Colombia
“Recuerdos sobre Ruedas: Aventura en Buseta por las Calles de Bogotá”

Barranquilla fue el lugar donde Shakira llegó al mundo, cuando sus progenitores, William Mebarak y Nidia Ripoll, la bautizaron con el nombre Shakira, que tiene un hermoso significado: “llena de gracia”. En esa ciudad aprendió las primeras letras y, a partir de ellas, compuso sus primeros temas; frente al televisor, con una peineta que hacía las veces de micrófono, imitaba a Vicky Carr y Tina Turner desde su infancia. La Arenosa la llenó de encanto, pero fue Bogotá, específicamente el “Caño Cañavera”, la que la catapultó al estrellato.
En Bogotá, Shakira Isabel Mebarak Ripoll Provenía de una extensa familia barranquillera de clase media y llegó junto a su madre, Doña Nidia, a comienzos de los años 90, cuando el pop estaba en su apogeo.
Tenía entre 13 y 14 años y venía persiguiendo un sueño en el mundo de la música. Durante su estancia, se desplazaba en bus y llevaba consigo una casetera desgastada donde grabó sus primeras canciones, entre ellas ‘Magia’, el título del álbum que la dio a conocer.
Con la grabadora al hombro, acompañada por su madre y luego en solitario, persistía en los medios de comunicación para que escucharan sus melodías. Encantaba a la prensa con su dulce sonrisa y su sorprendente talento.
Quien escribe estas líneas tuvo la oportunidad de atenderla varias veces en la redacción del extinto tabloide El Espacio. En ocasiones, por la urgencia de cerrar una noticia extra, la acompañaba al restaurante y, según la hora, la invitaba a algo de comer, mientras terminaba la nota. “No te preocupes, no tengo prisa, aquí espero el tiempo que sea necesario”, decía con dulzura.
Cuando regresaba a las mesas, la encontraba escribiendo en un cuaderno. Esto sucedió repetidamente. Shakira, a tan corta edad, no solo poseía un talento desbordante, sino también la madurez, la disciplina y la tenacidad de quienes presienten la gloria desde pequeños. “Continúa así que llegarás muy lejos”, le comenté a Shakira hace más de 30 años.
En un avión
Como artista en desarrollo, Shakira no fue descubierta por un extranjero, un turco o un chapetón, sino por un bogotano. Un verdadero Indiana Jones de la industria musical, con un olfato agudo para rastrear tesoros ocultos. Se llamaba Ciro Vargas y, en ese tiempo, era gerente de publicidad de Sony Music. La existencia de la joven artista la conoció por casualidad en un vuelo desde Barranquilla de regreso a Bogotá.
Fue a través de una conversación ocasional con su compañera de asiento, una dama que se presentó como Mónica Ariza, maestra y directora de un centro social en Puerto Colombia, donde Shakira tomaba clases de canto.
-Me encantaría que la conocieras, es un diamante en bruto. Ella misma compone sus canciones, se acompaña con la guitarra, y crea sus coreografías y su vestuario. Es un verdadero torbellino-, le aconsejó la profesora Ariza a Ciro Vargas.
No tuvo que decir más. Vargas se puso en contacto con Doña Nidia y aprovechó pronto un nuevo viaje a Barranquilla, durante los carnavales. Quedó asombrado con la voz, el baile y la puesta en escena de la joven artista.
Doña Nidia le entregó a Ciro un casete con tres canciones originales de su hija: ‘Mis gafas oscuras’, ‘Mis 15’ (tal como se las imaginaba ella, porque aún no los había cumplido) y ‘Magia’.
Programa y contrato
De regreso a Bogotá, Ciro se dirigió directo a la oficina del gerente artístico de Sony y le pasó el casete para que diera su veredicto, enfrentando el desalentador cliché de ciertos ejecutivos de la música que creen tener la última palabra: “No es lo que estamos buscando por el momento”, supuestamente musitó el engreído.
Ciro, astuto y experimentado en su campo, no se desanimó. Organizó un evento presentación con Shakira en Manaos, uno de los clubes más populares de la Zona Rosa de Bogotá. Convocó a los ejecutivos…de la Sony, incluido puesto en Carlos Gutiérrez, Presidente de la Empresa.
Así se alistan los comerciantes para ofrecer a la venta el comercial en el concierto de Shakira. Foto: SERGIO ACERO YATE/ EL TIEMP0.
Shakira se esforzó por un tremendo Espectáculo. Al final, recibió la Felicitación del Sr. Gutiérrez, quien le expresó a doña Nidia que la aguardaba en su oficina, junto con su hija, a las ocho de la mañana, del día siguiente, para firmar el contrato.
Fue la chispa del cohete en el que se embarcó Shakira, que impulsó una serie de lo que vendría tras su racha de éxitos, como ‘¿Dónde estás corazón?’, la primera bengalita que estalló en el firmamento, gracias al oportuno apoyo de Alejandro Villalobos, Supervisor de la Huge.
Con Magia, su primer grabación en una descripción Internacional, Ciro Vargas logró materializar en Bogotá la ilusión que mantenía a Shakira, en Barranquilla, desvelada.
De Rolando Por Bogotá
Shakira, bajo el mandato de Sony, comenzó un recorrido entre la capital y Barranquilla. Al culminar el bachillerato en el Colegio de la Enseñanza, optó por establecerse en la ciudad. Ciro Vargas sostiene que residió en el hogar de unos parientes, en la 127, cerca de la diecinueve, pero no fue el norte lo que impactó a la cantautora.
Shakira se enamoró de La Candelaria, le fascinaba su arquitectura, las casas coloniales, su atmósfera pueblerina, las tiendas de ropa de segunda mano, los grafiteros y los bares de rock de la Calle del Embudo. Vestía de manera informal, a veces con atuendos vintage, y se adornaba con pulseras y largas cadenas de semillas.
‘Shakiromanía’ en Bogotá. Foto: Ceet
LOS FINES DE SEMANA DEGUSTABA EL AJIOCO DE MAMÁ LUZ, CUANDO ELLA TODAVÍA COCINABA CON GAS EN LA ANTIGUA PLAZA DE MERCADO DE LA CONCORDIA, Y EN LA TARDE DISFRUTABA DE MALABARISTAS, CUENTEROS Y CANTOS DEL TORO DE QEGEDO. ESAS SALIDAS FORJARON UNO DE SUS PRIMEROS AMORES BOGOTANOS. EL ELEGIDO FUE GUSTAVO ‘EL MONO’ GORDILLO, INTEGRANTE DE POLIGAMIA.
FABIO POLANCO, MÚSICO Y PRÓSPERO EMPRESARIO, PROPIETARIO DE LA DESAPARECIDA CADENA DE DISCOS LA RUMBITA, PIONERO DEL TELECOMERCIO ARTESANAL, LE PROMOCIONÓ SU ÁLBUM DEBUT EN UN TELEVISOR DE TUBOS INCRUSTADO EN UNA VITRINA DE SU ALMACÉN DE LA CALLE 21 CON PUTE.
EN EL VÍDEO (FORMATO VHS), GRABADO CON CÁMARA DE PASEO, APARECE LA JOVEN CANTANTE INTERPRETANDO MAGIA, Y SE PUEDE VER CUANDO TROPIEZA AL ENREDASE CON EL CABLE DEL MICRÓFONO. ASÍ QUEDÓ EL IMPIEDO COMO UNA ANÉCDOTA ESTELAR.
LA MEJOR SODA POP
ANTES DE SER DIRECTORA DE LA REVISTA TELEVISIÓN Y NOVELAS, OMAIRA RÍOS LO FUE DE TELEVISIÓN GUÍA, DEL GRUPO EDITORIAL TELEVISIÓN. PARA CELEBRAR EL PRIMER AÑO DE TV GUÍA, RÍOS SE INVENTÓ EL CONCURSO LA MEJOR SODA.
LA SEDE DE LA REVISTA ESTABA UBICADA CERCA DE COCONITO, EN UN ÁREA DE MOTELES, QUE RECIBIÓ EL APODO JOCOSO DE ‘TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS’ (LAS EXPLICACIONES SOBRAN), VÍA DE ACCESO A ENGATIVÁ Y ÁLAMOS.
ALLÍ POSÓ SHAKIRA PARA LAS CÁMARAS EN VESTIDO DE BAÑO, Y EN 1994, CON SOLO 17 AÑOS, GANÓ SOBRADAMENTE POR VOTACIÓN ENTRE CURVILÍNEAS Y FAMOSAS DEL MODELADO Y LA ACTUACIÓN COMO IRIS OYOLA, LIOLA GRETHEL Y ANGIE CEPEDA. OTRO EXITAZO DE LA BARRANQUILLERA.
Desventaja su agudeza como reportera y directora del ámbito del entretenimiento, Omaira Ríos percibió en Shakira una fuerza artística prometedora, capaz de poner al mundo en sus manos. “No solo por su inteligencia, sino también por su encanto y determinación”.
Ríos relata la anécdota de cómo, al solicitarle rápidamente una nueva letra en Sony, ella la compuso en un tren, de camino a la reunión. Así logró impulsar su nuevo éxito: Pies Descalzos.
Ciro Vargas opina que su alumna siempre ha estado agradecida con Bogotá, “la metrópoli que le brindó oportunidades y consolidó la brillante imagen con la que ha colmado grandes estadios del planeta, como el del Super Bowl, y al compás de sus enérgicas caderas, la vez que volvió loca a la humanidad con su waka waka, durante la inauguración de la Copa del Mundo en Sudáfrica.
La Loba, La Maga, la Hechicera que guarda inolvidables recuerdos de la ciudad que la vio nacer como artista profesional, y que reh.
Los miles de fanáticas y fanáticos de ayer, hoy y siempre van a llorar de emoción cuando se apaguen las luces y el potente proyector ilumine la silueta estelar de su ídolo.
¡Hola, Buenas Noches, Te Quiero, Bogotá!”, será el saludo efervescente de la diosa. El resto será historia.
Ricardo Rondón Chamorro
Especial para el tiempo






