La captura de un cabecilla urbano ACS en la vereda La Carolina, finca Marisol, en Santander, representa un impacto significativo contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACS), un grupo armado organizado con presencia en el nororiente colombiano. Alias “Moisés” es el presunto coordinador de extorsiones, homicidios selectivos y amenazas en zonas rurales de San Alberto (Cesar), La Esperanza (Norte de Santander) y Rionegro, San Rafael de Lebrija y Sabana de Torres (Santander). La operación, ejecutada por la Policía Nacional y el GAULA Militar Chicamocha del Ejército, se produjo tras un enfrentamiento con integrantes de la estructura criminal.
¿Qué impacto tiene la captura del cabecilla urbano ACS para la región?
Esta detención del cabecilla urbano ACS asesta un golpe estructural a las finanzas de la organización, frenando rentas criminales estimadas en 250 millones de pesos mensuales, según informó el coronel Néstor Arévalo Montenegro, comandante del Departamento de Policía Santander. Además, la acción policial desarticula los planes de expansión territorial de las ACS hacia nuevas zonas de Santander. Para los comerciantes, ganaderos y palmicultores de estos departamentos, quienes eran blanco frecuente de extorsiones y amenazas, esta captura podría significar una reducción en la presión criminal que afecta directamente sus medios de subsistencia y la seguridad de sus comunidades.
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACS) son consideradas un Grupo Armado Organizado (GAO), clasificado dentro del espectro de los grupos armados posdesmovilización o residuales. Este tipo de organizaciones busca llenar vacíos de poder en territorios estratégicos para rutas del narcotráfico y otras economías ilícitas, afectando la seguridad y el desarrollo de regiones históricamente golpeadas por el conflicto armado.
Elementos clave incautados en la operación
Durante el operativo donde se capturó al cabecilla urbano ACS, las autoridades incautaron diversos elementos que evidencian la capacidad logística y operativa de la organización:
Armamento ilegal: Seis pistolas calibre 9mm y dos artefactos explosivos improvisados.
Equipos de comunicación: Nueve proveedores, radios de comunicación y celulares, vitales para coordinar sus actividades criminales.
Material de intendencia: Uniformes pixelados, material de intendencia, brazaletes y gorras alusivas a las ACS.
Vehículos y drogas: Una motocicleta y paquetes con base de coca, que confirman el vínculo con el tráfico de estupefacientes.
Los cuatro capturados y todo el material probatorio quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde enfrentarán cargos por delitos como porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir. Uno de los capturados, alias “Santiago”, resultó herido durante el enfrentamiento y recibió atención médica bajo los protocolos de derechos humanos, según la Policía Nacional.
Esta captura subraya el desafío persistente que enfrentan las autoridades colombianas para desmantelar las redes criminales que operan en el país y garantizar la seguridad de sus ciudadanos. La Policía reitera la importancia de la denuncia ciudadana, a través de las líneas 123, 165 y 147, para combatir la extorsión y la presencia de grupos criminales en Colombia. Conozca más noticias de unidad investigativa.
