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Aston Martin y los fantasmas del 107%
No fue, de ninguna de las maneras, la pretemporada esperada, ni mucho menos soñada, para Aston Martin. El AMR26 nació como una revelación aerodinámica, otro milagro de Adrian Newey y su lápiz. Pero la unidad de potencia de Honda lastró toda la preparación y compromete seriamente el inicio de campaña 2026 de la Fórmula 1 del equipo con sede en Silverstone. No tiene que ver únicamente el rendimiento y luchas por títulos que parecen imposibles, también se relaciona con la fiabilidad, encaje con otros aspectos clave del coche y un conjunto que no ha funcionado. El analista más optimista tras nueve días de test les pone décimos… de 11 equipos. Sólo superarían a Cadillac, claro colista.
Alonso, en el Test.
La negativa pretemporada también se ha palpado en conceptos clave como los intentos de clasificación y carrera. En vuelta rápida solo alguna sesión vespertina de Stroll ofreció alguna garantía, pero no se trabajó con los nuevos modos de los coches. En tandas largas, Alonso pasó de los 20 giros y su coche se rompió. Ahí empezó el otro infierno, centrado en la batería y el ERS, que ha abierto una cuenta atrás a Australia con las fábricas de Silverstone y Sakura trabajando todo el día para encontrar una solución de urgencia.
Fantasmas
Aunque Aston Martin, claro, estará en Australia. Esta F1 no es la de los ochenta o noventa y nadie piensa en saltarse carreras o jugarse el tipo rompiendo el entendimiento del Pacto de la Concordia. Las condiciones son la cuestión. Si pondrá rodar con normalidad o si la carrera será otra tortura como aquellas que vivía Alonso en tiempos de McLaren-Honda. Es difícil que se olvide el primer Australia con Button, su compañero, acabando a dos vueltas de los vencedores. Si hay solución a los problemas, podrá pensar en ver la luz al final del túnel.
En las hipótesis de lo que podrá ocurrir en Albert Park también han surgido dudas enormes. La principal es esa regla del 107% del tiempo de la clasificación que podría dejar a un coche sin correr. Aston se ha visto a cuatro segundos en invierno en el mejor de los casos, pero no debería existir ningún temor a la no participación. No debería ocurrir.
Karthikeyan, en el HRT de 2012 en Australia.
De hecho, en su reglamento la FIA contempla que los coches puedan participar si en alguna de las sesiones han terminado dentro del tiempo y en un trazado como Australia (vueltas estimadas de 1:17 para los más rápidos a una vuelta) no deberían tener mayores problemas entre los libres y la clasificación. Ese es un temor descartado, tenga el AMR26 rendimiento o mantenga la línea del invierno.
En la historia han existido casos más complicados y difíciles que el del AMR26. Llegar a Australia era una epopeya para equipos modernos como HRT, con el 107% en Australia 2012 que dejó a Pedro de la Rosa en tierra, o clásicos de la talla de Minardi, Arrows…. Pero el Aston Martin es mucho más que todos esos por mucho que se escriba al respecto. Hasta es más que el McLaren MP4-18, el mítico F1 de Newey del 2023 que no llegó a participar en ningún Gran Premio. La historia dice que era tan avanzado que nadie supo convertirlo en un monoplaza útil y en la pretemporada se convirtió en un auténtico peligro con ruedas y alerones. No salió a pista y el equipo de Woking evolucionó su coche antiguo. La realidad ahora ha cambiado.

