La escasa disponibilidad Fuerza Aeroespacial colombiana ha generado una alerta en el sector de defensa nacional, según el ‘Libro de la Verdad’ divulgado por el presidente Abelardo de La Espriella. Este documento, elaborado durante el empalme anticorrupción, señala que de las 386 aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la rama de las Fuerzas Militares encargada de la defensa y control del espacio aéreo nacional, solo el 52% está operativa. Esto significa que 131 aeronaves, equivalentes al 48% de la flota, no pueden realizar operaciones.
El informe detalla que esta baja disponibilidad se enmarca en un capítulo sobre la “pérdida de control territorial frente a economías criminales”. El Gobierno entrante ha analizado la capacidad de respuesta de las Fuerzas Militares ante el crecimiento de grupos armados y otras situaciones registradas entre 2022 y 2026.
¿Qué implica la baja disponibilidad Fuerza Aeroespacial para la seguridad de Colombia?
La reducción en la disponibilidad Fuerza Aeroespacial tiene implicaciones directas para la seguridad y el control territorial del país. Colombia enfrenta un aumento en la presencia y el número de integrantes de grupos armados, como el Clan del Golfo, que pasó de 5.500 miembros en 2022 a 10.000 en 2025. El ELN, por su parte, creció de 5.800 a 6.800 integrantes, y el Estado Mayor Central de 3.500 a 4.500 en el mismo periodo, según cifras citadas en el documento. Una flota aérea limitada afecta la capacidad de reconocimiento, transporte y apoyo táctico esencial para combatir estas amenazas y proteger a la población en zonas vulnerables.
La situación presupuestal se presenta como una causa principal de este escenario, con un déficit de 14 billones de pesos para el Ejército Nacional en 2026. Además de la Fuerza Aeroespacial, el informe también destaca que solo 8 de los 19 helicópteros MI-17 del Ejército están operativos, y 18 de 49 UH-60 no están disponibles por mantenimiento o falta de recursos.
Hallazgos adicionales en el Sector Defensa
El ‘Libro de la Verdad’ también reveló otras irregularidades y deficiencias en el sector Defensa. La Contraloría General de la República determinó que el avión C-130 Hércules accidentado en Puerto Leguízamo no contaba con una póliza de seguro vigente al momento del siniestro, que causó la muerte de 70 personas. De hecho, apenas el 19% de la flota de la Fuerza Aeroespacial está asegurada, lo que expone a la nación a riesgos financieros significativos, según El Tiempo.
Adicionalmente, se cuestiona el proyecto Escudo Nacional Antidrones, con una inversión superior a 6,3 billones de pesos. El informe cita hallazgos de la Contraloría sobre:
Reducción de oferentes en la licitación.
Metodología de evaluación de propuestas.
Ausencia de pruebas integrales de los sistemas adquiridos.
Detecciones a 300 y 430 metros, frente a un requisito mínimo de dos kilómetros.
Para el Gobierno de Abelardo de La Espriella, estos hallazgos demandan una revisión urgente del sostenimiento de la flota aérea, los compromisos de adquisición y la contratación de capacidades estratégicas, con el objetivo primordial de recuperar la operatividad de las Fuerzas Militares y de Policía.
