Colombia estaría encaminada hacia una inercia fiscal, con consecuencias directas para el próximo Gobierno y que impediría una consolidación creíble en el corto plazo.

(Lea: El peso colombiano se fortalece, pero no por méritos propios). 

Así lo advirtió Francisco Campos, economista en jefe para Colombia y América Latina del banco alemán Deutsche Bank en una entrevista a Bloomberg en Línea. 

En el diálogo con el citado medio, el experto considera que aunque el mercado ya ha descontado los efectos en el deterioro de las cuentas públicas, la regla fiscal no tiene credibilidad, lo que podría traer consecuencias en el futuro

(Vea: Esta es la marca de lujo mundial que está bajo vigilancia por explotación laboral). 

Regla fiscal y economía.

Imagen generada con Inteligencia Artificial – ChatGPT

Así mismo, advirtió que la propuesta de promover una nueva reforma tributaria no es “políticamente factible”, ya que en el ambiente no se observa que la clase política quiera debatir una iniciativa de esta envergadura, con efecto en los bolsillos de los colombianos. 

Para el banco alemán, la posibilidad de que Colombia entre a una inercia fiscal es altamente probable debido a que el Gobierno advirtió que no ajustará el gasto público

Cabe señalar que desde que Gustavo Petro asumió la Presidencia, en agosto de 2022, el Presupuesto General de la Nación (PGN) ha crecido en términos reales en $111 billones.

Sin embargo, este crecimiento no ha significado una mayor capacidad del Estado para invertir o para responder a choques económicos, sino que ha estado concentrado, casi en su totalidad, en el gasto de funcionamiento.

(Además: Mientras avanza la posible fusión Tigo-Movistar, así están las finanzas del sector). 

Las cuentas de gasto presentadas por el Ministerio de Hacienda para 2026, según las cuales, entre 2022 y 2026, los recursos asignados a funcionamiento pasarán de $253,9 billones a $353,4 billones, un aumento de $99,5 billones.

Dicho de forma simple, el 89,6% del crecimiento total del presupuesto durante este gobierno ha sido absorbido por este rubro, que incluye transferencias, pagos de pensiones, salud, sentencias judiciales, gastos administrativos, funcionamiento ministerial y nómina estatal.

Ante este panorama, el analista de Deutsche Bank considera que un nuevo Gobierno deberá enfrentar el desafío de presentar un nuevo programa de consolidación fiscal y diseñar una nueva regla fiscal. 

PORTAFOLIO