Tecnologia
Así operaba la red que modificó un iPhone para comprar en grandes superficies sin levantar sospechas
La Policía de Montgomery Township, en el Estado de Pensilvania, ha presentado cargos contra un vecino de Nueva York por su presunta participación en una operación de fraude con tarjetas de crédito y tarjetas de regalo que se habría extendido por varios condados del sureste del Estado, según cuenta el medio local MediosPANow. Las autoridades hablan de un esquema organizado que apuntaba directamente a grandes superficies como Wegmans y depósito de casadonde se compraban tarjetas regalo por importaciones fijas utilizando datos de tarjetas bancarias robadas.
El principal acusado es zhenying Wude 40 años, residente en Nueva York, a quien los investigadores vinculan con varias compras fraudulentas de tarjetas de regalo en diferentes establecimientos y fechas.
Actores chinos
Las primeras sospechas surgieron a comienzos de año, cuando desde la cadena de supermercados Wegmans alertaron a la Policía de movimientos anómalos en varias tiendas de los condados de Montgomery, Bucks, Delaware y Chester. Según la denuncia, grupos de personas descritas en los informes como «actores chinos» acudían el mismo día a diferentes establecimientos y realizaban compras de tarjetas, regalo de 125 dólares que pagaban con un iPhone y un método muy poco frecuente.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los investigadores es la sofisticación tecnológica del método de pago. En lugar de introducir básicamente las tarjetas, los sospechosos utilizaban monederos móviles que imitaban sistemas como Manzana Pagar y recurrían a números tokenizadoses decir, códigos de un solo uso que enmascaran la numeración real de la tarjeta. Este tipo de herramientas, legítimas en su origen, habrían sido aprovechadas para dificultar el rastreo directo de las transacciones y ocultar el origen de los datos bancarios sustraídos.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los investigadores es la sofisticación tecnológica del método de pago.
La Policía asegura que Wu intentó efectuar varias compras de tarjetas regalo en distintos supermercados Wegmans los días 2 y 3 de mayo, utilizando presuntamente números de tarjetas emitidas por Morgan Chase que no le pertenecen. Días después, el patrón se habría repetido en una tienda de la cadena Home Depot en Montgomery Township, donde se registraron nuevas operaciones sospechosas para comprar tarjetas regalo.
Tarjetas de regalo
El avance de la investigación llevó a los agentes a realizar un seguimiento del sospechoso hasta un estacionamiento de Home Depot, al que llegó a bordo de un Nissan Áltima. Tras interceptar el vehículo, los agentes encontraron en su interior varias tarjetas de regalo de marcas como Manzana y Macy’s y recibos de compras en una tienda deportiva.
JPMorgan Chase confirmó posteriormente la existencia de operaciones fraudulentas en todas las cuentas afectadas. A partir de esa confirmación, la acusación se amplió para incluir delitos de falsificación, suplantación de identidad y fraude con dispositivos de pago.
JP Morgan Chase confirmó la existencia de operaciones fraudulentas en todas las cuentas afectadas
Sobre Wu pesan ahora varios cargos graves como falsificacion, robo de identidadfraude con dispositivos de acceso, uso criminal de medios de comunicación y delitos vinculados con organizaciones corruptas.
Los investigadores no creen que el acusado actúe solo. La Policía ha señalado que, al menos, una veintena de personas podrían estar implicadas en compras similares de tarjetas regalo en la misma jurisdicción, y no descarta que el número final sea mayor a medida que se revisen nuevas operaciones sospechosas. La trama podría, además, estar conectada con redes más amplias dedicadas a monetizar información de tarjetas robadas mediante productos fácilmente revendibles, como las tarjetas regalo de grandes cadenas.
El metodo
Al hacer la compra, el datáfono aceptaba el pago porque los datos bancarios eran válidos, además, la pantalla del iPhone ayudaba a dar veracidad al proceso. Por si hubiera dudas, el vendedor podía ver que el sistema era Apple Pay y que el sonido de la compra en el iPhone era el habitual, lo que no le hacía sospechar.
