Las bodegas digitales son redes de usuarios que actúan de forma coordinada en redes sociales para impulsar narrativas, amplificar publicaciones o dirigir ataques contra adversarios políticos. El término lleva años en la confrontación política colombiana, pero demostrar esa coordinación siempre ha sido mucho más difícil que señalarla.
Una grabación divulgada el martes 18 de agosto de 2026 por Juan Felipe Pedraza, conocido en X como R3ntas, aporta ahora un elemento distinto al debate: una conversación privada en la que aparece información sobre un contenido que todavía no habría sido publicado y la posibilidad de intervenir para detener su difusión. El episodio ocurre después de días en los que Pedraza fue blanco de cuestionamientos simultáneos desde distintas cuentas de esa red, entre ellas @CamiloGHakim_93.
El enfrentamiento que precedió a la llamada
En los días previos a la publicación de la grabación, @CamiloGHakim_93 y otras cuentas dirigieron una seguidilla de cuestionamientos públicos contra R3ntas. Los señalamientos trascendieron pronto lo político y pasaron a lo personal: comenzaron a aparecer referencias a familiares de Pedraza y, en particular, a su padre.
Ese desplazamiento es relevante. Los familiares de Pedraza no participan en la discusión política que originó el enfrentamiento, pero terminaron convertidos en material de la controversia.
R3ntas respondió públicamente a esos señalamientos y negó las acusaciones relacionadas con él. Desopinión no ha podido verificarlas de manera independiente y, por esa razón, no las presenta como hechos.
La relevancia periodística, sin embargo, no está en esos señalamientos, sino en un contenido distinto que aún no se había publicado: un supuesto hilo sobre la madre de Pedraza. La pregunta es quién lo conocía de antemano y qué relación había entre quienes preparaban su difusión.
¿Qué revela la llamada publicada por R3ntas?
A las 6:29 del 18 de agosto, Pedraza publicó en X una grabación de 2 minutos y 24 segundos que, según su versión, corresponde a una conversación con la persona detrás de la cuenta @CamiloGHakim_93. La pieza acumulaba más de 53.700 reproducciones, cerca de mil me gusta y 337 republicaciones. La identidad de una persona no puede determinarse únicamente mediante una grabación de voz, por lo que Desopinión atribuye esa identificación a R3ntas y no la presenta como una autenticación independiente.
Al difundirla, Pedraza la describió como una presión para que dejara de publicar: «¿Ya los llamaron para que se hagan pasito? Yo no voy a parar nada, no le debo nada a nadie», escribió, y añadió que se trataba de «amenazas de personas que han inventado cosas de mi familia y de mí en esta red social».
En la conversación surge un dato especialmente relevante: se habla de un supuesto hilo en X sobre la madre de Pedraza y acusaciones de presunto tráfico de influencias. Lo que convierte el audio en una pieza de interés público no es la existencia de ese hilo, sino que el interlocutor parece conocerlo antes de su publicación y plantea intervenir para evitar que salga.
La grabación aporta cuatro elementos concretos al debate sobre las bodegas digitales:
- Conocimiento anticipado: el interlocutor parece saber de un contenido que aún no se había publicado.
- Capacidad de intervención: plantea la posibilidad de frenar la publicación de un tercero.
- Objetivo definido: el contenido apuntaba a una persona concreta del entorno familiar de Pedraza.
- Comunicación previa: el episodio sugiere algún canal entre quienes protagonizan la confrontación pública.
De los ataques dispersos a una campaña con un mismo blanco
Hasta entonces, los ataques contra R3ntas podían leerse como publicaciones individuales de usuarios que coincidían en sus críticas. La llamada obliga a considerar otra posibilidad: si alguien sabe de antemano que una tercera cuenta prepara determinado contenido, conoce su objetivo y cree poder detenerlo, hay un indicio de comunicación entre quienes señalaban a la misma persona.
Ese elemento diferencia una coincidencia de una acción coordinada. Las bodegas digitales tampoco funcionan como suele imaginarse, con decenas de personas en una oficina: una red puede operar de forma descentralizada, donde unos recopilan información, otros preparan publicaciones, otros las amplifican y otros mantienen la comunicación. La coordinación, no la ubicación física, es lo determinante.
La pregunta de fondo es cómo podía el interlocutor de R3ntas impedir la publicación de un hilo que, aparentemente, preparaba otra persona: ofrecer siquiera esa intervención presupone algún mecanismo de comunicación. Eso no prueba que exista una organización formal ni permite saber cuántas personas participan, pero apunta a conocimiento previo de acciones que después ocurrieron en público.
¿Es suficiente para hablar de una bodega digital?
En Colombia el concepto se usa de forma tan amplia que casi cualquier grupo con una posición política similar termina etiquetado como una de las bodegas digitales. Por eso hay que precisar: la grabación publicada por R3ntas no demuestra que exista financiación, contratación estatal, pagos a usuarios ni instrucciones de un partido político. No hay evidencia pública suficiente para afirmarlo.
Una hora después de difundir el audio, Pedraza anunció que publicaría «los nombres de toda esa bodega con los contratos», que según él estarían en el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) y en la Defensoría del Pueblo. Hasta el cierre de esta nota no había divulgado esa documentación. Desopinión no ha verificado la existencia de esos contratos ni la vinculación de persona alguna con esas entidades, y no atribuye a ninguna de las dos irregularidad alguna.
Pero una bodega tampoco necesita dinero para funcionar: puede tratarse de activistas o simpatizantes que intercambian información y coordinan acciones por voluntad propia. Lo que la llamada pone bajo la lupa es justamente eso: la posible coordinación entre actores distintos alrededor de contenidos dirigidos a un mismo objetivo.
Las preguntas que deja la grabación
El audio no cierra la historia: abre interrogantes investigables. El primero es quién preparaba el hilo contra la madre de Pedraza; después, quién dio la información y cuántos la conocían de antemano.
Queda también por determinar si existen grupos privados de WhatsApp, Telegram u otros canales usados para coordinar publicaciones. Analizar el historial de las cuentas involucradas aportaría evidencia: si apuntan a los mismos objetivos en periodos similares, si amplifican sistemáticamente los contenidos de las demás y si repiten patrones de interacción. Solo así podría medirse el tamaño de las bodegas digitales que operarían detrás del episodio.
Una ventana a lo que ocurre detrás de X
Las acusaciones sobre bodegas digitales no son nuevas en Colombia: gobierno y oposición llevan años señalándose de usar ejércitos digitales para manipular la conversación política. Pero esas acusaciones suelen construirse observando solo lo público: tendencias, etiquetas o ataques simultáneos.
El caso de R3ntas es distinto porque introduce lo que suele quedar fuera de la vista: la comunicación previa entre quienes señalan a una misma persona. No revela toda la estructura, pero permite una pregunta más concreta que la habitual discusión sobre si las bodegas existen: quiénes las coordinan, cómo circula la información y quién decide el próximo objetivo.
La llamada publicada por R3ntas podría ser apenas la primera pieza para responderla. Puedes seguir el desarrollo de este y otros casos en nuestra unidad investigativa.
Nota editorial: Desopinión no ha verificado las acusaciones relacionadas con presunto tráfico de influencias mencionadas en la controversia y no atribuye esa conducta a la madre de Juan Felipe Pedraza. Tampoco da por ciertos los señalamientos formulados públicamente contra su padre durante la confrontación, ni el anuncio de Pedraza sobre supuestos contratos estatales de los integrantes de la presunta bodega, del que no se ha presentado evidencia pública. La identificación del interlocutor de la llamada como la persona detrás de @CamiloGHakim_93 corresponde a la versión divulgada por R3ntas; una grabación de voz, por sí sola, no permite autenticar la identidad de una persona.
