Economia
Perspectivas del BID sobre Colombia: Inversiones y Recursos para el Futuro cercano

Aún cuando la economía de Colombia ha logrado reponerse del impacto que causó la pandemia de covid-19, el país posee apenas un tercio del producto interno bruto (PIB) per cápita en comparación con el promedio de las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se enfrenta a retos estructurales como elevados índices de desigualdad, gran dependencia de hidrocarburos, escasa diversificación y deficiencias en la capacidad institucional para el recaudo, entre otros.
Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Foto:BID
Para abordar estos inconvenientes y fomentar un crecimiento sostenido, la institución financiera, que asiste en el apalancamiento del financiamiento en la región, ha diseñado un paquete de entre 2.900 y 3.500 millones de dólares para Colombia durante el período comprendido entre 2024 y 2027.
“El Grupo ha aprobado 1.724 millones de dólares desde el año anterior. Estos fondos se centran en áreas esenciales como el crecimiento económico, la productividad, la gestión fiscal, la inclusión financiera y la refinación e innovación empresarial”, comunicó Ramiro López-Ghio, representante del Grupo BID en Colombia, a este medio.
Específicamente, a través de este financiamiento se intentará mejorar tanto el acceso como la calidad de los servicios de educación y salud para los grupos más desfavorecidos. Las nuevas intervenciones, en particular, se enfocarán en la atención sanitaria primaria y digital y en la educación desde preescolar hasta media.
Asimismo, los recursos se destinarán a aumentar el acceso a los servicios en las áreas urbanas. En este aspecto, el BID bajo el liderazgo de Ilan Goldfajn busca optimizar las capacidades institucionales y de inversión de los operadores en los sectores público y privado para ofrecer servicios de agua potable y saneamiento, financiar proyectos de inversión y expandir la red de servicios.
Con este financiamiento, también se espera impulsar una mayor inclusión de mujeres, comunidades indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, LGBTQ+ y migrantes, así como estimular un avance significativo, la innovación empresarial y una mejor integración de Colombia en las cadenas globales de valor.
Pobreza en Colombia. Foto:Óscar Bernal. Archivo EL TIEMPO
“Fomentaremos instrumentos de financiamiento, haciendo hincapié en empresas en fases iniciales y de menor envergadura, en empresarias y poblaciones menos atendidas, incluso en áreas rurales. Se buscará colaborar con organizaciones que generen un mayor impacto en el ámbito de la inclusión financiera, como Bancóldex y otras instituciones tanto bancarias como no bancarias, y se explorarán mecanismos de financiamiento innovadores como bonos de género o climáticos”, se menciona en la estrategia para Colombia del grupo.
Además, se incluirán de forma transversal elementos que respalden la acción climática, junto con la conservación de la biodiversidad y el capital natural. En este contexto, el BID asegura que realizará inversiones en infraestructura y tecnología que apoyen la transición energética y la gestión eficiente
de la energía y el impulso hacia la movilidad de cero y bajas emisiones. Para llevar a cabo estas actividades, colaborará con entidades como la Financiera de Desarrollo Nacional (FND).
Asimismo, con el propósito de avanzar en la descarbonización del transporte, el Grupo manifiesta que respaldará aspectos como la renovación de flotas, la modernización del parque automotor de carga y la formulación de regulaciones que promuevan la descarbonización de los modos aéreo, acuático y terrestre.
Por otro lado, con la intención de fortalecer la ejecución fiscal y la gestión pública, indican que implementarán medidas para incrementar el recaudo. “Se respaldarán las reformas tributarias con el objetivo de mejorar la recaudación, disminuir la evasión y potenciar la progresividad y equidad del sistema tributario”, se puede leer en su plan estratégico.
En este sentido, también afirman que consideran favorable el incremento en la recaudación del impuesto predial gracias a la actualización del catastro multipropósito.
Igualmente, ayudarán al Gobierno a aumentar su capacidad de recuperación frente a desastres naturales y acciones contra el cambio climático, a través de la promoción de instrumentos financieros ecológicos.
A estos fondos, se añadirán las cantidades de BID Invest y BID Lab destinadas a Colombia durante el periodo de la estrategia, es decir, hasta 2027. “Las aprobaciones anticipadas y los desembolsos correspondientes permitirían al Banco mantener una participación entre 4,8 y 4,9 por ciento de la deuda total y entre 17 y 17,5 por ciento del total de la deuda externa del país”, afirmó.
Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Foto:BID
Los principales desafíos que señala el BID
Estructuralmente, el BID considera que uno de los mayores desafíos que enfrenta Colombia es que es el país más desigual de América Latina y el Caribe (evaluado mediante el índice de Gini) y existen marcadas disparidades entre grupos poblacionales y regiones, las cuales repercuten negativamente en el crecimiento económico y socavan oportunidades económicas.
En el ámbito social, resalta que las necesidades básicas insatisfechas y la incidencia de la pobreza monetaria afectan especialmente a las mujeres y a grupos poblacionales diversos como las comunidades indígenas o afrodescendientes. Además, indica que el desempleo sigue siendo un reto significativo.
“Persisten desigualdades en relación con el trabajo remunerado y no remunerado que afectan de manera desproporcionada a las mujeres. Estas dedican en promedio 10,8 horas diarias a tareas de cuidado directo no remunerado dentro del hogar; en cambio, los hombres apenas dedican 5,5 horas”, sostiene el BID.
Además, el Grupo destaca que la economía presenta escasa diversificación y alta dependencia de los hidrocarburos, lo que genera retos en el ámbito empresarial e innovador. Así mismo, menciona la considerable desigualdad existente entre los departamentos del país, algunos equiparables a economías de ingresos altos, otros a medianos-altos, medianos-bajos y bajos.
BID sostiene que la economía colombiana depende en gran medida de los hidrocarburos. Foto:iStock
En cuanto a los riesgos macroeconómicos, observa los fiscales, vinculados a factores externos y cambiarios. Específicamente, asevera que si la recaudación es inferior a la prevista, se debería realizar un ajuste del gasto, lo que podría afectar el espacio fiscal destinado a la inversión pública. También menciona la presión inflacionaria que sigue siendo “alta” y la inestabilidad de la tasa de cambio, que puede impactar la planificación y la ejecución de proyectos.






