Con inversiones por US$ 2.500 millones y 21 proyectos adicionales de gran escala en construcción, Colombia avanza en transición energética, aunque persiste la urgencia de agilizar licencias y el cierre financiero.

Colombia alcanzó un nuevo hito en su transición energética al superar los 2.376 megavatios (MW) de capacidad instalada en proyectos de mediana y gran escala, en su mayoría solares. A esta cifra se suma casi 1 gigavatio adicional en autogeneración y generación distribuida, lo que eleva el total renovable a cerca de 3 GW. 

Según SER Colombia, este avance ha significado 2.500 millones de dólares en inversión privada, más de 22.000 empleos directos y 10 billones de pesos en aportes fiscales y al mercado eléctrico durante su operación.

Sin embargo, Colombia aún enfrenta importantes desafíos. Aunque está cerca del 50% de la meta oficial de 6 GW, la demanda eléctrica crece al doble de la velocidad de la capacidad renovable, lo que genera riesgos de déficit estructural en 2027 si no se acelera el desarrollo de nuevos proyectos.

Actualmente hay 21 iniciativas en construcción y otras 132 en etapas tempranas (7.900 mil megavatios), que podrían iniciar entre 2026 y 2029 y transformar la matriz energética, pero la tramitología y el cierre financiero siguen siendo los principales obstáculos. 

SER Colombia advierte que un proyecto puede tardar hasta 7 años en entrar en operación debido a los 247 trámites pendientes en distintas entidades.

Para enfrentar este panorama, el gremio y el Gobierno han acordado un plan de choque con ocho medidas regulatorias urgentes, entre ellas la simplificación de licencias ambientales para parques solares, la liberación de capacidad de transmisión, la promoción de contratos de largo plazo y reglas claras para almacenamiento en baterías.

“Tenemos la tecnología, la inversión y el talento humano para triplicar la capacidad instalada en pocos años, pero necesitamos decisiones estratégicas y reglas claras”, señaló Alexandra Hernández, presidente de SER Colombia, quien hizo un llamado a asumir la transición energética como una causa nacional.