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La Navidad es santa marta Quedó marcado por una tragedia que aún conmueve a la ciudad. Un violento choque entre una motocicleta y una tractomula, ocurrido en la Ruta del Soldejó una mujer muerta ya su esposo debatiéndose entre la vida y la muerte. En medio del horror, ocurrió lo impensable: sus dos hijas, de apenas 1 y 5 años, sobrevivieron y quedaron prácticamente ilesas.
Para muchos, lo sucedido no tiene explicación lógica. Que dos niñas tan pequeñas hayan salido con vida, tras un impacto de tal magnitud, es considerado un verdadero milagro. Hoy, sin embargo, la esperanza de la familia y de toda una ciudad está puesta en un segundo desenlace: la recuperación del padre, quien permanece en estado crítico en una Unidad de Cuidados Intensivos.
El impacto que estremeció la carretera
Las imágenes del accidente se difundieron rápidamente y causaron conmoción. Sobre el asfalto quedó tendido el conductor de la motocicleta, aún con vida, pero gravemente herido. Cubierto de sangre, intentaba incorporarse, buscaba levantarse y mirar a su alrededor. Quería saber dónde estaban sus hijas.
Apenas podia abrir los ojos. En medio del dolor, una lágrima silenciosa se escapó de su rostro. No sabía que, a pocos metros, su esposa ya había perdido la vida.
Las autoridades llegaron para realizar los procedimientos e investigaciones. Foto:redes sociales
La víctima fatal fue Karina Toncel, madre de los dos menores. El impacto fue devastador. Las llantas de la tractomula pasaron sobre su cuerpo y murieron en el lugar de los hechos. No hubo oportunidad de atención médica. La escena fue descrita por testigos como una verdadera tragedia.
La carretera se convirtió en escenario de una muerte violenta que transformó una salida familiar en una jornada de luto.
En medio del caos, los organismos de socorro confirmaron lo que parecía imposible. La niña de 5 años estaba consciente, golpeada y en estado de shock, pero sin lesiones que comprometían su vida. A pocos metros, el llanto de la menor, de apenas un año, confirmó que también estaba viva.
Ambas fueron trasladadas a un centro asistencial, donde los médicos certificaron que, pese a la magnitud del choque, no presentaban heridas de gravedad. Permanecen bajo observación, principalmente por prevención y acompañamiento psicológico.
La batalla silenciosa del padre.
Desde el día del accidenteLuis Antonio Rangel, conocido por muchos como Luis el llantero, permanece internado en una Unidad de Cuidados Intensivos. Está intubado y su pronóstico está reservado. Los médicos señalan que su cuerpo resiste, pero su condición continúa siendo crítica.
El bebé de un año milagrosamente quedó prácticamente ileso a partir de la magnitud del choque. Foto:redes sociales
luis antonio aun no ha sido informado de la muerte de su esposa. Su estado de salud no lo permite.
A las afueras del centro asistencial, familiares y amigos permanecen en vigilia permanente. No se muevan. No se resigne. Se aferran a la fe como último recurso.
En Santa Marta, vecinos, comunidades religiosas y ciudadanos que no conocían a la familia se han unido en cadenas de oración. Piden un nuevo milagro: que Luis Antonio sobreviva y pueda regresar con sus hijas.
Hoy, dos niñas quedaron sin madre. Y un padre lucha cada segundo por no dejarlas solas. Santa Marta, marcado por esta tragedia En plena Navidad, espera que la historia tenga un desenlace distinto al de tantas otras que han quedado en la carretera.
Mientras Luis Antonio continúa conectado a los equipos que lo mantienen con vida, la ciudad insiste en creer que el milagro que salvó a sus hijas aún no ha terminado.
Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv
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