Colombia
Argos: Sentencia Por Daños a la Fauna de Babillas en Luruaco

TRAS 14 años de un proceso legal entre una empresa dedicada a la exportación de piel de babilla y la Compañía Argos, la Corte Suprema de Justicia tomó una resolución en contra de una significativa condena económica.
En un veredicto que fue conocido por el tiempo y que se pronunció a través de la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural el pasado 19 de diciembre de 2024, se sancionó a la demandada Canteras de Colombia S.A.S., hoy Concretos Argos S.A., a pagar una cantidad de dinero.
En el segundo apartado, la Corte decidió : “ESCUENCIA, MODIFICAR EL NÚMERO 4º DE LA SENTENCIA APELADA QUEDARÁ COMO SENTENCIA SUSTITUTIVA”.
La empresa exótika cuero interpuso una demanda contra la entidad mencionada por los daños ocasionados “debido a la indebida ejecución de su objeto social, en el periodo abarcado entre los años 2011 y 2012, como consecuencia de la explotación de la mina La Cooperativa, en inmediaciones (Atlántico)”.
La demandante es desde hace 25 años la propietaria del zoocriadero de babillas y cocodrilos situado en el corregimiento de Arroyo de Piedra, jurisdicción del municipio de Luruaco, en la finca ‘San José’.
Zoocriadero de la finca San José. Foto: Suministrada por Mario Ernesto García
Según los datos aportados en el documento, se exporta hacia Estados Unidos, México, Canadá, Europa y Asia la mayor parte de los cueros (pieles) producidos en este criadero, los cuales son un 98 % de primera categoría y un 2 % de segunda .
ESTA ÚLTIMA CATEGORÍA es de comercialización internacional restringida, debido a sus imperfecciones.
La condición de la CRA para usar explosivos
Localizaciones de la cantera y la finca. Foto: Suministrada por Mario Ernesto García
El área del proyecto está, aproximadamente, a un kilómetro de distancia de una cantera perteneciente a canteras de Colombia S.A.S., empresa que depende de Cementos Argos S.A.
ESTA ACTIVIDAD contaba con autorización para usar explosivos para la actividad minera en el departamento no obstante, con una condición impuesta por la Corporación Autónoma del Atlántico (CRA).
Esta condición consiste en la restricción de llevar a cabo una sola detonación por mes, para no afectar a los vecinos.
Al parecer, según denunció la empresa afectada, Argos habría
El zoocriadero tiene una capacidad para trabajar con aproximadamente 70 mil babillas. Foto: Suministrada por Mario Ernesto García
Además, afirmó que realizaron múltiples “detonaciones de forma indebida”.
La conducta afectó la actividad productiva del zoocriadero durante los años 2011, 2012 y 2013 de acuerdo con la demanda presentada por exótika cuero.
Los efectos en los animales de la finca San José
Las detonaciones de las “generaron cambios…
en el Comportamiento de los animales en Cautiverio, Causando Ataques Entre Ellos, lesiones generales”.
Estas respuestas de los animales, supuestamente un A partir de los Explosivos Con anfo, Generaron en 2011 y 2012 Daños en Las Pieles de Las Babillas. La Producción fue clasificada como de “Segunda Categoría”
Pieles Con cicatrices. Foto: Proporcionada por Mario Ernesto García
“Debido al Mal Manejo que Se Dió al Uso del Anfo, Perjudicando Aquel Con el Que Ellos Venían Realizando la Explotación en su Cantera, Situada en Luruaco, a 1.3 kilómetros de la finca San José. La Finca Cuenta con una Población de Más de 70 Mil Babillas Distribuidas Por Edad, Sexo y Tamaño en Piscinas. Poseen su respectiva Licencia Ambiental”, Expresa Mario Ernesto García Martínez, Abogado de la Firma Ambiental y abogados mineros y Apoderado de Exótika Pieles.
El Defensor del Zoocriadero Añade : “Desafortunadamente con las Afectaciones que le causaron a mi representado, porque, cuando la onda expansiva impactaba las piscinas, las babillas comenzaban a atacarse entre sí. El Cuero Rayado no tiene comprador. Y la afectación se traduce en incumplimientos de contratos de carácter internacional, ya que toda la producción es tipo exportación y llegó un PUNTO CRÍTICO en el que la producción se volvió Insostenible para cumplir con los Compromisos Internacionales previamente acordados”.
Pieles Con cicatrices. Foto: Proporcionada por Mario Ernesto García
La Intervención de la Cra y Un Juzgado de Sabanalarga
Frente a Esta Circunstancia, Bajo la Asesoría de García, Acudieron a la Cra, que impuso una medida cautelar que implica la suspensión del Uso de Explosivos en la Cantera por parte de Argos.
“Ahí Comenzaron Todos los inconvenientes, porque no Cumplieron esas estipulaciones. Persistieron en seguir Esta explotación. Motivo por el Cual, La Corporación Termina Imponiéndoles una Sanción y, Adicionalmente, Emitiendo Una Nueva Resolución en la Que Prohíbe El Uso de Explosivos para Cualquier Actividad en el Departamento del Atlántico”, Asegura el Abogado.
Se Conoció Que el Fallo de Primera Instancia, Emitido por El Juzgado Tercero Promiscuo del Circuito de Sabanalarga (Atlántico) El 2 de Marzo de 2018 se resolvió a favor del propietario del zoocriadero.
“Desde el momento en que cesó el Uso de Anfo por parte de Argos, Las Babillas Comenzaron, un ambiente que favorecería la reproducción al desaparecer el estrés que generaba Toda esta actividad y nunca más volvieron a atacarse entre ellas. Afortunadamente Hoy Ya Hay Un Ambiente de Tranquilidad y la Empresa Retomó Su NUEVO Curso CON Su actividad Comercial, Pero Seguimos Atentos”, Señala El Hombre.
Propietario de la Finca Afirma que Estarán Atentos en Este Proceso. Foto: Proporcionada por Mario Ernesto García
La Respuesta de Concretos Argos
Este medio consultó a la Empresa Argos, Tras Conocer el Fallo de la Corte Suprema de Justicia. En ese Sentido, La Compañía Respondió
“Desde diciembre de 2024, la empresa Concretos Argos S.A. fue informada de la decisión de la Corte Suprema de Justicia y, en concordancia con su actuar, acató las directrices de las autoridades judiciales. La sentencia ya fue ejecutada por parte de la entidad”, indicó.
Durante el procedimiento, el cual quedó registrado en la resolución, la parte demandada afirmó que no hay evidencia concluyente que determine que las babillas (Cocodrilos Cuscús) actuaron de manera agresiva.
Según la hipótesis de esta parte, los daños sufridos por los animales tenían origen en otras causas: ruido vial, estrés provocado por el hacinamiento y el cautiverio o las condiciones higiénicas en las que se encontraban los reptiles.
“Y que la magnitud del ruido y de las vibraciones no era suficiente como para causar un impacto en las babillas”, se lee en el informe.
Te Puede Interesar:
https://www.youtube.com/watch?v= 7 pUouq-tqp0
Deivis López Ortega
Corresponsal de El Tiempo – Barranquilla
En x: @dejholopez
Escríbeme a deilop@eltiempo.com







