El año pasado, tras la caída de la ley de financiamiento y la aprobación del Presupuesto por decreto, se reveló que Colombia ocupa el último lugar en competitividad tributaria de la Ocde. La alta carga a las empresas, el impuesto al patrimonio, el cuatro por mil y un IVA con baja cobertura explican el rezago.
El diagnóstico confirma la urgencia de una reforma tributaria de fondo, tras más de una década de remiendos. El Gobierno Petro logró aprobar una y le negaron otra. Sin embargo, quiere hacer un nuevo intento con el mismo argumento que le falló el año pasado: buscar los recursos que le faltan para financiar un ambicioso presupuesto de 557 billones de pesos para 2026, pero que presenta un déficit de 26,3 billones.
Las comisiones económicas conjuntas de Senado y Cámara, que el año pasado negaron el Presupuesto, vuelven a mostrar su oposición al monto propuesto y a la nueva ley de financiamiento. “Rechazo el trámite de una dictadura tributaria. Por parte del Gobierno escuchamos excusas y cifras indefinidas, mientras insisten en un Presupuesto 2026 desfinanciado y negativo para el bolsillo de los colombianos. Detrás de la estrategia tributaria y presupuestal hay un único objetivo: recaudar 26,3 billones de pesos para sostener el derroche y la corrupción del Gobierno Petro”, afirmó el senador Enrique Cabrales, presidente de la Comisión IV del Senado.
Los congresistas que apoyan al Gobierno están dispuestos a darle su voto a la reforma tributaria, pero la realidad es que ni los unos ni los otros aún tienen argumentos sólidos, pues el Ministerio de Hacienda no ha presentado oficialmente su nueva propuesta impositiva. Anunciaron que la radicación será el lunes 1° de septiembre en las horas de la mañana.
El ministro Germán Ávila ha dicho que la reforma traería cambios en el IVA de productos y servicios que consumen las personas de mayores ingresos y en el impuesto al consumo de licores y tabaco. También buscaría aumentar la progresividad en renta y patrimonio, y acentuar los impuestos al carbono y los llamados saludables. Así mismo, desde su despacho negaron la posibilidad de poner IVA a algún alimento de la canasta familiar.

