Colombia
Bombardeo Ejército Arauca: operación contra disidencias Farc
El bombardeo del Ejército contra el campamento del frente 28 de las disidencias de las Farc representa una de las operaciones militares más significativas realizadas en los últimos meses en la región oriental colombiana. Esta acción ofensiva, ejecutada en la madrugada del 13 de marzo en zona rural de Támara, en el límite entre Casanare y Arauca, buscaba neutralizar a la estructura armada comandada por alias ‘Antonio Medina’, uno de los cabecillas más peligrosos del país.
La operación contó con un despliegue aéreo sin precedentes en la zona, involucrando 9 helicópteros de combate y 15 aeronaves de vigilancia, coordinadas estratégicamente por el Comando de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares. Según reportes oficiales, el bombardeo fue ejecutado alrededor de las 11:00 de la noche, buscando impactar directamente contra esta estructura criminal que opera en el oriente del país bajo el paraguas de las disidencias de las Farc.
Detalles del bombardeo del Ejército en Arauca
El bombardeo del Ejército fue meticulosamente planeado por las autoridades militares, quienes llevaban semanas monitoreando los movimientos del frente 28 en la región. La inteligencia militar había identificado el campamento como uno de los principales centros operacionales de alias ‘Antonio Medina’ en la zona fronteriza.
Tras concluir la fase aérea de la ofensiva, tropas especializadas del Ejército Nacional ingresaron al área para adelantar labores de verificación y control territorial. Estas unidades permanecen en el terreno realizando trabajos de inteligencia táctica, buscando establecer con precisión el alcance del bombardeo y sus resultados concretos en términos de baja enemiga.
Las autoridades mantienen un monitoreo constante de la zona a través de sistemas de vigilancia avanzada, intentando confirmar si el cabecilla Omar Pardo Galeano, alias ‘Antonio Medina’, se encontraba en el campamento al momento de la operación. Este aspecto resulta crucial para evaluar el éxito estratégico de la misión.
Quién es alias 'Antonio Medina' y su historial delictivo
Alias ‘Antonio Medina’, identificado en registros de inteligencia como Omar Pardo Galeano, es considerado el máximo jefe del frente 28 de las disidencias de las Farc. Su dominio criminal se extiende principalmente por Arauca, Casanare y zonas del departamento del Apure en territorio venezolano, donde mantiene bases logísticas y operacionales.
Según información del El Tiempo, este individuo cuenta con un prontuario criminal que se remonta aproximadamente dos décadas atrás. Su trayectoria incluye múltiples actividades armadas ilegales, financiamiento de operaciones delictivas y participación en el tráfico de drogas a gran escala. En 2009 fue capturado por las autoridades y enfrentó cargos por terrorismo y rebelión, siendo condenado a penas significativas.
Un aspecto polémico de su historial es que en 2017 se acogió a los beneficios de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), recibiendo un indulto en 2018. Sin embargo, tras su liberación, abandonó los compromisos adquiridos y retomó su actividad criminal, reorganizándose dentro de las disidencias de las Farc y consolidando nuevamente su poder en la región oriental del país.
Impacto operacional y contexto de la ofensiva militar
El bombardeo del Ejército se enmarca dentro de una estrategia más amplia del gobierno colombiano para debilitar las estructuras de las disidencias de las Farc que operan en zonas de difícil acceso. Estas organizaciones criminales han intensificado sus operaciones en los últimos años, expandiendo su control territorial y aumentando sus actividades de extorsión, narcotráfico y reclutamiento forzado.
El frente 28, bajo el comando de alias ‘Antonio Medina’, ha sido señalado como responsable de múltiples ataques contra la infraestructura civil, enfrentamientos con autoridades locales y violaciones sistemáticas de derechos humanos. La estructura operaría bajo el liderazgo general de alias ‘Iván Mordisco’, quien coordina las acciones de diversas células disidentes en territorio nacional.
Las autoridades militares esperan que la operación genere un efecto cascada, debilitando la capacidad operacional del frente 28 y obligando a sus integrantes a replantearse sus estrategias de presencia territorial. El monitoreo permanente de la zona permitirá a las Fuerzas Militares consolidar los logros obtenidos y preparar futuras operaciones de desarticulación de esta estructura criminal, contribuyendo así a la recuperación de zonas de influencia ilegal en Arauca y Casanare.
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