Colombia
Barranquilla instala retenedores flotantes en Mallorquín para capturar residuos sólidos y mejorar la salud ambiental del cauce del río.
La Alcaldia de Barranquilla puso en marcha la instalación de retenedores flotantes en el canal de Mallorquín, una iniciativa ambiental para interceptar residuos sólidos antes de que lleguen al cauce principal del río Magdalena. El proyecto hace parte de una estrategia más amplia para mitigar la contaminación generada por desechos urbanos y mejorar la calidad del agua y el entorno ecológico de la ciudad.
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Los retenedores son dispositivos diseñados para retener basura flotante, incluyendo plásticos, empaques, residuos orgánicos y desechos que son arrastrados por las lluvias o vertidos irregulares desde sectores aledaños. Su implementación responde a la necesidad de frenar la acumulación de basura en los cuerpos de agua, un problema que afecta tanto la estética urbana como la salud pública.
Esta acción se suma a otros esfuerzos en materia de gestión del riesgo, limpieza de canales y educación ciudadana, con el objetivo de reducir la carga de residuos que impactan directamente en el ambiente y generan alteraciones en el ecosistema fluvial.
¿Qué son los retenedores flotantes y cómo funcionan?
Los dispositivos actúan como barrera para basura flotante, atrapando desechos. Foto:Alcaldia Barranquilla
Los retenedores flotantes son estructuras colocadas estratégicamente en tramos del canal que interceptan los residuos en la superficie del agua. Funcionan como barreras que permiten el paso del flujo normal del cauce, pero retienen los objetos sólidos, evitando que estos continúen río abajo, donde podrían acumularse e interferir con la dinámica natural del agua.
Estos dispositivos no requieren energía para operar y están diseñados para soportar corrientes moderadas, actuando como una “trampa” física para la basura flotante. Este tipo de tecnología ya se ha utilizado en otras ciudades con resultados positivos en la reducción de residuos en cuerpos hídricos urbanos.
La intervención forma parte de la estrategia de limpieza y saneamiento de canales con apoyo técnico y operativo de entidades ambientales y de gestión del riesgo.
Impacto ambiental y beneficios esperados
Permite interceptar residuos sólidos y evitar que lleguen al río Magdalena. Foto:Alcaldia Barranquilla
Con la instalación de los retenedores en el canal de Mallorquín se espera disminuir de manera significativa la cantidad de residuos sólidos que terminan en el río Magdalena, especialmente durante temporadas de lluvias intensas, cuando el arrastre de basura desde barrios y zonas urbanas se intensifica.
La acumulacion de desechos en los cauces puede generar obstrucciones, proliferación de vectores de enfermedades y malos olores, además de afectar la fauna acuática. La presencia de plásticos y otros residuos también puede alterar el equilibrio de los ecosistemas ribereños, reduciendo la calidad del agua y su capacidad de autocuración.
En este sentido, los retenedores flotantes no solo recogen basura, sino que se convierten en una herramienta preventiva que ayuda a mitigar los efectos negativos de la contaminación sobre el ambiente y la salud de los ciudadanos.
Conservación urbana y calidad de vida.
El personal de la Alcaldía supervisa la colocación de los retenedores. Foto:Alcaldia Barranquilla
La presencia de residuos en canales y cuerpos de agua no solo impacta el ambiente, sino que también Tiene efectos directos en la percepción ciudadana de la calidad urbana. Las calles y barrios cercanos a los cauces afectados suelen registrar mayores problemas de inundaciones, malos olores y proliferación de vectores, que afectan la calidad de vida de los residentes.
Las autoridades locales han resaltado que la instalación de estos dispositivos se complemento con campañas de educación ambiental para que los ciudadanos adopten prácticas de reducción, reutilización y manejo adecuado de residuos sólidos. El objetivo es promover una cultura de corresponsabilidad donde cada ciudadano entienda que la basura no debe terminar en el suelo ni en los cuerpos de agua.
Barranquilla, enfrenta el reto constante de gestionar eficientemente los residuos generados por su población y su actividad económica. El manejo inadecuado de desechos representa uno de los principales desafíos ambientales, pues influye directamente en la contaminación de suelos, canales y cauces naturales.
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Los retenedores flotantes son solo una parte de una estrategia de gestión integral de residuos sólidos, que involucra recolección domiciliaria, segregación en la fuente, campañas de reciclaje y educación ambiental continua. La meta es reducir el volumen de basura que ingresa a los sistemas de drenaje. y, en última instancia, al río Magdalena.
Expertos en manejo de recursos hídricos señalan que la combinación de tecnologías pasivas como estos retenedores con políticas activas de separación de residuos tiene un impacto más duradero y sostenible en la protección de los cuerpos de agua urbanos.
Participación comunitaria y sostenibilidad
La comunidad y líderes ambientales destacan acciones contra la contaminación. Foto:Alcaldia Barranquilla
La participación de la comunidad es crucial para el éxito de este tipo de medidas ambientales. Si bien los retenedores flotantes capturan residuos constantes, su efectividad también depende de la disminución del ingreso de basura desde zonas aledañas, lo cual solo se logra con educación ciudadana y compromiso de los habitantes.
Organizaciones ambientales y líderes comunitarios han respaldado la iniciativa, al tiempo que hacen un llamado a los residentes para que eviten arrojar desechos en calles y canales. Además, se promueven jornadas de recolección voluntaria de residuos y talleres sobre buenas prácticas ambientales.
La sostenibilidad de los retenedores también requiere mantenimiento periódico y monitoreo, lo que implica un esfuerzo conjunto entre la Alcaldía, entidades técnicas y la comunidad para conservar estos dispositivos en condiciones óptimas.
Retos futuros y consolidación de estrategias
La intervención se enmarca dentro de una estrategia a para mejorar la calidad del agua. Foto:Alcaldia Barranquilla
Aunque los retenedores flotantes en el canal del Mallorquín representan un paso importante, las autoridades reconocen que no son una solución única al problema de la basura urbana. Es necesario consolidar un enfoque integral que abarque políticas públicas, educación ambiental, inversión en infraestructura de manejo de residuos y una coordinación efectiva entre entidades del sector público y la sociedad civil.
El éxito de esta estrategia podría sentar un precedente para la instalación de más dispositivos similares en otros puntos críticos de la ciudad. Asimismo, se espera que la experiencia de Barranquilla sirva de modelo para otras ciudades del Caribe colombiano que enfrenta desafíos similares en la gestión de residuos y protección de cuerpos de agua.
La iniciativa de los retenedores flotantes no solo aporta el mejoramiento ambiental del Mallorquín y sus entornos, sino que también refuerza la visión de una ciudad más limpia, resiliente y comprometida con la conservación de sus recursos naturales. La reducción de residuos sólidos en el agua es un avance significativo en la ruta hacia Barranquilla como modelo de gestión ambiental urbana sostenible.
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