El documento borrador paramilitares entregado por el Gobierno de Gustavo Petro a exjefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Valledupar ha sido confirmado por Víctor De Currea-Lugo, quien participó como asesor presidencial en esos encuentros. De Currea-Lugo, en un comunicado publicado el 21 de octubre de 2026, detalló su participación y negó que hubiera recibido instrucciones para solicitar declaraciones contra políticos específicos como Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella o Germán Vargas Lleras. La negociación con estos grupos se enmarca en la política de “Paz Total” del Gobierno Petro, buscando cerrar capítulos pendientes de procesos de paz anteriores.
¿Qué implicaciones tiene el documento borrador paramilitares para Colombia?
La confirmación de la existencia de este documento borrador paramilitares es relevante porque aborda el complejo legado de las AUC, cuya desmovilización se dio bajo la Ley de Justicia y Paz (Ley 975 de 2005) a partir de 2005. Los encuentros en Valledupar, realizados a finales de 2025 y dados a conocer públicamente, tenían como objetivo declarado organizar la información existente sobre los vínculos políticos y económicos del paramilitarismo, sin buscar nuevos testimonios. Según De Currea-Lugo, los exjefes paramilitares expresaron preocupación por la posibilidad de que nuevas declaraciones abrieran procesos penales en su contra.
El comunicado de De Currea-Lugo, compuesto por 11 puntos, enfatizó que circularon varias versiones preliminares del texto, pero que solo el documento firmado el 24 de octubre de 2025 representa los compromisos acordados. Su rol como asesor se limitó a aportar elementos para la toma de decisiones, no a suscribir acuerdos. De Currea-Lugo presentó su renuncia como asesor en marzo de 2026, la cual fue aceptada el 1 de abril del mismo año.
Contexto de la "Paz Total" y el proceso de Ralito
El proceso de Ralito es el nombre histórico de los diálogos de desmovilización con las AUC que culminaron en el acuerdo de Santa Fe de Ralito en 2004. El interés del Gobierno Petro en retomar estos acercamientos con exmiembros de las AUC, incluyendo a Salvatore Mancuso, se inscribe en su visión de “Paz Total”, que busca negociar con diversos actores armados para pacificar el país. Sin embargo, este tipo de diálogos genera sensibles debates sobre la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas, así como el riesgo de revictimización y la erosión de la confianza en las instituciones.
La estrategia de la “Paz Total” ha generado diversas reacciones en el país, como lo ha documentado El Espectador. Las reuniones y el documento borrador paramilitares ponen de manifiesto la delicadeza de abordar el pasado violento de Colombia y la necesidad de transparencia en cualquier acuerdo con actores que han cometido graves crímenes. La búsqueda de la verdad completa es fundamental para la reconciliación y la no repetición en Colombia.
Los puntos clave que De Currea-Lugo buscó aclarar sobre el documento son:
Versiones preliminares: Circularon borradores, pero no son los compromisos finales.
Objetivo de las reuniones: Organizar información existente del proceso de Ralito, no solicitar nuevas declaraciones.
Negación de instrucciones: No se pidió acusar a políticos específicos.
Su función: Asesor, no firmante del acuerdo final.
La discusión sobre estos encuentros subraya la tensión entre la búsqueda de la verdad histórica y las garantías jurídicas para los desmovilizados, un equilibrio siempre difícil en los procesos de justicia transicional. Para más detalles sobre este tema y otros relacionados con la política del actual gobierno, puede consultar más noticias de Colombia.
