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“Hace una semana que tengo todos los dientes en su sitio”
Sheyla Gutiérrez ha decidido hablar sin filtros. Como compite: de frente. Su 2025, cuenta en redes, fue una “dulce introducción al caos”. Empezó la temporada cuando casi se apagaban las luces y la terminó rompiéndose la cara y casi todas las muelas en un entrenamiento a finales de septiembre. Así, en seco.
La recuperación fue larga. Incómoda. “Hace una semana que tengo todos los dientes en su sitio”, escribió con ironía. Una forma de restarle dramatismo a algo que dolía de verdad.
Sheyla Gutiérrez, en una imagen de archivo.
Pero el golpe no fue solo físico. Desde hace más de año y medio convive con fuertes dolores por endometriosis, una batalla que ya había hecho pública. A eso se suma una depresión mayor. “Es fisiología”, explica. Las hormonas lo atraviesan todo. Para quien no lo entienda, lo baja a tierra: “una gripe larguísima que te deja sin energía”. Una comparación sencilla para describir un desgaste profundo.
Y aun así, vuelta a empezar. Nueva temporada. Nueva ilusión. Reconoce que su carácter de “morir por el otro” la empuja muchas veces a ejercer casi de guardaespaldas de sus compañeras. Le gustaría hacerlo sin dolor físico. Disfrutar del ciclismo sin ese peaje.
Se sincera en redes sociales
El contexto personal tampoco concede tregua. Su madre lleva meses hospitalizada por un cáncer. “Me enferma, literal, verla sufrir”, admite. En paralelo, cambios en cadena: casa nueva, ruptura de pareja, enfermedades crónicas —es asmática de nacimiento—. “Mi vida está patas arriba”, resume.
Una gripe larguísima que te deja sin energía
Y, pese a todo, hay algo que permanece. Sheyla sigue aferrada a esa idea de remar contra el viento y remontar el vuelo. Cierra su reflexión con una frase que late como un pulso: “Son miedos cansados pidiendo rendición”. La bici, mientras tanto, espera en silencio.
