el que hace un seguimiento, análisis y estudio sobre las realidades de los negocios y calidad de vida de los microempresarios que atiende en el país, siendo uno de los hallazgos que, al cabo de tres ciclos de crédito, los emprendedores atendidos por Bancamía superaron la línea de pobreza y el 21 por ciento generó al menos un empleo, sumando más de 61.000 puestos de trabajo creados por aquellos que cuentan con un microcrédito.
Pymes con microcrédito han generado al menos unos 61.000 puestos de trabajo. Foto:MinCit
Según directivas de Bancamía, la entidad cerró el 2024 con más de 210.000 microempresarios atendidos con crédito: 56 por ciento mujeres, 43 por ciento en zonas rurales, 38 por ciento con educación primaria a lo sumo y 81 por ciento en condición de vulnerabilidad económica.
Bajo esa realidad, a través del Sistema de Medición de Impacto de la Fundación Microfinanzas, se ha desarrollado un ecosistema de soluciones financieras y no financieras que busca fortalecer las tres dimensiones de la salud financiera.
Guía para mejorar la salud
Gestión del presente: a través de microcréditos productivos, miles de emprendedores en zonas rurales y urbanas, logran generar ingresos y cubrir necesidades, mostrando crecimientos que benefician el desarrollo de sus negocios. En 2024, los negocios financiados por Bancamía aumentaron en promedio 11 por ciento sus ventas y 18 por ciento sus excedentes. El 22 por ciento de los clientes nuevos fueron bancarizados por el banco.
Tenderos del país Foto:Bancamía
Preparación ante imprevistos: con una renovación de todo el portafolio de microseguros voluntarios, en alianza con diferentes compañías aseguradoras, la entidad ha fortalecido su oferta, con mejores cubrimientos en salud, vida, exequias, efectos del clima y productos con enfoque de género. Más de 204.000 personas tenían un seguro voluntario (57 por ciento mujeres), al cierre de 2024, siendo los más contratados los de salud y vida. El 90 por ciento de los siniestros reportados fueron indemnizados. Bancamía ofrece, además, cuentas de ahorro que se abren desde cero pesos, pro al cierre del año pasado, se logró una expansión en saldos del 18 por ciento.
Planeación del futuro: el banco ha integrado la salud financiera como parte fundamental de su oferta de valor, a través de la estrategia “Creciendo Juntos”, que articula conocimientos, habilidades y herramientas en distintos ámbitos que inciden directamente en la estabilidad, productividad y crecimiento de los microempresarios. En ese camino se fortaleció la plataforma de salud financiera virtual ‘Creciendo Juntos’. En 2024, la entidad realizó más de 536.000 acciones formativas, beneficiando a 231.000 personas en todo el país, a través de un modelo de Asesoramiento Objetivo en cada punto de contacto con el cliente, que se apoya en soluciones digitales como un asesor en WhatsApp, disponible 24/7.
