Si el incremento del salario mínimo del 2026 resulta “tan elevado” como lo ha insinuado el Gobierno – el ministro del Interior, Armando Benedetti, habló de llegar a 1,8 millones de pesos al mes – se podrían generar mayores presiones inflacionarias.
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Leonardo Villar, gerente del Banco de la República. Foto:Asofondos
Así lo advierte el Banco de la República en sus minutas en las que indican que, de conformarse ese escenario, la credibilidad del Emisor sobre la que se cimenta el esquema de inflación objetivo podría verse afectada.
“Ello debilitaría un esquema de política que le ha traído grandes beneficios al país en lo corrido del siglo, incluyendo un mayor crecimiento económico con estabilidad de precios y la profundización del mercado financiero”, se puede leer.
En su última Junta, el Banco de la República decidió por mayoría mantener inalterada la tasa de interés de política monetaria en 9,25 por ciento. Mientras cuatro directores votaron a favor de esta decisión, dos lo hicieron por una reducción de 50 puntos y uno por un recorte de 25 puntos.
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Salario mínimo. Foto:iStock
Según los miembros del grupo mayoritario, el comportamiento reciente de la inflación y de sus expectativas obligan a posponer cualquier reducción en la tasa de interés hasta que se presenten las condiciones que aseguren la convergencia de la inflación hacia la meta en un plazo razonable.
Incluso, en las minutas se indica que varios miembros señalaron que se podrían considerar aumentos futuros de la tasa de interés si se materializan algunos riesgos inflacionarios que, aunque no hacen parte del escenario central, tampoco deben subestimarse.
Adicional a ello, mencionan que otros riesgos de carácter más puntual podrían surgir de los precios de los alimentos o de los bienes regulados, como el gas natural, en un contexto de creciente dependencia de las importaciones de gas tanto para el uso industrial como para el consumo de los hogares.
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De otro lado, hablan del aumento de la demanda interna que se ha registrado y que supera el 4,0 por ciento anual. Según las minutas, este crecimiento ha sido impulsado por el incremento del gasto público y la ampliación del déficit fiscal, así como por el aumento de las remesas de los trabajadores y de los elevados precios del café.
En unas semanas comenzará la discusión sobre el alza del salario mínimo. Foto:iStock
“Dado que la respuesta de la producción interna ha sido insuficiente para atender esta mayor demanda, el desequilibrio externo de la economía se ha venido acrecentando. Ello podría aumentar la prima de riesgo y revertir la revaluación de la tasa de cambio, con las consecuentes presiones inflacionarias que ello implica”, advierten.

