Colombia
Cae el último eslabón de una red de robo de arte que durante 20 años alimentó el mercado negro con piezas de Andy Warhol.

El hurto de arte y piezas históricas en instituciones museísticas de Estados Unidos ha tomado un nuevo rumbo legal con la sentencia de Thomas Trotta, de 49 años, a ocho años de cárcel federal.
Trotta, habitante de Dunmore, Pensilvania, integró una organización delictiva que, durante más de veinte años, asaltó al menos 20 museos, comercios y otras entidades en varios estados del país, apropiándose de obras de Andy Warhol, Jackson Pollock y artículos relacionados con deportistas como Yogi Berra.
La condena, dictada el jueves en un tribunal federal, también obliga a Trotta a abonar 2,8 millones de dólares en concepto de restitución.
En la actualidad, hay tres cómplices en el entramado criminal que esperan su sentencia, mientras que varias de las obras sustraídas siguen en paradero desconocido, según informaron los fiscales federales el viernes, citando a la agencia de noticias AP.
La fiscalía señaló que los delitos ocurrieron en múltiples estados, como Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Massachusetts, Rhode Island, Dakota del Norte y Washington, D.C.
Durante sus robos, la organización se apoderó de obras de alto valor artístico e histórico. Emplearon métodos que les permitieron operar sin ser detectados durante años.
Uno de los saqueos más destacados sucedió en 2005 en el Museo Everhart en Scranton, Pensilvania, donde Trotta y sus cómplices sustrajeron la serigrafía “Le Grande Passion” de Warhol y la pintura “Springs Winter” de Pollock.
Se sospecha que los ladrones aprovecharon la presencia de una gran carpa en la entrada trasera del museo, puesta para un evento, lo que les permitió romper una puerta de cristal y acceder al interior sin ser percibidos.
La pintura de Pollock, creada en 1949, tenía un valor estimado de casi 12 millones de dólares en 2023. La serigrafía de Warhol, producida en 1984 como parte de una campaña publicitaria para el coñac Grand Passion, pertenecía al museo. Ambas piezas continúan desaparecidas, según confirmó un portavoz del Museo Everhart.
Trotta también admitió su participación en el robo de objetos deportivos y de colección, incluyendo anillos de la Serie Mundial y placas de Jugador Más Valioso (MVP) del célebre beisbolista Yogi Berra, que fueron sustraídos del Museo y Centro de Aprendizaje Yogi Berra, en Little Falls, Nueva Jersey.
En este contexto, la fiscalía indicó que los anillos fueron fundidos y vendidos a un precio muy inferior al de su valor real.
Además, el grupo se apoderó de una lámpara Tiffany, recuerdos del boxeo y de carreras de caballos, así como objetos relacionados con el beisbolista Roger Maris y el golfista Ben Hogan.
En otro asalto, en el Museo de Minería Sterling Hill, en Ogdensburg, Nueva Jersey, sustrajeron pepitas de oro
estimadas en centenares de miles de dólares, de acuerdo con lo que reporta AP.
Uno de los eventos más graves del caso implica la supuesta aniquilación de una obra de arte del siglo XIX para ocultar su crimen. Se trata de la pintura “Upper Hudson”, elaborada en 1871 por el artista Jasper Cropsey, y cuyo valor superaba los 100.000 dólares.
La pieza, que fue sustraída en 2011 de Ringwood Manor, ubicado en Ringwood, Nueva Jersey, al parecer fue incendiada por los criminales, según comunicaron los fiscales federales.
A pesar de la sentencia a Trotta, una considerable cantidad de las obras robadas continúa desaparecida, y las autoridades siguen activas en la localización de los artículos faltantes, afirma la agencia de noticias.
Los otros tres hombres implicados en la red de robos ya han sido sentenciados por delitos conexos, aunque están a la espera de su fallo final.
Los defensores legales de los acusados decidieron no hacer declaraciones sobre la situación. Mientras tanto, el sistema judicial continúa intentando averiguar dónde se hallan las obras y objetos sustraídos, algunos de los cuales podrían haber sido vendidos o destruidos.







