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Cerca de 3.000 armas blancas, bazuco, tusi, marihuana, bóxer, pipas y popper. fueron entregados de forma voluntaria al Distrito por menores de edad y jóvenes que, en su mayoría, estaban en condición de calle.
Estos menores y jóvenes llegaron a la Unidad de Protección Integral (UPI) Oasis, como parte de un proceso en el que participar en actividades pedagógicas y de acompañamiento para “reflexionar sobre su pasado y aportar activamente a la convivencia en la ciudad”, según lo explicaron desde el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron).
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“Entregar estos elementos es dejar atrás lo que fuimos. Ahora queremos aportar para que Bogotá sea más segura y mostrar que sí se puede cambiar“, comentó Juan Gabriel Cuadros, joven que entregó las armas.
A través de un trabajo de “confianza” y atención en la calle, los jóvenes acceden a las instalaciones del Idipron para iniciar un proceso de acompañamiento.
La atención se brinda bajo dos modalidades: internado y externado. La primera se ofrece a quienes enfrentan dificultades en su núcleo familiar o no tienen hogar, por lo que permanecen en las instalaciones del instituto los siete días de la semana, las 24 horas del día.
Fueron casi 3.000 armas blancas entregadas por los jóvenes y menores de edad. Foto:IDIPRON
La iniciativa contó también con el apoyo de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia (SDSCJ), como parte del trabajo articulado entre entidades distritales que fortalecen la prevención y la inclusión social.
De acuerdo con el director del Idipron, Javier Palacio, cada arma entregada contribuye a la seguridad de la ciudad, y los jóvenes que un día llegaron a la UPI Oasis buscando apoyo.
Palacio aseguró que muchos de ellos ahora hacen parte de equipos de cultura ciudadana o trabajan en convenios con otras entidades. “En Bogotá las segundas oportunidades se traducen en seguridad y esperanza”, expresó el director del instituto.
Idipron atiende a niños y jóvenes en riesgo con programas voluntarios de internado y externo. Foto:IDIPRON
Los programas que ofrecen
Entre los servicios ofrecidos por Idipron, se encuentra un modelo pedagógico cuyo objetivo es atender las dinámicas de calle, restablecer derechos y prevenir riesgos, para que los menores de 18 años puedan acceder y disfrutar plenamente de sus derechos.
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Estrategias de abordaje en calle incluyen tres programas:
- ‘Caminando Relajado’: funcionarios del Instituto recorre zonas vulnerables para transmitir mensajes a los beneficiarios que podrían estar en conflicto con la ley o su comunidad, orientándolos hacia “buenos caminos”.
- Prevención: el instituto brinda atención integral con el fin de facilitar la inclusión social y el desarrollo personal.
- Trabajo contra la ESCNNA (Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes): Idipron investiga los casos, promueve la prevención, activa rutas de atención, realiza valoraciones en el área de derechos, proporciona apoyo alimentario, trabaja con las familias, acoge a los adolescentes, establece planes de atención, ofrece escolarización y orientación para un proyecto de vida.
- Componentes de derecho: el Instituto ofrece una atención integral que incluye arte, educación, salud, espiritualidad, deporte, oportunidades de inserción social, asesoría socio-legal y acompañamiento psicosocial.
- Proceso Semáforo: este programa, que funciona tanto en modalidad internado como externado, tiene una primera fase de redefinición de las dinámicas de calle para garantizar los derechos de los jóvenes. Luego, se les brinda una ruta de oportunidades con oferta educativa y de inserción socioeconómica.
- Talleres, convenios y emprendimientos: incluye talleres de corta y larga duración enfocados en el desarrollo del proyecto de vida. Se enseñarán habilidades como belleza, joyería, asistencia social, entre otras.
- ‘Convenios’ e intermediación laboral: los jóvenes pueden acceder a carreras técnicas o tecnológicas, y recibir acompañamiento en sus procesos de vinculación laboral.
- Estrategias de emprendimiento: están orientadas a que los jóvenes utilicen sus conocimientos y habilidades para generar ingresos de manera autónoma.
- Música como proyecto de vida: por medio de este programa académico los jóvenes pueden realizar un camino en la música y expresiones artísticas en el Conservatorio Javier de Nicoló.
TATIANA MORENO QUINTERO
REDACCIÓN BOGOTÁ
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