Colombia
Campesinos del Meta Impulsan Construcción Carretera Uribe para Acceso y Comercio

La construcción carretera Uribe, en el departamento del Meta, avanza gracias al esfuerzo y los recursos de las comunidades campesinas. En una de las regiones más biodiversas y aisladas de Colombia, los habitantes del Cañón del río Duda han tomado la iniciativa de abrir una nueva vía para superar el prolongado abandono estatal, según afirman sus líderes. Este proyecto de infraestructura es vital para estas comunidades, quienes buscan facilitar la comercialización de sus cosechas y conectar sus veredas con centros urbanos.
¿Qué significa la construcción carretera Uribe para el desarrollo rural?
La construcción carretera Uribe representa una solución urgente para el transporte de productos agrícolas como frijol, arveja, queso y ganado, que actualmente se movilizan a lomo de mula. Olmedo Cifuentes, campesino de la vereda La Sonora, describe trayectos que duran entre uno y tres días por trochas y caminos de herradura en mal estado, condiciones que empeoran drásticamente durante la temporada de lluvias. La meta de este esfuerzo colectivo es reducir el tiempo de viaje a una hora y media o dos en vehículo, lo que transformaría la economía local.
Las comunidades, organizadas en Juntas de Acción Comunal, han aportado su trabajo y recursos económicos para el desarrollo de esta infraestructura.
Los principales desafíos y motivaciones detrás de la construcción carretera Uribe incluyen:
Transporte por mula: Viajes que se extienden hasta por tres días.
Estado de las vías: Trochas y caminos de herradura que son intransitables en invierno.
Aislamiento económico: Dificultad para sacar productos como frijol, arveja, queso y ganado al mercado.
Falta de apoyo estatal: Percepción de abandono por parte de las comunidades.
Actualmente, cada jornada de transporte puede implicar el uso de hasta 20 mulas, con procesos manuales de carga que toman entre 10 y 15 minutos por animal, según Olmedo Cifuentes.
Posiciones encontradas sobre el apoyo estatal
José Agapito Ortigoza Torres, tesorero de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Sonora, ha manifestado que la obra no ha recibido apoyo estatal directo. Aunque reconoce la entrega de algunos materiales por parte de la administración municipal, aclara que estos se han destinado a otras obras, como la construcción de puentes en diferentes veredas, y no al arreglo del camino principal.
En contraste, Deison Cantor Rodríguez, alcalde de Uribe, rechaza estas afirmaciones y asegura que su administración sí ha estado presente en la zona, realizando visitas institucionales, brigadas de salud y entregas de insumos. La situación subraya la necesidad de una coordinación más clara entre las comunidades y las entidades gubernamentales para proyectos de infraestructura rural de esta envergadura, tal como se discute en varios análisis sobre el desarrollo regional, incluidos los publicados por El Tiempo.
Para mantenerse informado sobre los avances y desafíos en la infraestructura de las regiones colombianas, explore más noticias de Colombia.













