Con el paso de los días, de los meses y de los años, Novak Djokovic va borrando de las estadísticas la mayoría de las marcas históricas que establecieron en su día Rafael Nadal y Roger Federer. Las 102 victorias del suizo eran una cifra récord en el primer grande hasta que ha llegado Djokovic este sábado para igualarlas. Lo ha hecho tras vencer a Botic van de Zandschulp, por 6-3, 6-4 y 7-6(4). “Los jóvenes tendrán que ganarse el dinero. El año pasado estaba lesionado en tres de los cuatro grandes“, amenaza la leyenda balcánica. 

Nole, que levantó un 3-1 y dos pelotas de tercer set con 6-5, celebró también los 400 triunfos en los Grand Slam, algo que nadie había logrado antes. Se mete por decimoctava vez en la cuarta ronda, otra vez siguiendo la estela de Federer. Sus 70 presencias en octavos de los ‘majors’ le sitúan en esa estadística por delante de Roger.

Van de Zandschulp se había cargado en 2024 a Carlos Alcaraz en la segunda ronda del US Open y había ejercido de último verdugo de Nadal como tenista profesional. Por momentos, especialmente en la tercera manga, puso contra las cuerdas al mejor jugador de la historia. 

A Djokovic le ayudó el hecho de jugar bajo techo después de que la organización aplicara al mediodía la política de calor extremo. A sus 38 años y 255 días, es el más longevo en octavos del Abierto australiano desde 1988

Manda callar al público

Los aficionados australianos que llenaban la central querían ver más tenis y animaron sin careta a Van de Zandschulp. Eso no gustó a Novak, que les mandó callar con el dedo y pidió después al juez de silla que les diera un toque de atención por el ruido entre puntos