Colombia
“Bogotá impulsa una innovadora estrategia para salvaguardar la tingua y diversas especies de aves: Descubre los detalles”

La Comisión Primera del Estrategia del Concejo de Bogotá aprobó en primera discusión el Proyecto de Acuerdo que sugiere designar a la tingua bogotana (Rallus semiplumbeus) como el ave simbólica de la capital. Este objetivo no solo busca el reconocimiento de esta especie como emblema de la avifauna bogotana, sino también la implementación de medidas para resguardarla, dado que se encuentra en peligro.
Dentro de las acciones planteadas en el proyecto, que fue iniciativa del concejal Julián Sastoque, se destacan campañas de apropiación cultural y sensibilización sobre la relevancia de la tingua, dirigidas tanto a la comunidad en general como a los residentes locales.
Se propone la protección de sus hábitats, humedales y pantanos que se entrelazan. Estas áreas han sido amenazadas por el crecimiento urbano, el cambio climático y la contaminación, lo cual pone en riesgo la biodiversidad local.
Humedal Córdoba, en la localidad de Suba, al norte de Bogotá Foto: Mauricio Moreno/ El Tiempo
Entre las disposiciones del proyecto, se incluye la adopción de medidas para prevenir que las aves sufran daños por colisiones con infraestructuras urbanas, como ventanas y edificios, que representan un peligro para ellas. También se sugiere desincentivar el uso de pirotecnia en las áreas circundantes a sus hábitats, dado que los ruidos intensos y los efectos de los fuegos artificiales pueden ocasionar estrés y lesiones a las aves.
Además, se propone la implementación de acciones para mitigar el impacto de los animales domésticos, los cuales a menudo afectan a las aves. Paralelamente, se plantea la necesidad de mejorar los tiempos de respuesta para el rescate de aves heridas, facilitando su rehabilitación y retorno a su hábitat.
Otras especies en peligro en los recursos
Toneladas de basura halladas en el humedal que sirve de hábitat para la ingua azul. Foto: Acueducto de Bogotá
Junto con la tingua bogotana, el proyecto también centra su atención en otras dos especies de aves que se encuentran en peligro en Bogotá: la alondra cornuda y la tingua moteada. Estas requieren ecosistemas específicos para su reproducción y alimentación, como los humedales de la ciudad, donde encuentran los invertebrados acuáticos que constituyen su dieta.
Un aspecto fundamental del proyecto es la creación de la Red Distrital de Observadores de Aves, la cual permitirá a los ciudadanos interesados participar en el monitoreo y la protección de las aves en Bogotá. Esta red contribuirá a la recopilación de datos sobre las especies que habitan la ciudad, su distribución y sus hábitos, lo cual será esencial para las futuras acciones de conservación.
Tingua moteada Foto: Secretaría
de Medio Ambiente
Y es que de acuerdo a la Secretaria de Medio Ambiente de Bogotá, Carolina Soto, La Ciudad Alberga el 10 % de las Especies de Fauna Vertebrada del País. La zona ha sido un refugio para distintas especies de Aves, muchas de las cuales se encuentran en riesgo.
Soto enfatizó la importancia de las acciones de conservación en tres ejes: suelos, aire y agua, como parte de un esfuerzo fundamental para mejorar la calidad ambiental de la región y prepararla mejor ante el cambio climático. La protección de las aves es esencial no solo para la biodiversidad, sino también para el bienestar de los habitantes de la ciudad, quienes se benefician de un entorno más limpio y saludable.
El Impacto de Las Amenazas Sobre las Aves de Bogotá
El Humedal La Conejera es Uno de Los Ecosistemas Mejor Conservados en la Región. Foto: Archivo El Tiempo
Los especialistas en conservación, como Oswaldo Cortés, fundador de Bogotá Birding, detallan que las aves de Bogotá, como la Tingua Bogotana, requieren hábitats específicos con ciertas características. La pérdida de estos ecosistemas, en especial los humedales, les ha impactado de manera severa.
“Demandan un hábitat particular: un humedal con abundancia de juncos (plantas acuáticas) y excelente calidad del agua, ya que allí se hallan los invertebrados que consumen”, señala Oswaldo Cortés.
El experto añade que “en los humedales de Bogotá ya se han extinguido los cucaracheros, por ejemplo”. Esto ha sucedido porque, debido a la intervención en el río Bogotá, la vegetación no podía conectarse entre un humedal y otro, lo que complicaba la circulación de organismos que a su vez eran alimento para las aves.
Paula Valentina Rodríguez
paurod@eltiempo.com






