En tiempos recientes, el costo de la vida en Colombia ha aumentado de manera significativa, impactando con particular fuerza sectores esenciales del gasto familiar como vivienda, transporte, educación y servicios públicos.

Algunos sectores presentan incrementos especialmente pronunciados: Los costos de vivienda, arrendamientos y servicios públicos han sido de los más afectados. El transporte (combustibles, tarifas, mantenimiento) también es un factor que ha elevado el gasto familiar.

Una vivienda de tipo VIS en Bogotá (entre 36 y 50 m2) en 2015 tenía un precio de $96.652.500, y en la actualidad asciende a 213.525.000. En lo que respecta a vehículos, por ejemplo, un Mazda 2 HB Grand Touring, en 2015 tenía un costo de $103.000.000, y en este 2025 vale $173.200.000.

Venta de vivienda usada en Colombia Foto:Fincaraíz cortesía

Por otro lado, en el ámbito de la educación superior que tiene una duración de cinco años (en una universidad de precio medio-alto), el semestre de una carrera en 2015 podía costar $9.075.000; mientras que este año el costo se sitúa en $16.601.000.

Universidades sostenibles Foto:iStock

La tecnología también ha aumentado, ya que ahora forma parte de los gastos de las personas en la actualidad. Hace 10 años, el último iPhone tenía un precio de $2.869.900, y en la actualidad, el modelo más reciente cuesta $6.449.000.

Finalmente, otro aspecto que merece ser considerado es el dólar, cuya cotización en octubre de 2015 fue de $2,897.83, y actualmente se encuentra alrededor de $3,870.42 (comparando la cotización de la moneda en octubre).

El efecto combinado es doble: no solo lo que se adquiere cuesta más, sino que los ingresos muchas veces no aumentan al mismo ritmo, lo que deteriora el poder de compra de los hogares. El resultado es que, para numerosas familias, cubrir los gastos cotidianos (alimentos, servicios, transporte, educación) se convierte en un desafío creciente.

Por lo tanto, vivir en Colombia ya no tiene el mismo costo que hace algunos años. Aunque los índices de inflación muestran signos de moderación, los aumentos acumulados indican que una base de comparación menor hace que el gasto diario se perciba más pesado para muchas familias.