Las cifras reveladas por la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y Colombia Fintech muestran la vulnerabilidad de los hogares frente al crédito. Según el más reciente informe, el 40,3 por ciento de quienes se endeudan perciben menos de un salario mínimo, mientras que un 41,3 por ciento obtiene entre uno y dos salarios mínimos mensuales. En otras palabras, más del 80 por ciento de los deudores del país pertenecen a segmentos de ingresos bajos y medios-bajos.
Esta concentración expone a millones de familias a un alto riesgo financiero, ya que con ingresos limitados resulta más complejo cubrir obligaciones crediticias, afrontar emergencias y mantener un margen de ahorro. De hecho, el mismo reporte señala que los hogares con ingresos inferiores a un salario mínimo tienen deudas que, en promedio, equivalen a 3,7 veces el valor de ese ingreso básico.
LEA TAMBIÉN
Frente a este panorama, Banco Falabella viene promoviendo herramientas para que los colombianos tomen decisiones más informadas sobre sus finanzas. Una de ellas es el cálculo de la capacidad de endeudamiento, definida como el porcentaje de los ingresos que una persona puede destinar al pago de deudas después de cubrir sus gastos esenciales, separar un monto para compras personales y priorizar el ahorro.
La recomendación de la entidad es clara: las deudas no deberían superar el 30 por ciento de los ingresos mensuales. El cálculo es: se suman los ingresos, se restan los gastos fijos y se determina cuánto queda disponible sin que el crédito se convierta en una carga excesiva.
Ejemplo
- Ingreso mensual: $5.000.000
- Gastos fijos: $3.200.000
- Capacidad de endeudamiento: $1.500.000
En este caso, el 30 por ciento del ingreso equivale al monto máximo recomendable para destinar a créditos.
Saber cuánto tiene disponible le servirá para tener unas mejores finanzas. Foto:iStock
“Entender su capacidad de endeudamiento es como tener un mapa para moverse con seguridad en el mundo financiero; no se trata de decirle no al crédito, sino de saber cuándo, cuánto y para qué endeudarse. Una tarjeta de crédito, por ejemplo, puede ser un gran aliado, siempre que su uso esté dentro del porcentaje que cada persona puede manejar con tranquilidad”, explica Andrés Salazar de Banco Falabella.
Este enfoque resalta que el crédito no es en sí mismo un problema: usado de manera adecuada, permite acceder a bienes y servicios de alto valor, financiar proyectos personales o atender emergencias. El riesgo surge cuando las cuotas mensuales superan la capacidad de pago real, lo que genera atrasos, reportes negativos en centrales de riesgo y una espiral de intereses difícil de revertir.
Para fortalecer la salud financiera de los hogares y promover un endeudamiento responsable, Banco Falabella recomienda tres prácticas:
- Ordenar las finanzas personales: elaborar un presupuesto mensual que incluya ingresos, gastos fijos, ahorro y gastos no esenciales permite tener una visión clara de la situación financiera. Hoy existen aplicaciones móviles y plataformas bancarias que facilitan el monitoreo en tiempo real, ayudando a identificar desbalances y tomar decisiones a tiempo.
- Usar ingresos extraordinarios para amortizar deudas: destinar parte de primas, bonificaciones o pagos adicionales al abono directo de créditos reduce el capital pendiente y el plazo de la obligación, con lo cual disminuye también el total de intereses pagados.
- Revisar periódicamente las condiciones crediticias: analizar las tasas, plazos y condiciones de los productos financieros adquiridos es fundamental, en especial en créditos de largo plazo o de libre inversión. Esta revisión puede abrir la puerta a negociar con las entidades, refinanciar o ajustar cuotas de acuerdo con la realidad del usuario.
Más noticias
LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

