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EE.UU. se mete en la final femenina con un balance asombroso: 31-1
Estados Unidos alcanzó por séptima vez en ocho ediciones celebradas la final femenina de hockey hielo. Sólo se perdió la cita de Turín 2006, cuando cayó en semifinales frente a Suecia en una prórroga (2-3) y donde fue tan decisiva Kim Martin, la portera nórdica, que recibió una oferta de un equipo masculino de Segunda División para hacerse profesional en su país. No la concretó.
El equipo dirigido por el elegante John Wroblewski, una especie de Pat Riley en el hielo, siempre de traje y gomina, se impuso por 5-0 a Suecia en el Milano Santagiulia. Estados Unidos ha resuelto todos los encuentros en los Juegos por un margen de más de cuatro goles. Y en todos marcó 5, salvo a Italia, en cuartos, que le endosó seis.
La vigente campeona del mundo dominó con intensidad al principio. Acabado el primer tercio, la joven portera Ebba Svensson llevaba 12 paradas, mientras que Airin Frankel, la guardameta que se ha hecho viral con las ensaladas César, sólo dos. Pero el resultado era un pírrico 1-0 gracias a Cayla Barnes, que marcó desde lejos en el minuto 5.
Mediado el segundo acto, Taylor Heise anotó el 2-0, en un contragolpe que llevó con maestría Hannah Bilka. Suecia se había animado en ataque y dominaba, pero la texana le puso el disco a placer a su compañera. A falta de cuatro minutos, Murphy, en acción individual, sentenció la semifinal. Antes del último descanso, anotaron Edwards, desde 15 metros, y Scamurra, a bocajarro, evidenciando la superioridad de las americanas, que llevan un parcial de 31-1 en el torneo. No hubo tantos en el tercer periodo. La checa Barbora Jurickova, la única que ha batido a Frankel, amenaza con convertirse en una pregunta del rosco de Pasapalabra en futuras ediciones.
Una pugna por el puck entre estadounidenses y suecas
Estados Unidos se medirá a Canadá, que se impuso a Suiza por 2-1. La confianza de las estadounidenses en conquista el tercer título son máximas, después de haber ganado la semana pasada 5-0 a las canadienses en la fase regular. Y desde el Mundial de 2025, Estados Unidos lleva un parcial de 7-0 sobre el archienemigo. El momento parece idóneo para el tercer título de las yankees. Sus vecinas del norte suman cinco oros, pero están de capa caída.
