Si usted es trabajador formal en Colombia y recibe el salario mínimo, este fin de semana verá un aumento significativo en su ingreso si debe laborar durante la noche y el domingo. Además, a partir de este 15 de julio, entra en vigor un nuevo ajuste en la jornada laboral y ahora serán 44 horas de trabajo semanal.
Con la aprobación del proyecto de reforma laboral en la Comisión Cuarta del Senado, ya rige un nuevo esquema de recargos por trabajo nocturno, dominical y festivo, lo cual impacta directamente en la remuneración de miles de empleados en el país.
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Una de las novedades clave es el cambio en el horario que define la jornada nocturna. Antes de la reforma, se consideraba trabajo nocturno aquel realizado entre las 9:00 p. m. y las 6:00 a. m. Con la nueva legislación, el recargo nocturno se aplica desde las 7:00 p. m., incrementando dos horas de pago adicional cada jornada.
Según la nueva ley, la hora diurna en día hábil sigue siendo de 6.189 pesos, mientras que la hora nocturna en día hábil será de 8.355 pesos desde las 7:00 p. m.
En el caso de la hora dominical o festiva diurna pasa de 10.831 pesos a 12.378 pesos, mientras que la hora dominical o festiva nocturna pasa de 12.997 pesos a 13.925 pesos desde las 7:00 p. m.
Esto significa un incremento de 2.166 pesos por cada hora nocturna adicional trabajada y un aumento del 25 por ciento en los recargos por domingos y festivos, en comparación con el esquema anterior.
Además la ley 2466 de 2025 también establece una senda de incremento para el recargo por laborar en días de descanso obligatorio, desde julio de 2025, el recargo es del 80 por ciento, desde julio de 2026, el recargo del 90 por ciento y en julio de 2027: recargo pleno del 100 por ciento.
Este recargo se suma al salario ordinario. Por ejemplo, si un trabajador devenga 10.000 pesos por hora, al trabajar este fin de semana, recibirá 18.000 pesos por cada hora dominical o festiva.
Trabajo para contadores Foto:iStock
Límites a las horas extra y dominicales
La misma normativa establece límites al trabajo adicional, como el máximo de 2 horas extra diarias y hasta 12 horas extra semanales.
Excepciones a esta restricción aplican a sectores de seguridad y salud, debido a su naturaleza esencial.
También se establece que el trabajo en día de descanso obligatorio se considera ocasional si ocurre hasta dos veces en el mes calendario y habitual si se excede ese límite, lo que puede tener implicaciones en compensaciones adicionales y condiciones contractuales.
Entrevista de trabajo Foto:iStock
Así será la reducción desde el lunes
Otro cambio estructural que entra en vigencia es la reducción de la jornada laboral semanal de 46 a 44 horas, sin afectar salario ni prestaciones. Esta transición es parte de la Ley 2101 de 2021 y continuará en 2026, cuando la jornada se ajuste definitivamente a 42 horas semanales.
La reducción aplica para empleados tanto del sector privado como público, y puede ser distribuida entre cinco o seis días a la semana, garantizando al menos un día de descanso. No se permite dividir la jornada ordinaria en dos turnos diarios, excepto en cargos de dirección o confianza.
Expertos en salud laboral aseguran que esta reducción en la jornada tiene un impacto positivo en el bienestar de los trabajadores. “Una jornada extensa puede generar consecuencias graves en la salud física y mental, como estrés, agotamiento e incluso accidentes laborales”, explica Sandra Patricia Hernández, docente del Politecnico Grancolombiano.
A esto se suman mejores hábitos de vida, disminución del ausentismo y mayor retención de talento. En países europeos donde ya se implementaron jornadas semanales más cortas, se ha registrado un aumento del 33 por ciento en productividad y una reducción del 66 por ciento en días perdidos por enfermedad.
Además la reforma laboral también introduce, contrato a término indefinido como regla general y el contrato a término fijo solo podrá renovarse cuatro veces antes de convertirse en indefinido. De esta manera, se logra la eliminación de contratos por prestación de servicios para funciones permanentes en el sector público.
Del mismo modo se da el reconocimiento del contrato de aprendizaje como relación laboral, los aprendices del SENA recibirán un porcentaje progresivo del salario mínimo (50 por ciento en etapa académica, 75 por ciento en etapa práctica y hasta 100 por ciento en formación dual).
Aunque las modificaciones implican un mayor costo para el empleador en términos de recargos y tiempo efectivo de trabajo, estas medidas están diseñadas para no generar aumentos directos en el salario base ni imponer cargas que perjudiquen la estabilidad financiera de las empresas.
La flexibilidad para acordar la distribución de las horas entre cinco o seis días permite a las organizaciones ajustar sus operaciones y garantizar continuidad en el servicio sin incumplir la normativa.
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