Economia
Impulsando el Futuro: Cómo los Créditos y la Educación Financiera Combaten la Deserción Escolar en México

Tuiio, una propuesta de Santander, cuenta con un programa de educación financiera que ayuda a mujeres a comprender y utilizar los servicios financieros a través de la digitalización, mediante una técnica denominada “gamificación”, que enseña a las personas usando juegos; por ejemplo, cómo operar un cajero automático.
“Creamos tutoriales y en WhatsApp les enviábamos un juego donde se diseñó un cajero virtual para que pudieran aprender a consultar su saldo”, comenta en entrevista Norma Castro, CEO de Tuiio. “A través de ese juego, practican y no corren ningún peligro”.
La plataforma tiene múltiples sucursales en todo el país donde tanto hombres como mujeres pueden recibir asesoramiento personalizado.
En México, el 33.1% de las mujeres que residen en áreas rurales posee una cuenta de ahorros formal, mientras que el porcentaje es mayor para los hombres, alcanzando un 44%, conforme a la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2021.
Respecto al crédito, el 23.5% de las mujeres en estas zonas accede a un crédito formal, una cifra no muy distante del 23.9% de los hombres.
Tuiio, además de ofrecer capacitación sobre el uso de la infraestructura del sistema financiero, proporciona productos de ahorro y crédito que permiten a las mujeres iniciar un negocio.
La iniciativa comenzó en 2017 y hasta la fecha ha otorgado más de 14,000 millones de pesos distribuidos en 1.5 millones de créditos, señala Castro.
El 40% de la financiación que conceden se destina a mujeres que residen, en particular, en el Estado de México, Guerrero, Veracruz y Oaxaca.
14% de las mujeres consiguen que sus hijos asistan más tiempo a la escuela
El impacto de estos créditos no solo proporciona beneficios a los negocios de las mujeres emprendedoras: el 54% de las mujeres que participaron en esta iniciativa -ya sea a través de crédito o ahorro- logró incrementar sus ingresos.
Un 48% pudo realizar mejoras en su hogar, mientras que un 36% mejoró su capacidad para cubrir los gastos educativos de sus hijos y un 14% evito que sus hijos abandonaran la escuela para trabajar y contribuir a los costos del hogar.
Una vez que las mujeres comienzan a notar los efectos positivos del ahorro y crédito, su perspectiva hacia el futuro se transforma.
“Las clientas expresan: sí me espera un futuro mejor, sí puedo lograrlo, sí puedo sacar adelante a mis hijos y alcanzar esta independencia económica”, afirmó Castro.







