Connect with us

Deportes

Austria se venga con el primer oro de la historia en superequipos

Published

on


El telón de los saltos de esquí en los brillantes Juegos Olímpicos deMilán-Cortina d’Ampezzo se bajó con una nación histórica entrando en los libros de leyenda de la cita universal. Austria, tercer país con más oros (ocho) y sólo superado por Noruega (12) y Finlandia (10) en lo más alto, es la primera campeona del formato ‘superteams’. Un duelo por parejas que hace reyes a Jan Hoerl y Stephan Embacher, los llamados a tomar el relevo de mitos modernos como Schlierenzauer o Morgenstern. Ya era hora.

Hoerl, en su salto.EFE

No es una competición cualquiera. El programa olímpico de los saltos de esquí dejó espacio a la novedad total. Para el fin de fiesta, se estrenó el formato ‘Super Team’ (superequipos) con sólo dos saltadores por nación en lugar de cuatro. Abre la competición a otros países y genera más vuelos, por otra parte, de las estrellas. Y son tres rondas, algo más propio de un Mundial de Vuelo, con cortes en cada una (12 países participan en la segunda y ocho en la tercera). Hoerl y Embacher entrarán en los libros de historia en la última noche del Trampolín de Predazzo para dar el primer metal a Austria en los saltos. En el medallero del deporte, eso sí, se queda como reina Noruega gracias a cinco medallas y dos oros, los de Stroem.

Austria toma el mando

En los ‘Super Teams‘ se vio a una invitada no tan sorpresa al mando desde el inicio. No era Eslovenia, con Prevc fallando el estilo de su primer vuelo y un viento matador en el segundo intento de Lanisek. Tampoco Japón, sin Kobayashi imitando la fluidez de Nikaido. Y sí una Austria muy entonada con la capacidad de ser directo de Jan Hoerl y el nivel de Embacher, correcto en todos los Juegos Olímpicos de Invierno. Lo que se esperaba de una nación dominadora históricamente, pero que esperó al final para brillar.

A la última ronda -sólo ocho países- se presentó con 21 puntos de diferencia. Hoerl repitió un movimiento correcto en un mal viento y Embacher lo dejó a tiro de piedra al ser más fuerte que el viento de cola en el mejor vuelo hasta el momento. Su margen era amplísimo y manejable ante el descaro de Tomasiak y Raimund que sostenían a Polonia y Alemania, la resiliente Noruega y la caída, poco a poco, de Eslovenia sin brillo y una Japón condenada por Kobayashi.

Prevc, tras aterrizar.

Prevc, tras aterrizar.EFE

La fiesta de Austria… y el podio

La batalla real era la de las medallas de plata y bronce… pero no existió. Sí que se compitió el primer salto, pero un infierno de viento y nieve aplazó el último vuelo. El jurado eliminó todos esos vuelos y colocó a Polonia, con otra exhibición de Tomasiak, en la plata y la solidez de Noruega en el bronce. Daban premio a la agresividad y la constancia, armas que pueden valer como el talento. Aunque no tanto.

Se explica porque nadie estuvo a la altura de los austriacos. Hoerl dio la estocada final antes de la suspensión con un vuelo de 137.5 metros que ya celebraba como oro nada más aterrizar. Y Embacher, llamado a más podios olímpicos, ni tuvo que cerrar su exhibición. Austria había vuelto a lo más alto del podio y son historia, más todavía, en los Juegos Olímpicos.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2023 DESOPINION.COM